Hace casi tres años desde que un desprendimiento de tierra obligó a cortar el bidegorri entre Olageaba y Zorrotza, pero no ha sido hasta ahora cuando se han podido dar comienzo a las obras para su reparación. Y es que, el Ayuntamiento de Bilbao ha tenido que conseguir la titularidad municipal de la parcela y los consiguientes trámites de licitación y adjudicación del proyecto para dar inicio a los trabajos, ya que hasta ahora pertenecían a la Autoridad Portuaria.

Ahora con todos los trámites ya realizados, las obras se ejecutarán en un plazo previsto de dos meses y afectarán a un área de 220 metros cuadrados.

Con este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 376.960,78 (IVA incluido), se ha buscado dar con la definición constructiva más adecuada para solucionar el desprendimiento del talud que salva el desnivel existente entre la plataforma ferroviaria de Adif y el paseo y bidegorri que transcurren paralelos a la Ría, entre Olabeaga y Zorrotza.

Rotura superficial

Así, y una vez estudiados todos los informes solicitados a distintas ingenierías y en base al análisis de la empresa especialista en geotecnia Ikerlur, se concluye que el talud presenta una rotura superficial que es lo que ha ocasionado el desprendimiento sobre el bidegorri. Desprendimiento que, a su vez, ha provocado el derrumbe del muro de mampostería existente que se encontraba en el límite entre el pie del talud y el paseo de Olabeaga.

Es por ello que se ha determinado que la ejecución de un nuevo elemento de protección y consolidación de la superficie del talud será suficiente para garantizar la estabilización del mismo. Las obras se iniciarán con el desbroce del talud, sin quitar tierras para no afectar a la vía del tren.

La solución: una piel de escollera

Se trabajará en la contención del talud, a través de la ejecución de una pantalla de carriles perforados, para posteriormente desbrozarlo, retirar el material derramado y, a partir de ahí, comenzar a construir la solución estabilizadora. Solución que consistirá en la ejecución de una piel de escollera con un espesor no inferior a 1 metro. La cimentación de la piel de escollera se empotrará, entre 1 y 1,5 metros, en el terreno bajo el vial inferior, para ganar en carga y estabilidad.

A continuación se repondrá el muro de mampostería, así como el aglomerado del bidegorri para finalmente rellenar el talud con tierra vegetal y resembrar.