ezkerraldea

Talía, una musa para el patrimonio

Talía Colodrón sitúa en el Museo de la Minería su homenaje al cargadero de mineral de Barakaldo

La barakaldarra experimenta con diferentes soportes técnicos

09.02.2020 | 09:35
Talía junto a la plancha de hierro que fusiona diversas técnicas empleadas para homenajear al cargadero.Foto: T. C.

Sitúa en el Museo de la Minería su homenaje al cargadero de mineral de Barakaldo

Abanto-Zierbena - Cruzar el umbral de la pequeña sala de exposiciones del Museo de la Minería del País Vasco en Abanto-Zierbena es un reto inspirador que invita, a quien se acerca al trabajo expuesto por la artista barakaldarra Talía Colodrón Cantero, a imaginar nuevos soportes que sirvan de apología a la conservación de un tesoro patrimonial como el cargadero de La Orconera en Barakaldo. Ella por de pronto ha utilizado una gran variedad de técnicas y sustentos materiales para convertir esta infraestructura industrial en un icono "lleno de matices y valores de alto poder evocador que se presta a convertirse en una imagen de gran fuerza estética y de un mensaje de emprendizaje y capacidad resolutiva".

Para esta joven aficionada al saxofón y al senderismo, este cargadero ha sido un referente visual y reflexivo al que se asomaba todos los días que volvía en autobús desde la facultad de Bellas Artes en Leioa. "Cada vez que cruzaba el puente de Rontegi me asomaba por la ventana para ver si seguía ahí o no porque hubo momentos en que la política estuvo a punto de dar carpetazo a este poderoso icono de la industria minera en nuestro pueblo", señala esta barakaldarra que, a pesar de haber pasado su infancia y adolescencia en Málaga, nunca olvidó sus raíces de hierro a los que ha dedicado buena parte de su trayectoria artística posterior.

"Proyectos como este del cargadero surgen de momentos de reflexión, de tener la necesidad de representar una inquietud que me viene dada en la Margen Izquierda tras colaborar en el Museo de la Minería del País Vasco y el Museo Marítimo Ría de Bilbao y constatar el evidente deterioro del patrimonio industrial en Bizkaia, concretamente, en la margen izquierda del río Nervión y de la zona minera", detalla Talía quien añade que "aún más cuando se trata de un patrimonio inmueble, como en el caso del cargadero de Orconera, puesto que es más difícil de proteger y más oneroso".

Este interés por la memoria industrial se une a una labor reivindicativa del patrimonio cultural "por su valor intrínseco y por la necesidad de transmitirlo a generaciones futuras, y, sobre todo, al ver cómo poco a poco se derriban, se dejan morir y desaparecen estructuras que han sido vitales para la industrialización de esta comunidad", indica.

Picasso ferrón Crecida en un hogar donde la creación artística era una constante, Talía fue alumna de un instituto de Málaga donde cursó el bachiller artístico antes de retornar a Euskadi para afrontar su formación en la facultad de Bellas Artes de la UPV donde llegó después de empaparse durante años de las obras expuestas en los principales museos pictóricos de Málaga como el Centro de Arte Contemporáneo o el Museo Picasso. Una etapa de asimilación de estilos, de estudio de técnicas, que finalmente han desembocado en su pasión por el óxido, su fortaleza cromática y sus posibilidades estético expresivas.

"Para mí el cargadero no es un fin en sí mismo sino el objeto sobre el que afronto diferentes soportes y técnicas que potencien su significado como icono, como elemento artístico. Picasso dio su particular luz a la guerra. Yo quiero desestructurar el cargadero para hacerlo renacer en diferentes formatos", reseña esta joven de apenas 21 años que ha llevado hasta el Museo de la Minería del País Vasco de Abanto-Zierbena cerca de 60 bosquejos y apuntes graduales de sus trabajos con el cargadero como protagonista que le han valido una matrícula en su Trabajo de Fin de Grado en la UPV.

Planchas de hierro, de cobre, gofrados, cartulinas, postales, tapices, camisetas, sedas, bolsas de tela e incluso un mantón son algunos de lo soportes de este particular merchandising artístico sobre el recuperado cargadero de Barakaldo -uno de los tres que aún existen en la localidad fabril- que Talía ha venido desarrollando desde principios de 2017. "Yo me considero una persona tenaz que primero decide el tema a desarrollar y luego formula los pasos a dar para lograrlo", razona esta joven que tras inaugurar esta exposición, que espera acercar a otros municipios de la comarca, tiene intención de hacer un máster sobre conservación y exposición de arte contemporáneo.

noticias de deia