Los gozokis de la tienda de Gemma en Sondika ahora se venden por TikTok
Tomó la decisión de cerrar el establecimiento abierto al público en los últimos 14 años para vender de forma ‘on line'
Renovarse o morir. Eso fue lo que pensó Gemma en junio del año pasado después de que su hijo le propusiese dar un paso más en la venta de los productos que durante catorce años había despachado en su tienda física de Piruletas Sondika. La idea era clara: comercializar por internet, concretamente por TikTok. Un salto al mundo digital que ha realizado sin perder la esencia que caracteriza a este negocio que ha acompañado al vecindario de este municipio vizcaino durante la última década.
Todo comenzó con la creación de una página web y, con el objetivo de promocionarla, Gemma se animó a publicar vídeos en TikTok. “Me dijeron que a ver si me animaba a hacer la tienda en TikTok Shop, lo hice, y está siendo brutal”, confiesa sobre esta venta on line que arrancó en junio del año pasado. El impacto no tardó en llegar. Con más de 60.000 seguidores, ha creado una gran comunidad de internautas que no solo consumen su contenido, sino también sus productos. En apenas medio año, el negocio acumula ya 3.200 pedidos. “Una semana normal son setenta u ochenta pedidos”, explica.
Gemma reconoce que este nuevo modelo de negocio es “muy cómodo” y “muy fácil tanto para el que comprar como para el que vende”, aunque admite que al principio fue complicado. “Al principio te ponen trabas cuando tienes que hacer lo que es la tienda, pero una vez que lo tienes todo en regla y verificado en 24 horas empiezas a vender”.
Cierre de tienda física
El crecimiento ha sido tal que, en tan solo medio año, ha tomado la decisión de cerrar la tienda física. “El 31 de diciembre fue el último día”, matiza. Una decisión que le ha permitido trabajar para vivir y no a la inversa. “La tienda física la tenía abierta 365 días al año y en los últimos meses he compaginado las dos cosas. Era demasiado. Vivía para trabajar, no trabajaba para vivir. No me podía tomar un café, dar una vuelta... No tenía tiempo”, explica una Gemma que reconoce que esta decisión le ha cambiado la vida “totalmente”.
Este cambio de modelo le ha permitido tener mucho tiempo libre en una etapa que afronta con mucha ilusión. “He ganado en calidad de vida”, afirma. Además, aunque el cambio es muy brusco, no fue improvisado. “A la tienda física venía mucha gente que me veía por redes. Incluso personas que estaban de vacaciones y pasaban a verme. Muchísimas”. Además, también han cambiado los gastos que tiene. “No son tan elevados” como los que tenía antes con la tienda física.
“Ahora tengo a la venta cosas innovadoras que son virales, que son difíciles de encontrar. Me he quitado muchísimos productos del mercado. Ya no tengo neveras, no tengo helados, no tengo paquetería”, confiesa.
En este sentido reconoce que es “una forma muy diferente de trabajar”. “Trabajar bien y mucho, pero de una forma muy diferente”, apostilla. Hoy, desde su tienda digital, Gemma ofrece dulces de todos los rincones del planeta. Lo que empezó como una pequeña tienda de chucherías en Sondika se ha convertido, sin perder su esencia, en un auténtico fenómeno viral.
