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Carolina Durante, en boca de todos

El grupo madrileño de punk pop, autor del himno antipijo ‘Cayetano’, edita su debut que presentará en el BIME de Barakaldo

09.02.2020 | 01:13
El grupo surgido en La Moraleja está de moda; ha participado en numerosos festivales.Mariano Redidor
Carolina Durante - Cayetano (Videoclip)

El grupo madrileño de punk pop, autor del himno antipijo ‘Cayetano’, edita su debut que presentará en el BIME de Barakaldo

CAROLINA Durante es el grupo de moda, el que está en boca de todos. Lo integran cuatro veinteañeros madrileños que hace poco más de un año y medio se unieron para recuperar las guitarras en la época del trap y el regetón, y hacer un "pop con ruido" heredero del sonido de los años 80, con Los Nikis como gurús. Tras varios éxitos independientes, con el himno antipijo Cayetano y su colaboración con Amaia de OT al frente, editan su debut homónimo, con Universal, que presentarán en otoño en el BIME de Barakaldo.

En Inglaterra serían el último hype, ese término que alude al artista de moda, al que se otorga un espacio y unas esperanzas inmerecidas por sus logros actuales. ¿Lo son Carolina Durante? Los de Malasaña, un cuarteto formado por Diego Ibáñez (voz), Juan Pedrayes (batería), Mario del Valle (guitarra) y Martín Vallhonrat (bajo), fueron la revelación de 2018 y se aprestan a confirmar una proyección que parece no tener techo tras su éxito en festivales, BBK Live incluido. Los logros que han impulsado a Universal a fichar al grupo del sello Mucho Muchacho son incuestionables. Basta con repasar la atención lograda con cada una de sus canciones incluidas en sus EPs de fogueo, videos y colaboraciones. Su génesis suena a tópico, ese que se repite desde hace décadas en miles de escenarios mundiales, cuando un aficionado acude a un concierto, se cae del caballo deslumbrado por la magia de la música y decide que él también quiere montar un grupo. En su caso, en un concierto en el que participaban Belako, entre otras bandas.

El cuarteto debutó en 2017, con un EP de tres canciones en el que destacaba La noche de los muertos vivientes, un guiño a la serie B de terror con un trasfondo de gaupasa. Al año siguiente llegó su primer gran éxito, el ramoniano Cayetano, en la que se reían de los pijos (y, de paso, de Taburete y Morat) con ese inolvidable estribillo: "todos mis amigos se llaman Cayetano, no votan al PP, votan a Ciudadanos".

Le siguió la futbolera El himno titular, en el que el grupo apostaba por el donostiarra Odriozola como titular en la selección, y, finalmente, su ascensión a lo más alto (por el momento) de la ola indie, con el que ellos llaman el Amayazo, una versión de Perdona (ahora sí que sí), del murciano Marcelo Criminal, todo un personaje. En ella Diego se marca un dúo de encanto irresistible con Amaia Romero, vencedora de OT, con la que, por cierto, la prensa rosa le unió sentimentalmente.

¿El Big Bang? ¿Y ahora? Es la hora de confirmar lo que se espera de ellos (el grupo parece tranquilo, disfrutando y sin hacer castillos en el aire) con un debut que, de entrada, arriesga, ya que deja fuera todas las canciones que la juventud indie ha coreado y bailado en los festivales de 2018. Editado en colaboración con Sonido Muchacho, cuenta con las mezclas de Youth, fundador de Killing Joke y responsable de discos de The Verve, The Cult, Pink Floyd o The Orb.

Con su voz atípica y gritona, Diego propulsa diez canciones cortas, directas y sencillas, de un pop de guitarras de sonido impactante que remite tanto a los 80, en el caso de la nostálgica Cuando era niño, como al afterpunk de Manchester en la oscura y retorcida El perro de tu señorío y Años, esta última con obvios guiños a New Order con su poderoso bajo, así como al punk de aliento y estribillos pop en casos como Las canciones de Juanita. El grupo tiene en Joder, no sé, un claro hit, un medio tiempo que debería reventar las radiofórmulas y lanzar al grupo directamente al mainstream.

Carolina Durante lo tiene todo para, con su mezcla de ruido y melodías accesibles, firmar la banda sonora de los millenials de 2019 con sus canciones repletas de emojis, chicas, indolencia veinteañera y hartazgo en cuerpos "en plena forma" física, tonterías en Instagram, falta de sentimientos... "Lo que cambian las cosas en un año", cantan en El año. Y "no sonamos mal, sonamos mejor que ayer", en Las canciones... Y hasta se atreven a confesar "no tengo 30 años y ya estoy casi roto/apenas siento algo, tal vez me sienta solo... me importan pocas cosas, ya no sé qué hacer". Himnos generacionales que podremos escuchar en el BIME.