BILBAO - Quedan escasos días para la llegada de Semana Santa y en Bilbao ya está todo preparado para que bilbainos y vizcainos disfruten al máximo de la agenda cultural que la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao han organizado para todos, niños y mayores. Y es que la villa latirá fuerte, y alegre, al ritmo de Basque Fest, el festival de la cultura vasca que desde el próximo Jueves Santo y hasta el lunes día 21, inundará la ciudad con distintas manifestaciones culturales y un programa repleto de actos para la diversión.
"Basque Fest es una iniciativa cultural joven, plural e innovadora", aseguró ayer en la presentación de esta segunda edición Josune Ariztondo, diputada vizcaina de Cultura. "Es un conjunto de actividades que pretenden animar nuestras calles, impulsar la economía y dar a conocer Bilbao y Bizkaia", añadió.
Y es que este festival contagiará cada rincón de la ciudad, convirtiéndola en un gran espacio festivo, donde no habrá cabida para el aburrimiento. "Es una herramienta estratégica para que ver el mundo y también para ser vistos por él", argumentó la diputada vizcaina de Cultura.
Este año, con esta segunda edición, se espera un gran número de participación, para que nadie se quede en casa. "El año pasado, más de 43.500 personas participaron en las diferentes actividades que se organizaron", añadió Marta Ajuria, la concejala delegada de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Bilbao, quien confió alcanzar esa cifra este año.
NOVEDADES Como novedad para que la tradición, personalidad, innovación, talento y creatividad sigan siendo los ingredientes que combinen Basque Fest, en esta edición se añadirán nuevas actividades y espacios. Uno de ellos vendrá de la mano del edificio Ensanche, que se suma al entramado de sedes con un market cultural del disco, libro, vídeo y juegos euskaldunes. De esta forma, el Ayuntamiento bilbaino y la Diputación de Bizkaia quieren generar nuevos flujos turísticos y ampliar la compra cultural.
La ría también tendrá su especial protagonismo, siendo uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Por eso, el Jueves y Viernes Santo, de cuatro a seis de la tarde, y el sábado y domingo, ampliando el horario dos horas más, de 16.00 a 20.00 horas, el cauce ofrecerá un micro-teatro a bordo del barco Ibai-Eder, en el que tres actores integrados entre un público de 80 personas pondrán en relieve la villa y su reconversión de ciudad portuaria a ciudad cultural.
Pero estas no son las únicas novedades. Aún quedan más. Este año, el mercado de La Ribera también acogerá 20 expositores y la venta de marcas de diseño vasco, que el año pasado recibió hasta 22.000 visitas en cinco días.
Pero todo esto, como marca una buena cultura vasca, no podía seguir adelante sin el ritmo de los txalapartaris, que animan las calles y barrios de la villa. Teniendo este factor en cuenta, los músicos de Herritmo surcarán la ría interpretando temas musicales y darán ritmo a la villa desde el puente de Deusto hasta el Ayuntamiento. Desde allí partirán a pie hasta el escenario de la Plaza Nueva. Este concierto tendrá lugar el Viernes Santo, de ocho a nueve de la noche, aproximadamente. Una hora en la que la villa bailará al ritmo de la txalaparta. Sin embargo, no será el único ritmo que sonará estos días. La programación musical de Basque Fest se articulará alrededor de dos tipos de oferta y dos espacios: grupos contemporáneos de folklore vasco con conciertos en la Plaza Nueva, y estilos más modernos como el indie, rock y electrónica, entre otros, con actuaciones en el atrio de la Alhóndiga para los que prefieran bailar con otro ritmo diferente.
Herri Kirolak A pesar de todas estas novedades, esta agenda no estaría completa sin el deporte tradicional vasco, siendo una de las áreas más tradicionales de la cultura vasca. Por eso, y especialmente, los Herri Kirolak tenían que formar parte de esta agenda cultural.
En esta segunda edición, se han programado talleres participativos de pelota, Herri Kirolak y juegos de caserío, los de toda la vida, como son los juegos de rana, el arto jasoketa, la trontza y la típica carrera de sacos. Los escenarios más idóneos para estos deportes serán los tinglados de El Arenal y el frontón de la Esperanza. Otra gran novedad reside en el apartado gourmet, que gracias a un acuerdo con el Gobierno vasco a través de la Fundación Asti, se van a poder degustar catas artísticas en la Alhóndiga, iniciativa a la que se han sumado seis hoteles de la ciudad, en los que se podrá desayunar a lo grande, con productos de gran calidad. Es decir, con productos vascos con label.
El protagonista de la marca del festival será el lauburu, al igual que el año pasado, que se divide en cinco apartados unidos por la imagen de un lauburu en diferentes colores. Uno de los apartados es Kultura, acompañado por el lauburu y el color naranja. El color verde representa la musika; el azul, el market. También hay un color rosa, que representa el sport y, por último, el verde suave, de gourmet.
"En los últimos años venimos impulsando iniciativas que llenan las calles de Bilbao de vitalidad, animación, arte, cultura e iniciativas dirigidas tanto a las personas que nos visitan como a nuestros ciudadanos", dijo Ariztondo. Y es que Basque Fest cuenta con un público potencial bien definido, que suma a residentes de la villa y de Bizkaia y también está dirigido a turistas estatales e internacionales que visitan la ciudad en Semana Santa.
Ya queda menos. En tan solo cinco días, Bilbao latirá al ritmo de la cultura vasca. Tal como aseguraron desde la Diputación y el Ayuntamiento, "Basque Fest se presenta como un espacio cultural, un punto de encuentro, de creación e interculturalidad que nace con vocación de desarrollarse y convertirse a corto plazo en un evento de prestigio en la ciudad".