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Un centenar de embarcaciones se cruzan cada festivo en la ría

Un centenar de embarcaciones se cruzan cada festivo en la ríaPABLO VIÑAS

Bilbao - La cercana llegada del verano parece venir acompañada de una importante concentración de embarcaciones tanto en la ría como, sobre todo, en la desembocadura del Abra. Se avecinan unos meses marcados por la gran densidad de tráfico marítimo, con los domingos y festivos señalados en rojo. Son fechas en las que podría coincidir en torno a un centenar de embarcaciones en el tramo que va desde la zona urbana de la ría hasta su desembocadura en mar abierto. Lo cierto es que en días festivos pueden cruzarse por la ría una decena de traineras; otras quince embarcaciones, aproximadamente, de mayor porte como lanchas de prácticos o barcos remolcadores, y las cincuenta piraguas que empresas de ocio acuático como Bilboventura mueven cada fin de semana. Los negocios de ocio en la ría, dedicados al alquiler de material acuático y a la organización de excursiones por el canal, reconocen a DEIA que estos días de tiempo soleado y libre para sus clientes su actividad se vuelve frenética. Canoas, kayaks, traineras o botes de similar perfil poblarán durante el estío tanto la ría como la bahía del Abra.

Y es que el cauce del Nervión a su paso por la capital vizcaina ya hace tiempo que dejó de ser una suerte de cloaca para convertirse en un estuario navegable, gracias a la progresiva mejora de la calidad de sus aguas. Desde las instituciones siempre se ha apuntado a la ría como una de sus prioridades en lo que a regeneración de sus aguas se refiere. El canal ha aglutinado un volumen de inversión pública importante para que los vertidos que se realizaban anteriormente en él fueran redirigidos hacia Galindo, liberándolo así de polución de manera progresiva.

Todo este proceso ha cristalizado en los últimos tiempos en el aumento de excursiones en barcos de pasaje, a las que hay que añadir la práctica de deporte en traineras o botes, actividad de tradición con la existencia de varios clubes deportivos a ambos márgenes de la ría.

En este sentido, Ricardo Barkala, primer teniente de alcalde de Bilbao, apunta que “ahora todo se focaliza en la ría, todo se hace en torno a ella”. El edil reconoce que “están surgiendo oportunidades de nuevos negocios más allá de que esté bonita”. Barkala reconoce, además, que “cruzar la ría en barco es un atractivo turístico”, pero que también es escenario de pruebas deportivas. “¡Se han celebrado hasta pruebas de triatlón!”, afirma en referencia a las diferentes competiciones deportivas que sus aguas han acogido. En la regulación de todo este trayecto marítimo confluyen diferentes autoridades. Por un lado, la Autoridad Portuaria de Bilbao extiende sus competencias aguas abajo del Puente Euskalduna hasta el límite del término municipal. Por otra parte está Demarcación de Costas, que aplica su ámbito de competencias desde la propia pasarela hasta más allá de la desembocadura del Nervión y el Ibaizabal.

Y, ante el creciente atractivo que la ría despierta, Ricardo Barkala comenta que el Ayuntamiento recibe con asiduidad peticiones de empresas para establecerse o solicitudes para que los muelles sean dotados de equipamientos de ocio. “El tema en la ría es que nos encontramos una amalgama de autoridades competentes; por lo que se trata de que entre todos definamos un protocolo para la concesión de estas licencias. Nos ponemos como objetivo poner orden en la ría para el final del verano”, señala Barkala.

Bilboats ofrece desde hace siete años y durante todo el año paseos turísticos por el canal a bordo de su embarcación, que está dotada de una cubierta cerrada. “De un tiempo a esta parte se le está dando la importancia a la ría y a la utilización que merece”, afirman fuentes de Bilboats. “Nosotros nos esforzamos por obtener las mejores valoraciones por parte de los usuarios, y evidentemente la regeneración del agua ayuda a ello”, apuntan. En este sentido, desde Bilboats valoran que se esté llevando a cabo un paulatino proceso de acondicionamiento de la ría para la explotación de ocio: “Siempre puede mejorarse el tema de la equipación en muelles y parece que el Ayuntamiento está trabajando en ello”.

Acerca de cómo gestionar la densidad de tráfico náutico, la normativa de navegación vigente recoge que todos estos kayak, piraguas o botes de similar tamaño, catalogados como “artefactos flotantes”, pueden ser conducidos sin necesidad de título, alejándose a menos de media milla de la costa en horas diurnas. Según constatan las autoridades con competencias en el área, cada vez es más habitual la existencia de embarcaciones que se descuidan y se alejan más de lo permitido, con el riesgo que entraña para la seguridad de los navegantes.

Entrando en situación, puede darse el caso de que, en determinadas situaciones, naveguen a escasos metros embarcaciones de hasta casi cuarenta metros de eslora, como es el caso de los remolcadores Ibaizabal Tres e Ibaizabal Cuatro, con otros artefactos de no más de seis metros de eslora. Un riesgo que se exacerba en el caso de la navegación nocturna, momento en el que se reduce la visibilidad y hay menos margen de maniobra. Esto obliga a circular con una embarcación de apoyo dotada de iluminación.

El periodo estival se postula por tanto como una época en la que la seguridad en los límites de la ría deberá ser tratada como un factor a tener en cuenta.