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El Ayuntamiento de Bilbao no rescatará más plazas de parkings subterráneos

Se han adquirido 220 parcelas de las 8.000 construidas por la iniciativa privada con una inversión de 300 millones

El Ayuntamiento de Bilbao no rescatará más plazas de parkings subterráneosP. Viñas

BILBAO - El Ayuntamiento de Bilbao ha culminado el plan de rescate de plazas de aparcamiento subterráneo con la adquisición de las últimas 53 parcelas del parking del Karmelo que la concesionaria no podía vender. El concejal de Circulación y Transportes, Asier Abaunza, adelantó ayer a DEIA que el periodo de solicitud de rescate ya ha finalizado y las peticiones efectuadas hasta ahora ya han sido adquiridas por lo que no se comprarán más.

En los últimos seis años en Bilbao se han construido 8.000 plazas de parking subterráneo de las que han tenido que ser adquiridas por el Consistorio 220 que las empresas no podían vender, lo que ha supuesto un desembolso de casi 3 millones de euros a las arcas municipales, frente a los 300 millones que ha invertido la iniciativa privada. En la villa hay 52 parkings subterráneos.

Hace siete años Bilbao necesitaba resolver los problemas de aparcamiento tanto en el centro como en los barrios altos. Para ello, la política que ha llevado hasta ahora era unir el contrato de aparcamientos en el Ensanche con otros en las zonas periféricas de la villa. De esta manera, el costo de los aparcamientos en los barrios altos se transfería a los más céntricos y se ajustaba el precio haciendo que la oferta fuera razonable para todos los vecinos de la capital vizcaina.

Ajuste de precio Esta política también ha contado con la iniciativa privada. El Ayuntamiento introdujo una cláusula en determinados contratos en los que había ciertas dudas de que se pudieran comercializar la totalidad de las plazas. "Era una especie de garantía que se le ofrecía al constructor para que éste hiciera la inversión. No hay que olvidar que todos los aparcamientos subterráneos que se han hecho en Bilbao han tenido cero inversión municipal", explicó ayer Abaunza. Por este motivo, en aquellos casos en los que podía haber cierta duda sobre la rentabilidad de la operación, se introducía en los contratos la cláusula de un posible rescate de un número concreto de plazas y a un 65% de su valor de venta. Este punto no se introducía en aquellos aparcamientos céntricos en los que estaba claro que la venta iba a ser buena. La opción para solicitar el rescate de plazas tenía un plazo, transcurrido el cual quedaba finalizada la posibilidad de ejercer la citada opción por parte de la constructroa

Así, a día de hoy, el plazo para pedir nuevos rescates ha expirado y no hay más aparcamientos con estas cláusulas. La adquisición de las parcelas de El Karmelo ha sido la última compra municipal.

Todas las plazas rescatadas se explotan en régimen de alquiler y están ocupadas, a un precio medio en 2013 de 63,71 euros, de acuerdo a lo establecido en el concurso convocado al efecto para impulsar esta forma de ocupación.

El edil defiende que, gracias a esta política municipal, se ha conseguido en la última década que la iniciativa privada haya construido en torno a las 8.000 plazas de aparcamientos. Y "esto además ha supuesto una inversión en Bilbao que asciende a 300 millones de euros".

En estos momentos queda pendiente por terminar el aparcamiento que se está construyendo en Miribilla, 152 plazas subterráneas que al igual que el resto serán en régimen de concesión a 40 años. "Se trata de un operación que ha sido posible gracias al aprovechamiento del desmonte efectuado para la construcción de las viviendas en un solar municipal adyacente al del estacionamiento", explica Abaunza. Después ya no se van a construir más. "De momento, no tenemos tractores para la construcción de nuevos parkings", indicó el edil. El problema ahora es que aunque en los barrios altos sigue habiendo demanda de parcelas, no hay oferta privada a la que se les pueda repercutir el coste de construcción de estos aparcamientos periféricos con lo que, de construirse los estacionamientos, el precio de venta sería demasiado caro para los vecinos de estas zonas alejadas del centro de la villa.

De momento, el Ayuntamiento lo que está haciendo es aprovechar aquellas operaciones urbanísticas inmobiliarias que se están acometiendo, con una alguna labor de excavación incluida, que permita abaratar la construcción de nuevos aparcamientos subterráneos en estos barrios menos céntricos.