María Aperador, criminóloga, avisa: "Haz esto antes de que sea tarde si tienes Alexa en casa"
Estos dispositivos pueden grabar conversaciones privadas sin permiso, creando un registro de audio que pone en riesgo tu intimidad
Los altavoces inteligentes son útiles, pero "pueden convertirse en espías dentro de casa si no se vigila su configuración". La experta en criminología y ciberseguridad María Aperador decidió guardar su dispositivo tras descubrir que había grabado "más de 300 conversaciones privadas sin que me diera cuenta". El problema está en que, aunque en teoría solo envía datos cuando detecta su nombre, el aparato tiene los micrófonos "encendidos continuamente" para captar la orden. El fallo crítico surge con las "activaciones fantasma", donde el sistema confunde palabras comunes y empieza a registrar lo que ocurre, provocando situaciones donde "estás hablando con algún familiar y de repente te contesta".
Aperador relata el caso de un hombre en Alemania que recibió por error "1.700 grabaciones que no eran suyas sino que eran de otra persona", archivos con información suficiente para conocer su identidad, dirección y "rutina diaria". Lo más preocupante para la experta es el avance tecnológico, ya que con las muestras de audio recogidas "se pueden crear copias casi perfectas de nuestra voz mediante inteligencia artificial", lo que supone un riesgo de suplantación enorme.
Las recomendaciones de la experta
A través de la aplicación del móvil, en el apartado de privacidad, cualquier usuario puede "consultar todo el historial de voz" e incluso "escuchar cada audio para verificar qué es" antes de eliminarlos. Para minimizar la huella digital, la experta recomienda configurar el sistema para "eliminar todos los archivos de voz" de forma periódica y activar la opción que permite decir directamente "elimina todo lo que te he dicho hoy" para que el borrado sea instantáneo.
Finalmente, la medida más contundente para evitar estas "escuchas activas innecesarias" es la desconexión total del aparato. La experta sugiere utilizar el botón de mute que "la desconecta totalmente" o "desenchufarla del cable y ya está". Si se van a mantener conversaciones privadas o queremos preservar nuestra privacidad al completo, es fundamental no dejar el equipo en espera todo el día. Como sentencia Aperador, es vital aprender a protegerse porque "más vale que no regalemos información sin saber exactamente qué van a hacer con ella".
Un aparato habitual
Alexa, el asistente virtual de Amazon, ha protagonizado una auténtica explosión en ventas desde su lanzamiento, impulsada por el éxito de los dispositivos Echo y la creciente popularidad de los hogares inteligentes. Su facilidad de uso, basada en el control por voz, ha hecho que millones de usuarios la incorporen a su día a día.
Entre sus principales utilidades destacan la posibilidad de reproducir música, consultar noticias y el tiempo, gestionar recordatorios y alarmas, controlar dispositivos del hogar como luces o termostatos, e incluso realizar compras online directamente en Amazon. Además, gracias a las llamadas “skills”, Alexa puede ampliar sus funciones con servicios de terceros, convirtiéndose en una herramienta cada vez más completa y adaptable. Esta combinación de comodidad, conectividad y versatilidad explica su rápida expansión y su papel clave en la evolución de la tecnología doméstica. Para hacer uso de manera responsable, es clave entender tanto el funcionamiento como los límites que deberíamos establecer a una tecnología tan potencialmente peligrosa.
