El Ayuntamiento de Bilbao ha iniciado la renovación de las pistas forestales de la ciudad, en la que se repararán unos 16 kilómetros de pista, más de 64.000 metros cuadrados de superficie, lo que supone más de la mitad de las vías de estas características existentes en la capital vizcaína. El proceso, que se inició en mayo y concluirá en agosto, cuenta con una inversión de 250.000 euros.
El Consistorio informa en un comunicado que se arreglarán todos los tramos que están deteriorados y destaca que con esta actuación, se persiguen tres objetivos: mejorar el estado de la superficie de rodadura de estas pistas, mejorar la circulación del agua de escorrentía y reducir la necesidad de mantenimientos. Los trabajos se ejecutarán con un material que tiene como base enzimas vegetales. Al parecer, favorece la compactación del suelo sin alterar la composición ni el aspecto de la tierra. Se intervendrá, por ejemplo, en tramos de Artxanda, Monte Avril, Pagasarri y Arnotegi.
Por otro lado, fuentes consistoriales indican que las pistas forestales cumplen diversas funciones. Entre otras cosas, constituyen una red de caminos por las que las personas usuarias acceden a los montes y transitan por los mismos, ya sea a pie o en bicicleta. Precisamente por esa razón son consideradas un elemento particularmente esencial en cuanto a conservación y mantenimiento. La intervención, que ya se está ejecutando, persigue tres objetivos, el primero de los cuales corresponde a la mejora del estado de la superficie de rodadura. Para ello, se eliminarán baches, cárcavas, etc. y actuará en la erosión provocada por la velocidad de circulación del agua de escorrentía en episodios de precipitaciones intensas, sobre todo, en aquellos tramos de pendiente más pronunciada.
El segundo de los objetivos pasa por mejorar la circulación del agua de escorrentía, de cara a facilitar la evacuación del agua hacia el exterior de los caminos. Por último, como tercero de los objetivos, se busca reducir la necesidad de mantenimiento, gracias a los materiales empleados, han indicado desde el Consistorio bilbaino. Asimismo, la actuación se enmarca dentro del compromiso del Consistorio para con la protección, conservación y potenciación de los valores naturales y paisajísticos de los montes de la ciudad. Suscrito por el conjunto de los grupos municipales, este compromiso también se traduce en la protección de la fauna y flora que habita en la villa, así como en la integración del llamado Factor Paisaje en el planteamiento municipal.
Para esta intervención en particular, el consistorio utilizará un material natural, a base de enzimas vegetales, que permitirán la cohesión y compactación del suelo y reducirá la necesidad de reparaciones y su frecuencia. Se trata de un producto que no altera la composición ni el aspecto de la tierra.