Este galardón no es mío es de todos los bilbainos que me han apoyado desde el principio". Así, restándose mérito y trasladando todos los éxitos al pueblo a quien se entregó en cuerpo y en alma en cuatro legislaturas, Azkuna se confesaba ilusionado al ser nombrado el mejor alcalde del mundo. Él asumió cada uno de los más de 40 premios que ha ido acumulando en la villa como reconocimientos a Bilbao y no a su persona. El de Mejor Alcalde del Mundo fue concedido en 2012 por la Fundación City Mayors, equipo de expertos en asuntos urbanos cuya meta es elevar el perfil de los alcaldes de todo el mundo, así como ensalzar y reconocer a aquellos regidores que han hecho contribuciones duraderas a sus comunidades y están comprometidos con la prosperidad de sus ciudades y el bienestar de sus ciudadanos, tanto nacional como internacionalmente.
Azkuna obtuvo ese galardón entre otros motivos por su dedicación y empeño en la transformación de Bilbao de una ciudad industrial en declive a un centro internacional para el turismo y las artes. La apertura del Museo Guggenheim en 1997 y la elección de Iñaki Azkuna como alcalde dos años más tarde fueron las dos razones que catapultaron a Bilbao a la escena y circuito de ciudades turísticas y que despiertan interés a nivel mundial.
En su momento, Tann vom Hove, miembro principal de la Fundación City Mayors, indicó: "Desde que fue electo por primera vez en 1999, el alcalde Iñaki Azkuna supo utilizar el alto perfil del museo Guggenheim, diseñado por el arquitecto Frank Gehry, para reconstruir la ciudad. El Guggenheim de Bilbao se ha convertido en una emblemática equivalente europea de la Casa de la Ópera de Sidney". Desde todos los puntos del mundo llegaron a Bilbao las felicitaciones al mejor alcalde del mundo. Tann vom Hove también elogió la gestión financiera de Iñaki Azkuna como máximo edil de la capital vizcaina. "El alcalde aprovechó los tiempos de bonanza económica para pagar la deuda sin renunciar a inversiones vitales para el futuro de la ciudad", explicó.
En una entrevista para el City Mayors, Azkuna dijo que ahora Bilbao "está prácticamente libre de deudas y que una nueva deuda serviría solo para proyectos clave que permitan seguir afianzando las bases del futuro de Bilbao". Esa fue una de sus obsesiones: no gastar más de lo que había y, si había, invertirlo en proyectos que fuesen beneficiosos para la ciudad y sus vecinos. El alcalde fue reconocido también como líder de la administración municipal más transparente del Estado. Azkuna destacó la importancia de involucrar a los ciudadanos en el proceso completo de desarrollo de nuevos proyectos de la ciudad, desde los mimbres, las etapas de planificación y diseño, hasta el examen final con la evaluación de las políticas municipales.
El Ayuntamiento de Bilbao cerró 2011 con deuda cero. Se mantuvo así en 2012 y en 2013 lo hizo solo en 4 millones para inversiones extraordinarias. Un logro económico posible gracias a la transformación interna que impulsó Azkuna en el propio Ayuntamiento y, según el mismo reconoció, también a la colaboración de la oposición, que le marcó muy de cerca y no se lo puso fácil en los años que gobernó en minoría. Sin gastar más de lo que había y pagando rápido a los proveedores.
Ni su enorme amor y pasión por el Athletic nublaron a Azkuna de sus prioridades. Luchó cada céntimo del acuerdo para participar en la sociedad San Mames Barria, que promueve la construcción del campo de fútbol.
'Método Azkuna' Pero este no ha sido el único reconocimiento que cosechó el alcalde de Bilbao en su trayectoría como máximo mandatario de la ciudad. Desde 2000, la villa ha obtenido más de cuarenta premios, galardones y reconocimientos de diferente índole. El II Premio Unesco viajó en 2010 hasta el Ayuntamiento de Bilbao, coorganizador junto con la Unesco y patrocinador del galardón dotado de 25.000 dólares, un diploma y un trofeo en bronce realizado por Toshimi Ishii. En el mismo año, Bilbao obtuvo el premio a la transparencia municipal. Un año después, el alcalde de Bilbao fue distinguido con la condecoración de Oficial de la Legión de Honor de la República Francesa, de manos del ministro de Estado y Defensa y alcalde de Burdeos, Alain Juppé. El reconocimiento le fue otorgado por su labor de promoción de la cooperación cultural entre Euskadi y Francia.
La condecoración le fue entregada en un acto en el Instituto Francés de Bilbao, al que acudieron también los alcaldes de Baiona, Jean Grenet, y de San Juan de Luz, Peyuco Duhart, así como el entonces lehendakari, José Antonio Ardanza; el obispo de Bilbao, Mario Iceta, y el expresidente del Parlamento Vasco Juan María Atutxa, y dos miembros de la corporación bilbaina. Durante la ceremonia, Juppé destacó que este reconocimiento suponía "un homenaje a la transformación" de Bilbao, una ciudad que ha tenido "el éxito de saber renacer e reinventarse después de sufrir los reveses de la crisis que afectó a las grandes regiones industriales de Europa" y además a "una catástrofe natural".
El dirigente francés resaltó el reconocimiento "universal" de "este éxito" tanto por "gestos arquitectónicos muy atrevidos" como a la calidad de vida que ofrece a sus vecinos y visitantes. En esta línea, citó la importancia del Museo Guggenheim como "buque insignia", así como el proyecto de La Alhóndiga.
Asimismo, apuntó que la gestión desarrollada se ha apoyado en una política cultural e internacional "que dio esplendor a lo que se conoce como método Bilbao y que yo llamaría el método Azkuna", indicó.
El alcalde de Bilbao recibía también en persona junto a los regidores de Gijón, Ponferrada, el Puerto de Santa María, Sabadell y Sant Cugat del Vallés, el premio que le otorgó la ONG Transparencia Internacional-España a los ayuntamientos que aquel año se distinguieron por su transparencia. Entonces, Iñaki Azkuna señaló que el premio que le otorgaba Transparencia Internacional suponía uno de los más importantes y confesaba sentirse contento porque muchos consistorios que en un principio se tomaron a "broma" la encuesta ahora buscan situarse entre los primeros puestos en el índice de transparencia. En 2008, el Ayuntamiento de Bilbao se convirtió en el ganador del I Premio de Transparencia Municipal, con una puntuación de 90,6 puntos. En 2009, obtuvo un total de 97,5 puntos, mejorando notablemente su índice de transparencia municipal y manteniéndose a la cabeza de los grandes consistorios del Estado.
Otro de los galardones que obtuvo durante su periodo como alcalde de Bilbao fue el Premio Città di Partenope. Este premio, que reconocía el buen hacer de la capital vizcaina en materia de gestión y desarrollo de la ciudad, fue concedido por una asociación privada de la ciudad napolitana y recayó en ciudades italianas como Verona o Torino y en Bilbao, a nivel internacional. Entre los últimos premios, pero no por eso el menos importante, el que le rindió la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO). Fue el pasado 16 de enero en el Palacio Euskalduna en un acto emotivo en el que se le hizo entrega del máximo galardón, la medalla de oro y brillantes. Un premio que le fue concedido por su vinculación y apoyo a la entidad y al proyecto Tutto Verdi, puesto en marcha por la ABAO en 2006. La medalla le fue impuesta por el presidente de la ABAO, Juan Carlos Matellanes. Azkuna se emocionó, la música era una de sus pasiones confesables.