Bilbao - Las cuevas de Axlor y Baltzola, ubicadas en la localidad de Dima, en el valle de Arratia, son desde ayer bien cultural calificado, con la categoría de conjunto monumental. Así lo aprobó el Gobierno vasco, que busca “asegurar la preservación de este entorno definiendo un régimen concreto de protección”, especificando, con un expediente, la compatibilidad de prácticas como la escalada o la espeleología con esa protección.
Tal y como indicó ayer el Ejecutivo autonómico, ambas cuevas “se encuentran en un marco de gran interés y belleza natural en el que se han ubicado leyendas de la mitología vasca”, como Jentilzubi. Además, el expediente tampoco se olvida de que “se trata de un lugar muy conocido y frecuentado por aficionados y aficionadas a la montaña, la escalada y la espeleología”.
En este sentido, se establecen dos zonas de protección; la primera, que nombra los yacimientos de Baltzola, Axlor y Baltzola II, alude al área total de estos yacimientos en cueva.
Así, “los restos no podrán ser puestos al descubierto sin la aplicación de la metodología arqueológica, con autorización previa de la administración competente”. Además, en cuanto a los usos autorizados, “serán de carácter científico y conservación del yacimiento exclusivamente”. No obstante, en el área situada en la galería principal de Baltzola se podrá practicar escalada y espeleología.
La segunda zona se define en el expediente como “entorno necesario para poner en valor los yacimientos y evitar cualquier futuro riesgo para ellos. Su delimitación viene dada mayoritariamente por los límites del Karst de Indusi”. El nivel de protección viene motivado por ser un “testimonio significativo del panorama arqueológico” de la CAV, que “precisa de la concesión de un grado de protección”.
Limitaciones En relación a los usos permitidos, además de permitir el uso cultural, de investigación y difusión, el expediente marca varias limitaciones. Así, aunque la escalada “no tiene por qué suponer la pérdida de valores culturales de la cueva de Baltzola”, queda prohibido abrir “nuevas vías de escalada en el tramo que va de la entrada principal hasta rebasar Erdikoate y la reposición de los clavos en el interior de la cavidad”.
Además se colocará una instalación que proteja el subsuelo de la zona frente a Erdikoate, y cuando se desarrollen trabajos de investigación en la cueva, quedará prohibida la práctica de la escalada y el acceso a la misma. También se tolerará la espeleología, aunque “será obligado tener permiso municipal, solicitado al menos tres días antes”. Quedará prohibido, además, pernoctar en el interior de las cuevas, así como el uso de sistemas de iluminación que dejen rastros en paredes o suelo.