Cervecera, yoga y música en vivo: El antiguo restaurante Antón se transforma en un nuevo espacio de ocio en Artxanda
La UTE Fangaloka invertirá algo más de 1,7 millones de euros en la remodelación del complejo, cuya apertura se prevé en año y medio
ElAyuntamiento de Bilbaoha adjudicado definitivamente la concesión administrativa para la rehabilitación y explotación del establecimiento hostelero conocido como restaurante Antón a la UTE Fangaloka por un periodo de treinta años. Propietaria del complejo gastronómico y de ocio de Azkorri, ahora pasará también a gestionar el espacio sito en Artxanda.
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Así lo ha confirmado este miércoles en una rueda de prensa el concejal de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público, Asier Abaunza, acompañado de unos responsables de la ya empresa adjudicataria, Pablo Holguera.
La empresa dispondrá de un plazo máximo de cuatro meses para redactar el proyecto de ejecución de los trabajos, que tendrán que ser ejecutadas en un año. Así, de acuerdo con las previsiones que manejan el Consistorio y Fangaloka, la apertura del nuevo complejo se producirá dentro de un año y medio, aproximadamente.
Plan de Activación de Artxanda
Por otro lado, Abaunza ha precisado que la empresa invertirá alrededor de 1,7 millones de euros en la remodelación del espacio, y que el canon mínimo anual establecido para el primer año de explotación se ha fijado en 17.300 euros más IVA, que irá actualizándose en función del IPC.
El edil ha recordado, además, que la intervención en el complejo se enmarca en el Plan de Activación de Artxanda. "Un proyecto que busca revitalizar el entorno y reponer Artxanda como referente para la ciudadanía de Bilbao como un espacio de ocio, tiempo libre, recreación familiar y también de gastronomía, tal y como lo fue en el pasado, entre las décadas de los 80 y los 90", ha detallado.
Un espacio "trasversal": ocio, gastronomía, cultura, deporte...
Todos esos aspectos confluirán en el nuevo proyecto en el que ya está trabajando la UTE Fangaloka, según ha apuntado Pablo Holguera, uno de sus responsables.
En ese sentido, el nuevo Antón llega "con una propuesta de valor clara: el estilo de vida". "Una propuesta trasversal entre la gastronomía, el ocio, el deporte y la cultura que también se caracteriza por una apuesta por la accesibilidad", ha explicado.
Con su nueva sucursal en uno de los pulmones verdes de Bilbao, Fangaloka aspira a impulsar un complejo que reinterpreta el concepto clásico de cervecera, al tiempo que ofrece actividades deportivas como sesiones de yoga y pilates, encuentros ciclistas o propuestas culturales de pequeño formato, incluyendo música en vivo. Para todo ello, los propietarios del complejo colaborarán con diferentes agentes y profesionales de Bilbao.
El objetivo es que el nuevo Antón tenga actividad durante todo el año, en línea con la voluntad del Ayuntamiento de contribuir a la dinamización del entorno durante todo el año.
Integración con en entorno
El modelo que la empresa adjudicataria sigue para la ejecución de este nuevo proyecto se basa en el espacio que ya gestiona en Getxo, adaptado a las particularidades de Artxanda. En esa línea, Holguera también ha invitado a la ciudadanía a recurrir al transporte público o a las pasarelas de Artxanda para acercarse hasta el local, pese a que hay habilitadas algo más de 100 plazas de aparcamiento en el entorno. "Todo el proyecto estará relacionado con la promoción de un estilo de vida saludable", ha puntualizado asimismo.
Al término de los trabajos, quedará un espacio con capacidad para acoger un mínimo de 350 comensales y/o usuarios integrado en un edificio de arquitectura abierta y permeable "al servicio de la experiencia". La intervención que se llevará a cabo “busca reforzar la relación entre interior y exterior mediante espacios acristalados, terrazas y una cubierta concebida como plaza elevada”, favoreciendo la conexión visual y funcional con el paisaje.
El equipamiento se organizará en dos niveles complementarios: una planta baja amplia y flexible destinada principalmente a restauración, con comedor, barra y cocina abierta en relación directa con los espacios exteriores; y una planta primera multifuncional vinculada a una terraza-mirador que permite desarrollar actividades sociales, culturales y gastronómicas.