Sopela actualiza el mapa de su patrimonio arqueológico
Un estudio estructura los yacimientos de cara a futuras intervenciones urbanas
El sílex de Kurtzia o los restos de la época romana, medieval y moderna enriquecen el patrimonio histórico de Sopela. Un legado bajo el suelo que ahora el Ayuntamiento de la localidad ha sistematizado y estructurado a través de un estudio exhaustivo de actualización y valoración del registro patrimonial arqueológico del municipio. El objetivo de esta iniciativa es conocer con mayor precisión el alcance, estado de conservación y potencial científico de su legado histórico. “Este trabajo responde a la necesidad de sistematizar décadas de hallazgos dispersos y dotar a la gestión municipal de herramientas técnicas que permitan proteger, investigar y planificar el municipio con criterios patrimoniales sólidos”, destacan desde el Consistorio.
En este sentido, la investigación parte de la constatación de una ocupación humana intensa y continuada en Sopela desde el Paleolítico Medio hasta la actualidad, especialmente vinculada a la explotación del sílex de Kurtzia, uno de los enclaves prehistóricos más relevantes de la franja costera del norte peninsular.
Restos de época romana, medieval y moderna
También se han documentado restos de época romana, medieval y moderna, junto con arquitecturas históricas como baterías defensivas, caseríos y molinos “con potencial arqueológico tanto en superficie, en los alzados de las arquitecturas, como en el subsuelo”, detallan.
De esta manera, el trabajo no se limita simplemente a la recopilación de datos, sino que integra arqueología, cartografía histórica, geomorfología y análisis del paisaje. En concreto, se ha creado un GIS actualizado que reúne yacimientos protegidos, zonas de presunción arqueológica, hallazgos casuales y resultados de intervenciones previas. Esta herramienta permite “visualizar la distribución de restos, detectar áreas alteradas y planificar con criterios preventivos”, apuntan.
Ampliación y revisión
Entre los resultados finales destaca la propuesta de ampliación y revisión de las zonas de presunción arqueológica del municipio, fundamentada “en criterios técnicos y verificables”, señalan.
El estudio subraya la importancia de esta figura como instrumento clave para evitar afecciones patrimoniales irreversibles y avanzar, mediante futuras investigaciones, desde la presunción a la confirmación, o desafección, de los yacimientos. A este respecto, desde el Consistorio subrayan que “aporta una base sólida para decisiones urbanísticas y territoriales”, al tiempo que “mejora la protección del patrimonio ante nuevas intervenciones”. Además, se abren vías de investigación sobre “periodos poco documentados, como los asentamientos paleolíticos al aire libre”, y se integra “con iniciativas como el anillo verde” que combinan patrimonio, paisaje y sostenibilidad. Como conclusión, señalan que “el trabajo demuestra que “proteger el patrimonio arqueológico es compatible con el desarrollo” y que, incluso, lo enriquece.