Conductores opinan sobre los cambios de circulación en la rotonda del Euskalduna de Bilbao

El siguiente paso en el entorno del Puente Euskalduna será convertir el círculo en curva

12.01.2021 | 20:34
Imagen de la rotonda de Zorrotzaurre.

La incesante danza orbital de millones de vehículos en torno a la rotonda del Puente Euskalduna ha cesado. Desde esta madrugada la glorieta ha dejado de ser ese carrusel —que durante más de dos décadas ha hecho girar a miles de vehículos cada día para acceder o salir del centro de Bilbao— para convertirse en un vial diferente. Un cambio en la movilidad de la villa que no ha supuesto, sin embargo, demasiados quebraderos de cabeza a los usuarios, ni ha generado grandes atascos, como se podría haber previsto.

Los bilbainos y los usuarios de fuera de la capital vizcaina se han encontrado por la mañana con que no podían rodear la rotonda porque había sido cortada parcialmente, lo que obligaba a quienes accedían a ella desde Botika Vieja para alcanzar el Puente Euskalduna a seguir avanzando recto, hasta rodear el Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), y a la altura del Puente de Frank Gehry girar a la izquierda e incorporarse al viaducto sobre la ría.

Para la mayoría de usuarios no ha supuesto mucho problema, para algunos ha sido un pequeño contratiempo y para otros una situación algo confusa al no estar enterados de que se produciría este cambio de circulación. En esta situación se ha visto Jose, conductor que accedía a la rotonda por el carril derecho de Botika Vieja con la intención de rodear la glorieta e intentar aparcar en el carril izquierdo de esa misma calle.


SORPRESA ENTRE CONDUCTORES


"No sabía que iba a encontrarme con esto, la verdad es que ahora estoy con dudas de cómo puedo volver para aparcar en esta calle. Me ha pillado por sorpresa", reconocía este usuario. Y lo cierto es que su intencionada maniobra se podía realizar, pero de forma diferente a la habitual. Los vehículos que bajaban por el Puente Euskalduna podían incorporarse directamente a Botika Vieja dando un leve giro a la derecha en el tramo de rotonda que aún funciona. Sin embargo, para el resto de conductores y conductoras, el rodeo del Igualatorio era obligatorio avanzando por la calle Morgan si querían llegar al puente o a Botika Vieja.

Una vez alcanzado el final del edificio del IMQ los vehículos podían seguir hacia adelante para salir de Bilbao por Ibarrekolanda o bien girar a la izquierda, hacia el puente Frank Gehry y, tras superar el semáforo, volver a girar a la izquierda hacia el Puente Euskalduna o a Botika Vieja. Esta es la situación con la que se ha encontrado Sergio Calcedo. "Ya sabía que hoy se cambiaba el sentido de circulación aquí, pero la verdad es que me ha pillado en mal momento, porque justo me han avisado de que han ingresado a mi padre en el Hospital de Basurto y esto me alarga un poco el trayecto, pero bueno, no me pilla por sorpresa", señalaba este usuario conocedor de la zona.


No ha sido lo mismo para el transportista Javi González, que no estaba enterado del cierre de la glorieta. "No sabía nada, pero es que esta es una zona por la que no suelo repartir", aseguraba, reconociendo que no le  estaba afectando en su recorrido habitual con el camión.

El flujo del tráfico ha sido fluido durante toda esta jornada en la que se daba comienzo a la segunda fase de las obras que se llevan acometiendo desde hace seis meses en este punto. Son parte del gran proyecto urbanístico que tiene su centro neurálgico en la isla de Zorrotzaurre.

En el epicentro de la rotonda, que ya no funciona como tal, un operario confirmaba la buena marcha del tráfico desde primera hora. "Desde ayer a la noche se cambió el recorrido de los vehículos pero los que estamos trabajando aquí desde temprano no hemos visto que se hayan producido atascos, ha confirmado a DEIA.


PARADA DE TAXIS


En la parada de taxis ubicada junto al IMQ tampoco visto que el cambio de circulación haya afectado mucho al tráfico. "Por aquí no se ven complicaciones, aunque sí una cierta lentitud propia de todas las zonas en obras", concretaba el taxista Javi Martín. Para Miguel Llona, vecino de Botika Vieja, es un "contratiempo mientras sigan las obras" y no confía en que el nuevo vial permanente proyectado agilice el tráfico. "Creo que lo va a ralentizar, la rotonda era mejor".

Y es que estos cambios seguirán produciéndose según avancen las obras para desmantelar del todo la glorieta, hasta convertirla en un solar rectangular dónde se levantarán tres edificios en forma de H, de hasta 13 alturas, que albergarán unas 230 viviendas. Para finales de año, si todo va según lo previsto, los que lleguen a este punto desde el Puente Euskalduna se incorporarán a un nuevo vial de cuatro carriles hasta llegar al IMQ, donde tendrán que girar a la derecha un corto trecho, y después a la izquierda para ir a los túneles de Ibarrekolanda, o a la derecha si conducen hacia Botika Vieja por la calle Morgan, que será de doble sentido.

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