Canceladas la Copa Davis y la Copa Federación

ambos eventos han sido trasladados a 2021 al no poder garantizarse las condiciones de seguridad

27.06.2020 | 00:35

bilbao – El coronavirus no perdona, ni siquiera al tenis, que parecía uno de los deportes más proclives a reiniciar la actividad, aunque a nivel profesional está siendo uno de los más perjudicados y no solo por las ocurrencias de Novak Djokovic. Ayer la Federación Internacional decidió cancelar las fases finales de este año de la Copa Federación y la Copa Davis, que debían decidirse en abril en Budapest y en noviembre en Madrid, respectivamente.

En el caso del torneo femenino, que nunca en la historia había sido cancelado, ha sido imposible reubicarlo en el calendario. En el caso del masculino, aún debían celebrarse las eliminatorias de clasificación y el hecho de que el evento se celebre bajo techo, donde el riesgo de contagio es mayor y no resulta viable una ocupación de aforo reducida, ha sido determinante para que no se decrete un campeón en 2020, algo que no ocurría desde 1945.

"No sabemos cómo evolucionará la situación en cada uno de los países clasificados ni qué tipo de restricciones habrá en España, por tanto es imposible predecir la situación que tendremos en noviembre y garantizar la seguridad de quienes viajan a Madrid", indicó Gerard Piqué, presidente de Kosmos, la empresa que organiza la Copa Davis junto a la ITF. En todo caso, el jugador del Barça aclaró que este aplazamiento "no afecta a nuestros planes a largo plazo con la Copa Davis y seguiremos trabajando junto a la ITF como hasta ahora para hacer un gran torneo en 2021, cuando todo sea seguro".

El regreso del tenis profesional, al margen de algunas exhibiciones que ya se están celebrando, está previsto para los primeros días de agosto. El circuito de la WTA volverá del 1 al 9 de ese mes en Palermo, con público limitado, pero sin puntos para el ranking. Mientras, la ATP ha programado su regreso en Washington una semana más tarde, en teoría como inicio de la gira previa al US Open. Sin embargo, muchos jugadores están mostrando sus reticencias a viajar a Estados Unidos, donde la pandemia está lejos de contenerse. El hecho de que casi al tiempo se vayan a disputar en Europa el Abierto de Italia y el Mutua Madrid Open antes de Roland Garros puede hacer que las dudas se extiendan aún más.

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