DE cuando los alcaldes eran alcaldes, partes del paisaje de la ciudad por su longevidad, llega la voz emocionada del jeltzale José Ángel Cuerda, primer edil de la democracia en Gasteiz, ciudad que gobernó durante dos décadas, entre 1979 y 1999. Toda una vida. José Ángel Cuerda conocía a Iñaki Azkuna "desde hacía muchísimos años" y su pérdida ha dejado huella en el corazón del expolítico alavés, un referente de la ciudad. En eso se emparejaron ambos. En su devoción por las urbes que gobernaron y en prestar el servicio a los ciudadanos. Sobre su gestión como alcalde, Cuerda manifiesta que "creo que ha sido espléndida. Ha situado a Bilbao a la ciudad en primer plano y desde mi punto de vista los bilbainos tienen que estar orgullosos por todo lo que hizo por la ciudad en sus distintos mandatos".
Conocedor del oficio de alcalde, de las horas de despacho y de los paseos para vigilar el pulso de la calle, apunta José Ángel Cuerda que "Azkuna ha sido un referente entre los alcaldes por su buen hacer. Su gestión, desde la distancia, me ha parecido formidable, un ejemplo a seguir". El brillo del Guggenheim, el renacer de la ciudad desde el manto gris y el hollín de la industrialización hacia la alfombra roja que pisa el gran escaparate que es hoy Bilbao no ha pasado desapercibido para exalcalde de Gasteiz. "La transformación de la ciudad ha sido espléndida, un gran éxito. Es algo que todo el mundo reconoce porque es muy evidente como para poder negarlo. Bilbao ha mejorado muchísimo y fue Iñaki Azkuna el que promocionó el cambio haciendo un gran apuesta".
Si bien José Ángel Cuerda pone el gran angular sobre Bilbao y su extraordinaria metamorfosis, sitúa el foco, el microscopio y el detalle sobre la personalidad de Iñaki Azkuna, alguien con el que sintonizó de forma sencilla, sin necesidad de circunloquios, de manera natural y fluida. "Iñaki y yo compartimos lugares comunes porque nos conocíamos desde hace muchísimos años. Siempre fue muy cariñoso y respetuoso conmigo", glosa José Ángel Cuerda sobre Azkuna, algo más que un compañero de partido para él.
sencillo y cordial Lejos del manto púrpura de la política, del cargo y el bastón de mando, de la makila, José Ángel Cuerda, consternado por el fallecimiento de Azkuna, no puede ocultar que tiene "un recuerdo entrañable y emocionante de Iñaki Azkuna como persona". Entre sus virtudes como ciudadano, el exregidor gasteiztarra establece que "a Iñaki Azkuna lo he percibido siempre, desde que le conocí, como a alguien ejemplar, una persona muy sencilla y cordial. Alguien honesto". De la variedad de recuerdos que se le almacenan en el baúl de la memoria "recuerdo con cariño que siempre me invitaba a pasar por Bilbao para celebrar la Aste Nagusia". En eso, Azkuna era como un reloj. "Nunca fallaba".