Zierbena. La toponimia se ocupa del estudio de los nombres de lugares como accidentes geográficos, calles o núcleos de población y proporciona una valiosa información sobre la evolución de la lengua y del entorno, al tiempo que nos habla sobre las personas y las actividades ligadas al paisaje de ayer y de hoy.
Además, es una práctica herramienta indispensable para la localización de estas referencias geográficas que aporta beneficios para diferentes cometidos que van desde los mapas y atlas, al excursionismo, la planificación territorial o las comunicaciones, las situaciones de emergencia y el salvamento.
Un valor que puede comprenderse con la lectura del libro sobre la toponimia de Zierbena que ayer fue presentado en la kultur etxea del barrio de La Cuesta en el que aparece un topónimo, Punta Lucero, que apenas cuenta con un siglo de vida. "La gente conoce el monte y la Punta Lucero y puede pensar que siempre se ha llamado así; pero en realidad, hasta 1923, en todos los archivos aparece mentado como Punta Luzuero", resalta Mikel Gorrotxategi, secretario de la Comisión de Onomástica de Euskaltzaindia que ha supervisado el trabajo llevado a cabo por Ulibarri Euskaltegia a instancias del Ayuntamiento galipo.
No ha sido, sin embargo, esta adaptación producida por la etimología popular la única sorpresa con la que han topado los investigadores a la hora de elaborar este libro, que recoge 500 entradas toponímicas con información de índole lingüística, etimológica, documental y geográfica de cada uno de ellos, incluidos parajes que hoy día no existen al ser absorbidos por el desarrollo de los muelles del Superpuerto.
Informadores El libro partió en primer lugar con el análisis de la documentación aportada por Goyo Bañales "cuya labor de documentación de distintas fuentes fue esencial para la realización del libro". A ello, y con las consultas archivísticas en diversas fuentes, se unió un trabajo de campo "en el que contactamos con 15 personas mayores de los seis barrios de Zierbena y recorrimos el pueblo anotando los nombres de todos los sitios por los que íbamos pasando", explicó Joxe Mari Zubiaga, uno de los dos autores del libro junto con Joseba Pérez, ambos pertenecientes a Ulibarri Euskaltegia.
"Una cosa que nos pareció sorprendente fue el hecho de que gran parte de los topónimos estudiados no tiene origen euskaldun o su traslación a un posible origen vasco es cuando menos incierto o dificultoso", resumía Zubiaga, quien aludió a la importante presencia de topónimos encabezados por el artículo la, como en Fontana, Cercada, Liosa, Belusa, Braba, Revuelta o Solana.
El libro, en cuya edición ha colaborado la dirección general de Promoción del Euskera de la Diputación Foral de Bizkaia, consta de un capítulo por barrio, cada uno marcado en un color diferente e incluye cerca de 200 fotografías y un dibujo del mapa de Zierbena en el que se han resaltado los 60 nombres más representativos del municipio. Junto con la publicación, que se repartirá en todos los hogares de la localidad, se ha editado un CD interactivo que contiene el libro en dos formatos electrónicos que permiten situar los enclaves a través del programa Google Earth.
El alcalde de Zierbena, Marce Elorza, expresó su "satisfacción" por poder contar con este libro que estudia nuestra toponimia porque, como dice el refrán, lo mencionado, lo escrito existe y debemos transmitirlo".