Martín Díaz Álvarez (Basauri, 2003) nació para ser bailarín. A los siete años, sus aitas le apuntaron a la escuela de Igor Yebra en Bilbao; a los trece se marchó a Madrid para continuar sus estudios en el Real Conservatorio Profesional de Danza Marienma y a los 18 entró con una beca en la Royal Ballet School.

A sus 22 años, este basauritarra forma parte del cuerpo de baile del Royal Ballet, una de las compañías de danza más prestigiosas del mundo, donde ha interpretado también ya varios papeles como solista. En pocos años, ha conseguido una carrera meteórica que le está llevando a lo más alto del ballet internacional.

Y, sin embargo, desde que es profesional no ha tenido ocasión de bailar en su tierra. Este domingo 25 de enero se subirá al escenario de la Sala BBK para poner el broche final a la gala del concurso internacional Developpe Dantza que se está celebrando en Bilbao desde el pasado jueves. Tras tres años de intensa carrera profesional, Díaz –que fue precisamente imagen del cartel de la pasada edición del concurso– actuará por primera vez de vuelta en Bilbao. Lo hará junto a su compañera en la compañía británica Hannah Parks. 

“Me hace muchísima ilusión. Desde que estuve en la escuela de Igor Yebra no he tenido oportunidad de bailar en mi tierra, de que me vean aquí mis amigos, mi familia...”, explica el bailarín. 

Gala de clausura

La gala de clausura del concurso comenzará a las 17.00 horas con la entrega de premios. Presentada por los actores Lander Otaola y Oizeder Mayo, y con entradas ya disponibles para el público general, contará con las actuaciones de las personas ganadoras además de diversas intervenciones de invitados e invitadas de primer nivel. 

Actuará, además de Martín Díaz, Barkoxeko Dantzariak y figuras vascas destacadas que están desarrollando su carrera en grandes compañías: Gaizka Morales y Alejandro Polo, desde la Compañía Nacional de Danza, o Mikel del Valle y Marta Otazu, desde MDV Danza. Las entradas se pueden adquirir en la web de Sala BBK y tienen un precio de 10 euros.

Un sueño hecho realidad

De sus primeros años en Bilbao, Martín Díaz recuerda su paso por la escuela de Igor Yebra y a Anna Generalova, que fue su profesora desde los 8 a los 13 años, que le introdujo en la disciplina de la escuela rusa. “A mí me gustaba actuar, cantar, bailar... Pero fue a medida que fui estudiando danza clásica cuando me di cuenta de que ese podía ser mi camino; fue una vocación progresiva, me empezó a gustar más la rutina, el trabajo, ver que mi esfuerzo estaba teniendo fruto, nos lo tomábamos muy en serio desde el principio. Fue así como creció mi pasión por el ballet”, confiesa.

En 2018, Martín Díaz Álvarez ganó el Primer Premio en Categoría B de World Dance Fair 2018 y ya apuntaba a convertirse en un extraordinario bailarín. De hecho, su actuación le valió la consecución de nueve becas de las mejores escuelas de Danza de Europa, por su alto nivel técnico y artístico que impresionó al jurado. La decisión final de Martín fue, entre todas las opciones ofrecidas, optar por la Royal Ballet School de Londres, uno de los centros de entrenamiento de ballet clásico más grandes del mundo. Fundada por la bailarina y coreógrafa angloirlandesa Ninette de Valois, el objetivo de la escuela es formar y educar a destacados bailarines de ballet clásico para el Royal Ballet y el Birmingham Royal Ballet.

Estar en el Royal Ballet siempre ha sido mi sueño y el de muchos bailarines, era algo con lo que había soñado toda mi vida, pero detrás hay mucho trabajo”, reconoce Martín Díaz, que tras la retirada de la guipuzcoana Itziar Mendizabal es el único bailarín vasco que actualmente sigue deslumbrando en el Royal Ballet.

Horas y horas de ensayo, que ha podido compaginar también con estudios para obtener el Certificado General de Educación Secundaria (GCS). “En Londres los bailarines no abandonan sus otros estudios. En mi caso, mis padres y la propia escuela del Royal Ballet me apoyaron para que siguiera”, explica Martín Díaz, aunque tiene muy claro que su vida está encaminada a convertirse en estrella de la danza. “¿Cómo me veo en los próximos años? Me gustaría ser principal en la compañía y estoy trabajando en ello. Es un camino largo y ser principal en una compañía tan grande no se da por regalado, pero voy a luchar por ello”.