Bilbao -En torno a dos centenares de vecinos de Ollerías Bajas, Atxuri y alrededores, así como de la Asociación Labetxo, se concentraron ayer por la tarde frente al Teatro Arriaga para protestar por la situación de “delincuencia, desamparo y abandono” que sufre el barrio, de la culpabilizan a la familia de Los Pichis, “por generar violencia y robos”, y a las instituciones, por que consideran que hace “dejación de funciones en su labor por guiar a los menores para que salgan de esta dinámica”.
Se trata, aseguran, de un conflicto de la familia con el barrio y con Bilbao que llevan sufriendo “durante los últimos quince años”. “Hemos aguantado a los padres y ahora estamos aguantando a los hijos. La familia está metida en un círculo vicioso y las instituciones no han realizado su labor para guiar a los menores hacia una salida de esta dinámica”, protestan.
“Culpable” Los vecinos señalan a la Diputación como “culpable” por lo que, según denuncian, no ha tomado las medidas para proteger a los menores que ahora causan estragos. “No van a clase, se juntan y hacen lo que ven en sus mayores con total impunidad”, apunta una vecina afectada. Así, demandan al ente foral “un futuro para los niños y no les aboquen a la delincuencia “. El sentimiento de frustración, afirman, es generalizado: “Se meten con el más débil: con el niño, con el anciano...”.
Con respecto al Ayuntamiento, cuestionan que el problema esté en vías de solución, a pesar de la reciente detención de cuatro miembros del clan. “Los Pichis no están neutralizados, están retenidos durante unos días o unos meses y luego volverá el problema”. Con respecto a la instalación de cámaras de seguridad, cuestionan a Tomás del Hierro: “Si el problema está solucionado, ¿Por qué instalan cámaras de vigilancia?”
Representantes municipales mantuvieron la semana pasada una reunión con portavoces vecinales para explicarles las actuaciones. A su vez, habitantes de Ollerías mantienen abierta una colecta para costear un abogado y trasladar así las protestas a la vía judicial.