Bilbao - Antes de aventurarse a la lectura de este artículo el lector debería saber de qué trata Instagram, una red social para compartir fotografías que cada día cuenta con más adeptos. El siguiente paso consistiría en averiguar de dónde nace el término igers, utilizado como abreviación de instagramers para referirse a la comunidad de usuarios de esta aplicación. Y ahora sí, cualquiera entenderá que bajo la etiqueta IgersBilbao, que ayer celebró su IV aniversario en la villa, se reúnen los aficionados locales que no pasan por alto nada que sea susceptible de inmortalizarse para subir a la red.
El organizador del evento, Alberto Rubio (más conocido como @albertomakusikusi) explicó que los igers se reparten por territorios. “Estamos presentes en más de 500 ciudades en el mundo”, puntualizó este aficionado a media tarde, tras concretar que a raíz de subir imágenes a Instagram, los usuarios de Bilbao comenzaron a organizar eventos relacionados con la fotografía como exposiciones, talleres, encuentros... La jornada que tuvo lugar ayer, con la participación de 70 personas -fueron 150 las que se inscribieron pero había aforo limitado-, centró la mirada de los usuarios en términos de sostenibilidad.
“El tema central es una fotografía más responsable, nos hemos focalizado en los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas”, expuso el organizador de la cita junto a la consultora Turiskopio. De esa forma, la jornada comenzó con la degustación de un catering de productos locales; posteriormente, los participantes tuvieron oportunidad de probar diferentes medios de transporte como bicicletas y patines eléctricos o bici-taxis; y, finalmente, el día terminó en la planta 24 de la Torre Iberdrola, donde los asistentes pudieron tomar imágenes de toda la ciudad a vista de pájaro.
“Hemos fotografiado elementos de movilidad dentro de la ciudad, gastronomía local con producto de kilómetro 0 y, sobre todo, imágenes panorámicas de Bilbao”, indicó Rubio, quien expuso que todas las fotografías se pueden ver en la red social a través de los hashtags -etiquetas que permiten encontrar imágenes sobre un mismo tema o lugar- IgersBilbao o Bilbao360. “En torno a ese último hashtag hemos tratado de subir fotos localizando actividades sostenibles en Bilbao, para aportar nuestro granito de arena al medio ambiente”, reveló este usuario con más de 7.000 seguidores.
Según expuso Rubio, mientras sus compañeros tomaban imágenes, “somos un colectivo muy llano, nadie es más que nadie, todos somos aficionados a la fotografía y apasionados de Instagram”. Una red social que, considera, está en auge ya que cada vez se lee menos y la imagen se apodera de los mensajes. “Los que llevamos muchos años en este mundo exponemos nuestra pasión, lo que nos permite también conocer otras partes del mundo a través de la fotografía. Es una escuela viva y constantemente activa”, puntualizó sobre una red social en la que cada usuario puede aplicar el filtro que más le guste. “Quizás eso sea lo bueno, todo el mundo hace su versión de lo que tiene delante: Si cinco instagramers se ponen delante de un objeto cada uno sacará una fotografía diferente, no solo por los filtros, sino por la perspectiva o la composición”, reflexionó.
El evento, que contó con el apoyo de MetroBilbao o Iberdrola, se celebró por cuarto año con una serie de premios que fueron repartidos entre las mejores imágenes. A pesar de ser la fiesta grande de los usuarios bilbainos, los IgersBilbao continuarán celebrando eventos el resto del año; y ya esperan ansiosos el encuentro IgersEuskadi, que seguramente se celebrará a principios del próximo año.