El bailarín bilbaino Igor Yebra ha sido nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo

El bailarín bilbaino ha sido nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo y esta noche le concederán La Medalla Delmira Agustini, una condecoración pública de Uruguay que distingue honoríficamente a aquellos ciudadanos que han contribuido de modo excepcional con la cultura

01.12.2020 | 10:19
El bailarín bilbaino Igor Yebra recogió el lunes la distinción
 
"Eskerrik asko" fueron las primeras palabras del bailarín IgorYebra tras ser nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo que estuvo marcada por un emotivo homenaje audiovisual a su trayectoria artística en un acto que se celebró en el Teatro Solís de la capital uruguaya. No será la única distinción. Esta tarde el bailarín recibirá la Medalla Delmira Agustini, una condecoración pública de Uruguay cuyo propósito es "distinguir honoríficamente" a aquellos ciudadanos que han contribuido de modo excepcional con la cultura. "Estoy muy contento y agradecido por los dos reconocimientos", confiesa a DEIA desde  Montevideo hasta donde se trasladó  hace casi tres años para dirigir el  Ballet Nacional del Sodre (BNS).

Yebra confiesa que fue un reto,  una nueva aventura que le sirvió para seguir creciendo profesionalmente y asegura que durante este tiempo le han dejado total libertad para poder realizar diferentes proyectos artísticos con la compañía de ballet de Uruguay. Sin embargo, su etapa como director del BNS acaba en diciembre y volverá a hacer las maletas para regresar a casa, a su Bilbao del alma. "Hace diez años me nombraron ilustre de Bilbao y eso lo llevó allá a donde voy. Espero poder juntar Bilbao y  Montevideo culturalmente. Esto es otro gran reto para mí", lanza. 

Yebra llegó a Montevideo en febrero de 2018 para sustituir al argentino Julio Bocca y ha calificado su labor como un "reto constante y de gran aprendizaje" a nivel humano y profesional. "Paradojas de la vida me conceden diferentes reconocimientos pero ya no me renuevan. Me voy con lo más importantes de este país. A nivel premios y a nivel de sentimientos de la gente que me han demostrado un gran respeto y cariño", apunta el artista. Para Yebra esta estapa ha sido trepidante y  que una ciudad que te conceda esto es muy emotivo. No hay palabras para describir lo que se siente cuando uno su trabajo lo hace enfocado en el público", ha confesado refiriéndose a los dos reconocimientos. 


Al acto de entrega de la distinción Ciudadano Ilustre de Montevideo acudieron la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, quien entregó la condecoración al bailarín español; la directora de Cultura de Uruguay, Mariana Wainstein; y el embajador de España en Uruguay, José Javier Gómez-Llera y García-Nava; entre otras autoridades del ámbito cultural y político.


Respecto a sus últimos días al frente del ballet, expresó que se enfoca en el trabajo e imagina que el "momento duro" llegará el ultimo día. "Esa es la lección de la pandemia, que uno no puede planificar así a largo plazo y pensar que las cosas vienen fácilmente, sino que hay que aprovechar el momento y disfrutar y ya veremos lo que viene pasado mañana", afirmó.
El vasco insistió en que no descarta un posible regreso a tierras uruguayas, ya que si se trata de "buenos proyectos y retos", entonces "por qué no". Pero por el momento hará las maletas y regresará a Bilbao. "Aunque con la pandemia no ha sido un año fácil para la cultura a mi regresó me centraré en la escuela de ballet", ha explicado el coreógrafo bilbaino.


TRES AÑOS DIRIGIENDO EL BALLET URUGUAYO


Este reconocimiento llega en la misma semana en que está en cartelera la adaptación al ballet que el bailarín nacido en Bilbao en 1974 ha hecho de "La tregua", la novela más conocida de Mario Benedetti, en el centenario del nacimiento del escritor uruguayo.

En sus casi tres años al frente del ballet uruguayo puso en escena obras como "El Corsario", "Onegin" o la reconocida "El Quijote del Plata", con la que el BNS acudió a varios festivales internacionales y que fue un importante aporte a Montevideo como una de las cuatro ciudades cervantinas del mundo -junto a Alcalá de Henares (España), Azul (Argentina) y Guanajuato (México)-. Durante todo este tiempo se ha centrado en conseguir que otros bailarines fueran aplaudidos. "Para mí ha sido maravilloso ver cómo otros artistas han triunfado. Ya recibí  mis aplausos. En esta etapa como director he ayudado a que otros fueran ovacionados", relata. 

En 2020, en medio de la pandemia de la covid-19, ha mantendio activo el ballet mediante sesiones virtuales y, una vez aprobados los protocolos sanitarios, trabajando con grupos reducidos y sin público. "Ha sido un año complicado, pero hemos estado ahí trabajando mucho para continuar", dice Yebra.

Así, a mediados de septiembre, el BNS pudo volver a presentarse ante los aficionados en una Gran Gala de Ballet.
Bailarín profesional desde los 14 años, ha trabajado para diferentes compañías internacionales, como el Australian Ballet, el Ballet Nacional de Cuba, la compañía de La Scala de Milán o el Kremlin Ballet y en 2006 fundó una academia en su ciudad natal. "A pesar del paso de los años la ilusión y las ganas no las he perdido. Estaré donde quieran que esté. Ahora acaba mi etapa aquí, donde hace tres años empecé una nueva vida, pero si me llaman de Tailandia para otro proyecto me cojo las maletas y me voy. La pandemia nos ha hecho ver que la vida se pasa rápido, que de un día para otro la vida se para. Yo no estoy dispuesto a eso, sino a seguir trabajando por esta profesión que tantas satisfacciones me ha dado", concluye Yebra.

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