BILBAO. Organizada por el Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con el Atelier Soto en París, la muestra reúne más de 60 obras, entre ellas varias esculturas participativas de gran formato que el artista venezolano denomina 'Penetrables' y que figuran como una de sus "más importantes e icónicas contribuciones a la historia reciente del arte".

Además, presenta un importante número de pinturas y obras murales históricas que "permiten entender el papel fundamental que juega Soto en la evolución del arte cinético entre principios de los años cincuenta y finales de los sesenta, permitiendo apreciar el desarrollo de su práctica artística hasta la primera década del siglo XXI", han destacado en la presentación.

La exposición cuenta igualmente con piezas representativas de las series mayores de la obra del artista, como sus 'Volúmenes virtuales' -obras verticales que evocan grandes figuras geométricas suspendidas en el aire-, 'Extensiones' -piezas de suelo de las que emerge una masa cromática a veces opaca y a veces sutil como un halo-, y 'Progresiones' -obras en que las formas aéreas parten tanto del suelo como del techo para encontrarse en lo que parece ser una secuencia cinética o un juego de tensiones interrumpido.

A todas las piezas reunidas dentro del Museo se añade la instalación en uno de los espacios exteriores de la obra Sphère Lutétia (1996), cuya presentación junto al estanque del Museo se extenderá durante la práctica totalidad de los cuatro meses que dura la exposición.

Según han destacado desde la pinacoteca bilbaína, a lo largo de las cinco décadas de su carrera, Jesús Soto "juega un papel fundamental en la redefinición del alcance y la función social de la obra de arte". "Rompiendo con la convencional separación de pintura y escultura en los cincuenta, la práctica de Soto evoluciona progresivamente más allá del ámbito visual para adoptar un papel emblemático en el giro radical que dará el objeto artístico en los años posteriores", han añadido.

Así, de la investigación óptica de sus inicios, pasa a formar parte del primer grupo de artistas cinéticos en París, junto con figuras como Jean Tinguely, Iacov Agam y Victor Vasarely, y se asocia igualmente con importantes grupos internacionales como Zero, así como del círculo de la galería Signals en Londres.

A partir de 1967, Soto empieza a desarrollar la serie de Penetrables -grandes estructuras cúbicas hechas de filamentos colgantes de plástico o metal-en la que trabaja hasta el final de su carrera. Hasta su fallecimiento en 2005, Soto sigue realizando encargos de gran escala para espacios públicos e instituciones.

Museos como el Stedelijk de Amsterdam en 1967, el Solomon R. Guggenheim de Nueva York en 1974, el Palacio de Velázquez de Madrid en 1982 o el Jeu de Paume de París en 1997 le dedicarán importantes muestras de carácter retrospectivo y antológico.

Junto a las piezas de Soto reunidas en la muestra, el Museo Guggenheim Bilbao presenta una importante selección de elementos de archivo que permiten contextualizar y comprender la práctica de este artista venezolano afincado en Francia, cuya obra conoce un gran auge en toda Europa a lo largo de sus cinco décadas de trabajo plástico.

La exposición 'Soto. La cuarta dimensión', ha sido organizada por el Museo Guggenheim Bilbao en colaboración con el Atelier Soto en París, y cuenta además con importantes préstamos de colecciones públicas y privadas, provenientes tanto de Europa como de Estados Unidos.

CATÁLOGO

Además, el Museo Guggenheim Bilbao ha publicado, en colaboración con la editorial La Fábrica, un catálogo ilustrado que cuenta con nuevos textos críticos sobre el legado de Soto y la influencia del artista en la historia reciente del arte, así como reproducciones inéditas de material de archivo y documentos históricos.

Así mismo, el espacio didáctico de esta exposición presenta una selección de extractos del documental 'Soto. Una nueva visión del arte', dirigido por el cineasta Angel Hurtado, así como una grabación musical del grupo Los Yares, que Soto creó en París.