El último estudio de opinión encargado por la Diputación revela que el 63% de los vizcainos nunca ha asistido a un mitin o reunión política, y que hasta el 45% no ha secundado jamás una huelga. Otro 22% no ha pisado una manifestación. Participar en un blog, foro o grupo de discusión política en internet (85%) y contactar con medios de comunicación para expresar sus opiniones (82%) tampoco tiene muchos adeptos en el territorio.
La Diputación Foral encarga todos los años dos estudios de opinión para tomar el pulso de la sociedad en sendas olas, una a principios de verano y la otra casi a final de año. Esta, en concreto, se ha llevado a cabo entre el 25 de mayo y el 10 de junio, a través de 3.000 entrevistas telefónicas a ciudadanos de más de 18 años. La encuesta ha incidido en la percepción de la población acerca de la coyuntura y el clima social, sus valores y participación política, y la valoración sobre la institución foral y otras cuestiones político-institucionales.
Aunque la primera explicación que puede citarse para esa falta de interés por los mítines políticos pueda ser el desapego respecto a la política que se vive en la sociedad actual, esa tendencia también puede responder a un cambio en las fórmulas de movilización de masas tradicionales. Y es que, mientras el uso de los formatos digitales y las redes sociales se ha disparado, estos encuentros se han quedado relegados, en parte, a los militantes y simpatizantes de los partidos políticos. Respecto a las huelgas, aunque ese 45% puede resultar llamativo, darle la vuelta a la interpretación es más acertado: que el 55% de la población haya secundado alguna vez un paro -el 23% en el último año y otro 32% hace más de un año- es uno de los porcentajes más elevados de todo el Estado e incluso a nivel europeo.
Dentro del apartado dedicado a los valores, entre las actividades de participación más comunes entre la ciudadanía destacan la donación o recaudación de dinero para alguna causa (el 58% de los encuestados lo ha hecho en el último año); comprar ciertos productos por razones políticas, éticas o para favorecer el medio ambiente (53%); boicotear ciertos productos por las mismas razones (51%); firmar una petición o recogida de firmas (47%), y colaborar con un grupo o asociación (47%).
A lo largo de la encuesta telefónica, se preguntó también a los entrevistados cuál era la emoción que mejor describía cómo se sentía actualmente: el 77% citó la alegría; el 72%, la tranquilidad, y el 70%, la ilusión. Entre las negativas, destacaron el enfado (lo apuntó el 41%), el miedo (27%) y el asco (18%). Esos sentimientos van modificándose con la edad: la tranquilidad va en aumento (el 72% entre los de 18-24 años, y el 82% entre los mayores de 65) aunque se pierde alegría (97% de los jóvenes y 73% de mayores). La ilusión, tras descender en las edades adultas (un 64% entre 45-54 años, frente al 76% entre 18 y 24), se recupera también a medida que se cumplen años (un 74% de los mayores de 65 se siente así).