En momentos de incertidumbre y precios fuera de lo habitual se encienden las luces de la cautela. Kontsumobide, el organismo de respaldo al consumidor del Gobierno Vasco, advierte de algunas prácticas que bordean la legalidad

“Cuando por todos los lados te decían que subían los precios tú ya eras consciente de que la cesta de la compra está cada vez más cara. El encarecimiento de la energía, la guerra en Ucrania y la especulación ha hecho que la inflación suba a niveles muy elevados y las empresas, al tener más gasto, lo han trasladado al precio de sus productos. Y en estas llega una palabra nueva que no augura nada bueno: reduflación”, explica en su web. Reduflación “es una mezcla entre los términos reducción e inflación y refleja una estrategia comercial, que no es nueva, y a la que han recurrido muchas empresas”. 

Se trata de reducir de “manera casi imperceptible el tamaño o la cantidad del producto sin subir su precio”. Es decir, el consumidor paga lo mismo por menos cantidad del producto. “Por ejemplo, un paquete de patatas fritas, en vez de contener 200 gramos, ahora pesa 180 pero mantiene su precio, el tamaño del paquete y la apariencia. Así, las empresas pueden hacer frente a esta situación con el menor margen de pérdidas posible”, sostiene Kontsumobide.

"Estrategia engañosa"

“Se trata de un encarecimiento encubierto, ya que tenemos el hábito de controlar el precio de muchos de los productos que adquirimos, pero no su peso neto exacto”, indica.

Según añade, algunas marcas han optado por encarecer los productos directamente sin que varíe su peso neto, pero otras han recurrido a esta “subida de precios encubierta”. 

“Esta estrategia, a pesar de ser engañosa, supone una práctica legal, ya que se especifica el peso del producto en el paquete”, señala. “¿Cómo evitar caer en la trampa de este encarecimiento encubierto?: La respuesta es sencilla: aunque aparentemente el tamaño del producto y del empaquetado sea el mismo, fíjate en el peso neto de cada artículo para ver si ha variado con respecto a meses anteriores y, sobre todo, busca el precio unitario de cada producto, ya sea por unidad, por kilo o por litro. Esta información aparece con letra pequeña junto al precio del artículo”.