Ibone Bengoetxea: "Ser sede conjunta es una propuesta que va a favor del interés general de la ciudadanía en Euskadi"
Las instituciones vascas ratifican su compromiso con la cita deportiva, pero condicionan su celebración definitiva al cumplimiento de una serie de garantías financieras, lingüísticas e identitarias clave que llevan dos años esperando respuesta por parte del máximo organismo futbolístico
La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha anunciado este lunes en Bilbao el envío formal de una propuesta conjunta a la FIFA que plantea una "única sede vasca" con dos estadios: San Mamés y Anoeta. Este paso firme, consensuado de manera unánime por el Gobierno Vasco, las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa, los ayuntamientos de Bilbao y Donostia, junto al Athletic y la Real Sociedad, ratifica el compromiso de las instituciones con la cita deportiva, pero condiciona su celebración definitiva al cumplimiento de una serie de garantías financieras, lingüísticas e identitarias clave que llevan dos años esperando respuesta por parte del máximo organismo futbolístico.
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Durante su comparecencia ante los medios de comunicación en la capital vizcaina, Bengoetxea ha detallado que las administraciones vascas cumplieron rigurosamente el plazo de entrega de la documentación técnica y económica requerida por la FIFA. No obstante, las instituciones han aprovechado este hito administrativo para formalizar una estrategia de país sin precedentes. "Hemos hecho una propuesta para que Euskadi tenga una única sede con dos estadios", ha explicado Bengoetxea, subrayando que esta vía unificada busca ante todo el "interés general de la ciudadanía vasca".
Cuestiones "imprescindibles"
La propuesta conjunta no solo racionaliza el gasto público al repartir de forma sostenible la carga organizativa entre el territorio vizcaino y el guipuzcoano, sino que también sirve de escudo frente a las históricas exigencias impositivas y comerciales de la FIFA. El documento oficial insiste en resolver de forma urgente una serie de cuestiones esenciales planteadas originalmente por el Gobierno Vasco hace ya dos años, en relación con la protección de la autonomía fiscal de las haciendas forales y la oficialidad de la lengua propia.
"Son cuestiones de las que no hemos obtenido respuesta y que son imprescindibles para que el Mundial se pueda celebrar aquí con las mejores garantías", enfatizó de manera constructiva pero firme la vicelehendakari primera. La gestión liderada por las instituciones vascas demuestra una sólida sintonía en la defensa del autogobierno y de los servicios públicos, dejando claro que el torneo debe ser un elemento tractor y dinamizador de la economía local, y no un perjuicio para la hostelería, el comercio o el pulso cultural habitual de las capitales vascas. La pelota queda ahora en el tejado de la FIFA, que deberá evaluar si acepta un modelo organizativo innovador, o si insiste en su tradicional modelo.