El túnel de Autzagane, el corredor de Elorrio y la variante de Bermeo se iniciarán en verano
La Diputación Foral arranca el programa de ejes radiales con una inversión de 350 millones de euros
Bilbao. La ejecución del proyecto de ejes radiales auspiciado por la Diputación Foral de Bizkaia arrancará este verano con las obras del corredor de Elorrio, el túnel de Au-tzagane y la variante de Bermeo.
Así lo anunció ayer el diputado general, José Luis Bilbao, y la responsable del Departamento de Obras Públicas y Transportes, Itziar Garamendi. La actual situación económica y un futuro incierto han obligado a la Diputación a abandonar la idea inicial de comenzar a la vez los seis corredores comarcales que permitirán a las zonas periféricas del territorio contar con una vía rápida que conecte con la A-8, espina dorsal de la movilidad de Bizkaia.
La Diputación se debatía entre dos alternativas. Esperar a que la época de vacas flacas financieras pasara y acometer todos los ejes radiales o ajustarse al presupuesto austero actual y comenzar a construir. Al final se ha optado por esta última opción. El diputado general lo razonaba al decir que "frente a la crisis en inversión pública, queremos generar actividad económica en el presente y poner en marcha en el futuro infraestructuras de valor".
Por ello se va a acometer solo un proyecto íntegro, el corredor de Elorrio, entre esta localidad y Abadiño, y se inician las primeras fases de otros dos, el túnel de Autzagane, del corredor Amorebieta-Muxika, y la variante de Bermeo, perteneciente al corredor que unirá la localidad marinera con Mungia.
Además, en estos dos últimos casos, también ha influido que no está cerrado el asunto del impacto medioambiental. Tanto el Gobierno vasco como el Patronato de la Biosfera de Urdaibai se posicionaron en contra de la construcción del túnel de Oka argumentando problemas medioambientales. Ya ha pasado más de un año desde ese planteamiento y, según la diputada, Itziar Garamendi, "seguimos en conversaciones pero todavía no se ha llegado a acuerdo alguno aunque eso no es obstáculo para seguir hablando". Sobre el proyecto de Sollube también penden algunos problemas en la conexión con la variante de Bermeo, según indicó Garamendi.
"Bendiciones apostólicas" Por ello y hasta que no se cierren esas trabas pendientes, la Diputación ha decidido dejar aparcadas esas obras e iniciar las primeras fases, que tienen "todas las bendiciones apostólicas", porque son "obras muy necesarias" para las comarcas en vez de esperar a que estén "todos los papeles en orden", aseguró el diputado general, José Luis Bilbao.
Los condicionantes económicos también han marcado la financiación de los proyectos presentados ayer. Cuando se anunció el paquete de ejes radiales la pasada legislatura, la intención era costear todas las obras con la fórmula del peaje sombra. Un sistema que consiste en que la empresa adjudicataria de la construcción de la carretera financia toda la obra y, una vez puesta en servicio, es la Diputación Foral quien paga un canon anual por el trabajo ejecutado.
De momento, solo se utilizará esta fórmula en el corredor de Elorrio, el más costoso de este primer paquete de obras, 237 millones de euros, y el único que se acomete en su integridad. El túnel de Autzagane, con un coste de 64 millones, y la variante de Bermeo, con un presupuesto de 49 millones, serán construidos con cargo a los presupuestos del propio Departamento de Obras Públicas y Transportes. El menor coste, al ser solo un tramo de los dos corredores, y la plurianualidad en la financiación, se esperan más de tres años de obras para cada uno de ellos, permite a la Diputación esta opción.
En total, se augura una inversión total de 350 millones de euros que va a suponer, según la diputada foral, "un gran impulso la actividad de las empresas del sector de la construcción, la creación de puestos de trabajo y la demanda de bienes de consumo duradero".
Además, los corredores servirán para dotar a las comarcas vizcainas de infraestructuras de comunicación viaria de alta capacidad y calidad, lo que permitirá mejorar la competitividad de las empresas del territorio. Un claro ejemplo es el corredor de Elorrio, conexión interior natural entre Bizkaia y Gipuzkoa, que beneficiará a las fábricas y empresas asentadas tanto en Durangaldea como al otro lado de la muga.
Otros beneficios que traerán los ejes radiales son aumentar la seguridad del tráfico, el túnel de Autzagane evitará las complicadas curvas del alto del mismo nombre, y el ahorro de tiempos de viaje gracias a nuevos túneles y viaductos. Además, destaca la reducción del ruido en los cascos urbanos, como lo notarán los vecinos de Abadiño y Atxondo con el corredor en ciernes, y la disminución de emisiones contaminantes.
El resto de corredores Por lo que se refiere al resto de las carreteras radiales, los casi siete kilómetros de la autovía entre Urberuaga y Berriatua, la variante que liberará del tráfico urbano a la localidad de Ermua y el corredor que unirá la zona de Boroa, en Amorebieta, con la localidad de Igorre, se adjudicarán de forma paulatina, cuando "las condiciones económicas y presupuestarias lo permitan", indicó la diputada.
Lo mismo ocurrirá con el resto de los tramos no acometidos ahora, la prolongación hasta Mungia, y la conexión de Autzagane con Muxika, aunque en estos dos casos también tendrá que pasar antes por el fielato medioambiental.
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