Quiebras históricas y el 'fraude del combustible' enquistan la macrodeuda de 600 millones con la Hacienda de Bizkaia
El listado de grandes deudores no refleja la salud del sector empresarial actual: el 'agujero' fiscal de Bizkaia está hiperconcentrado en procesos concursales del pasado y en tramas específicas de fraude de IVA en carburantes
Un total de 348 grandes deudores acumulan una deuda de 598 millones de euros con la Hacienda Foral de Bizkaia, según los datos actualizados publicados por las diputaciones en el marco del Plan de Lucha contra el Fraude Fiscal. Sin embargo, lejos de dibujar una radiografía de la situación económica o comercial del tejido empresarial actual del territorio, la lista funciona en realidad como un "fósil" de antiguas quiebras judiciales y fraudes muy localizados.
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Para aparecer en este registro público, los contribuyentes deben arrastrar deudas o sanciones superiores a los 600.000 euros que no estén aplazadas ni recurridas. La inmensa mayoría de los nombres se repiten año tras año debido a que pertenecen a empresas ya extinguidas o en liquidación concursal, lo que convierte sus deudas en un pasivo administrativamente casi imposible de cobrar.
El factor Jabyer Fernández
A la hora de analizar las cifras, los datos demuestran que no se puede generalizar sobre la situación de las empresas promotoras o constructoras activas en la actualidad. El abultado peso de este sector en la lista se debe a las secuelas del colapso de un entramado concreto.
El exempresario Jabyer Fernández y su hermana Susana Fernández siguen al frente de la lista, y junto con las deudas asignadas a sus antiguas sociedades, explican cerca de 250 millones de euros del total de Bizkaia. Entre sus firmas históricas —hoy inactivas o en liquidación— se encuentran la sociedad de construcción modular Habidite (64,5 millones de euros) e Iurbenor Promociones (52,2 millones). A ellas se suman, a título personal, deudas solidarias de 41,4 millones de euros para cada uno de los hermanos.
Otras constructoras ligadas a antiguas quiebras de la época de la burbuja inmobiliaria, como Residere Proyectos (39,8 millones) o Moldis Echarro (20,4 millones), completan este apartado de deudas heredadas imposibles de liquidar.
El fraude de los depósitos fiscales de combustible
Más allá del sector inmobiliario inactivo, el listado de los mayores morosos refleja un problema de fraude fiscal en un sector muy diferente: el de los hidrocarburos y las gasolineras.
Entre las deudas más voluminosas del territorio repite de forma destacada GM Fuel Tank, con un agujero de 35,3 millones de euros. Este caso, al igual que otros similares en el sector de la distribución de energía, está directamente vinculado al uso fraudulento de los denominados "depósitos fiscales" por parte de determinados importadores de combustible para eludir el pago del IVA, un foco en el que las haciendas vascas han intensificado sus inspecciones. En una línea similar de deudores recurrentes ajenos a la construcción se mantiene la mercantil de servicios y ocio Versus 07, que arrastra un impago de 41,2 millones de euros.