Síguenos en redes sociales:

El canal, en la cuenta atrás

Bilbao se dispone a vivir un hecho histórico que cambiará la foto de la ciudad. El próximo mes las excavadoras empezarán a arañar el brazo de tierra y Zorrotzaurre se convertirá en 18 meses en una isla

El canal, en la cuenta atrás

Zorrotzaurre ha empezado la cuenta atrás para convertirse en un isla. La próxima semana las excavadoras comenzarán a arañar el brazo de tierra que forma la península y con ello Bilbao vivirá un momento histórico con un recorrido futuro de al menos 30 años. "Hasta ahora han sido años de planificación, pero la próxima semana comienzan ya las obras. Es el punto de partida para construir una nueva zona en la ciudad". El alcalde de Bilbao, Ibon Areso, está entusiasmado y no es para menos. Bilbao tendrá su isla en un plazo de año y medio. Los trabajos se efectuarán en seco y tendrán un coste de 20 millones, menos de lo presupuestado inicialmente, e incluirán la ejecución del primer puente que una la nueva isla con el resto de Bilbao. Ha llegado la hora del Manha-ttan bilbaino.

A Zorrotzaurre se le comenzó a llamar la pequeña Manhattan, no porque fuera a convertirse en isla, ni porque está pensado que en esta superficie se concentren industrias de nueva tecnología, sino porque Manhattan es una isla situada también en la desembocadura de un río, el Hudson, en el norte del Puerto de Nueva York. La decisión no fue fácil ni ha estado exenta de debate, pero al final ha primado la seguridad por encima de razones de estéticas.

Previsto desde los años 80 El alcalde de Bilbao, Ibon Areso, rememora la historia y apunta que ya en el primer Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao, Zorrotzaurre figuraba como isla. "El PGOU lo hicimos muy a finales de los años 80 y en el 83 habíamos sufrido las inundaciones. La Autoridad Portuaria había hecho un estudio de hidraulicidad sobre actuaciones que se podían acometer para prevenir ese tipo de inundaciones y se comprobó que el curso histórico de la ría en Zorrotzaurre es más estrecho y cuando termina se ensancha mucho". Areso continúa explicando que "se hicieron unos estudios que apuntaban que abriendo el canal de Deusto, convirtiendo en isla Zorrotzaurre, el nivel de agua que alcanzó las inundaciones en ese sitio hubiera bajado 1,7 metros. Es decir, si el canal hubiera estado abierto la altura el agua hubiera sido 1,7 metros más baja. Así que nosotros en aquella planificación sobre mapa ya abrimos el canal de Deusto".

Reconoce que, además de las consecuencias prácticas que tendría para Bilbao esta decisión, "también nos gustaba más la forma de isla que de península, pero nos planteábamos si un tema estético podía justificar una inversión de esas características". Las dudas se vieron reforzadas también porque algunos vecinos de Deusto preferían que Zorro-tzaurre fuera península.

Fue el Gobierno vasco quien impuso abrir el canal basándose en el concepto de la hidraulicidad. "Este asunto, más allá de cuestiones estéticas fue lo que condicionó la apertura del canal", reconoce Areso.

Al alcalde de Bilbao, además de por esta razón, "desde un punto de vista urbano y como diseño me gusta mucho más que sea isla. Ese brazo de tierra sin abrir es muy feo y urbanísticamente poco agradable. Otra cosas es que de no estar avalado por el tema de hidraulicidad lo hubiera hemos tenido que pensar", confiesa.

Mezcla de usos La península de Zorrotzaurre fue en su día un entorno industrial en el que se asentaron históricas empresas como Artiach pero se fue quedando obsoleto y ahora es uno de los grandes espacios que se someterá a un cambio profundo. "A diferencia de lo que puede ser Abandoibarra se mezclarán residencias, parques... pero también actividad económica. Queremos traer parte del parque tecnológico de Bizkaia aquí, que haya pabellones dedicados a las industrias creativas de videojuegos, al diseño, arte y tecnología... Es una de las grandes apuestas de Bilbao", dice el alcalde y añade "esta es la apuesta de superficie más importante y en el punto más importante de la ciudad, la ría".

Aunque no quiere menospreciar otros cambios de la villa, "se nos olvidan los cambios que va sufriendo la ciudad, los amortizamos enseguida, pero si no nos acordamos cómo estaba Abandoibarra, la campa de los ingleses con la estación del ferrocarril, la actividad portuaria, Euskalduna con sus pabellones... El cambio ha sido absolutamente radical y el de Zorrotzaurre va a ser otro".

Para ver la isla en todo su esplendor aún tardaremos 30 años. "Hay muchísima superficie y no es tanto un problema de que desde la administración o la comisión gestora se tarde en urbanizar. La urbanización será mucho más rápida, pero en el mercado diario, la capacidad de rellenar con actividades reales este espacio puede tardar fácilmente 30 años". Areso cree que el espejo de Abandoibarra da cuenta de los tiempos. "Se ha tardado aproximadamente 20 años. Aunque lo que es la isla propiamente se tardará aproximadamente un año y medio".

Abrir el canal para que Zorrotzaurre sea isla es la única obra para la que el Ayuntamiento se ha endeudado. "Estamos autorizados por el pleno para contraer deuda, pero si podemos hacerlo con recursos propios no echaríamos mano de ese crédito autorizado".

La espectacular transformación comenzará en cuestión de semanas. Sin inauguraciones oficiales porque la campaña electoral europea así lo establece, pero seguro que los bilbainos no se privarán de ver este acontecimiento histórico.