Dentro del tradicional proceso de reconstrucción que se ve obligado a acometer cada verano, el Surne Bilbao perdió el pasado mercado estival a dos jóvenes valores de 22 años de edad por los que en su día apostó con acierto su Dirección Deportiva y que decidieron continuar su proceso formativo en la NCAA al calor de los importantes ingresos económicos que aportan los contratos NIL a los jugadores de las universidades estadounidenses.

La salida de uno de ellos, Thijs De Ridder, se daba por segura y estaba asumida porque después de dos campañas como hombre de negro su notable progresión le había convertido en objeto de deseo por parte de importantes clubes europeos, incluso de rango Euroliga. No así la del segundo, un Rubén Domínguez con el que se contaba para que en su segundo año en Bilbao diera otro paso al frente para convertirse en pieza importante dentro de los esquemas de Jaume Ponsarnau tras un primer curso más que esperanzador. El ala-pívot belga recaló finalmente en los Virginia Cavaliers y el alero gaditano se enfundó los colores de los Texas A&M Aggies y ambos, tras dejar algo de dinero en tesorería por su marcha del conjunto vizcaino, están ofreciendo un rendimiento magnífico en sus primeros encuentros en la NCAA.

La energía desbordada de De Ridder, sus fundamentos ofensivos y su cada vez más afinada muñeca desde la larga distancia están causando furor a las órdenes de Ryan Odom en una universidad de importante pedigrí que ganó el título de la NCAA en 2019 y ha formado magníficos jugadores, desde Ralph Sampson o De’Andre Hunter pasando por Malcolm Brogdon. El ala-pívot belga, titular en los siete encuentros disputados hasta el momento (balance de 6-1) y con mayor presencia en cancha que cualquiera de sus compañeros, lidera a los Cavaliers en anotación con 18 puntos de media, casi cinco más que el segundo, y es el segundo mejor reboteador, con 5,6 capturas. Su 44% desde la distancia triple y su 56,6% en el global de los lanzamientos de campo le han convertido en el gran referente del equipo.

Candidato al 'draft'

De Ridder inauguró su periplo en la NCAA con una actuación de 21 puntos y 10 rebotes en la victoria ante Rider y se ha quedado por debajo de la barrera de los 20 puntos anotados únicamente en dos choques, con un máximo de 26 ante Northwestern. Precisamente el entrenador de este conjunto, un Chris Collins con gran experiencia en los banquillos universitarios, le dedicó palabras elogiosas tras este encuentro al destacar del belga que es “un tremendo jugador, es muy maduro y se nota que ha jugado muchos partidos a un nivel importante de exigencia. No sé cómo alguien así puede ser un freshman (jugador de primer año), pero es muy físico y habilidoso, usa muy bien su cuerpo y sabe desenvolverse en los puntos de la cancha desde los que es muy efectivo”. Convertido ya en uno de los favoritos de la enérgica hinchada del John Paul Jones Arena, la madrugada del pasado viernes volvió a liderar a los Cavaliers en su contundente triunfo ante Queens (94-69), sumando 21 puntos en otros tantos minutos, y cada vez son más las voces que consideran que su nombre puede salir elegido en el próximo draft de la NBA.

Triples y récords

Por su parte, Domínguez sigue luciendo al otro lado del charco haciendo gala de su gran virtud sobre una cancha de baloncesto: el triple. Si en su única temporada en el Surne Bilbao batió el récord de anotación de los hombres de negro en un partido e igualó el de triples (35 puntos y ocho dianas desde más allá de la línea de 6,75 en la visita al Leyma Coruña, la última victoria del conjunto vizcaino a domicilio en la Liga Endesa), el gaditano solo necesitó seis partidos para inscribir su nombre en el libro de plusmarcas de los Aggies. En la cómoda victoria ante Manhattan por 109-68, Domínguez superó la mejor marca en triples anotados de Texas A&M al anotar diez -de 17 intentos- en un encuentro en el que acabó con 30 puntos.

El alero andaluz, titular en cuatro de los ocho encuentros que ha jugado en la NCAA, es también el jugador más utilizado por su entrenador, Bucky McMillan (24,2 minutos de media) y lidera a los suyos en anotación, con 15,6 puntos por cita, cinco más que su más destacado lugarteniente, Marcus Hill. En su debut universitario ya lució muñeca con un 4 de 7 desde la distancia de tres puntos y 18 puntos anotados contra Northwestern State y en la última contienda, disputada en la noche del pasado viernes frente a Florida State, volvió a dar muestras de su gran talento en el lanzamiento exterior con un 7 de 12 y 21 puntos. Su 49,3% de efectividad desde la larga distancia es tan excelente como curioso es que en los ocho partidos jugados solo haya activado en cinco ocasiones su muñeca en lanzamientos de dos puntos.

Zugic no despega

El que continúa sin rendir como se esperaba en la NCAA, en su caso en los Creighton Bluejays, es Fedor Zugic, el escolta montenegrino fichado por el Surne Bilbao el verano de 2024 procedente del Gottingen que decidió cruzar el charco antes de debutar como hombre de negro. Tras una primera campaña con escasísimo brillo (4,5 puntos saliendo desde el banquillo), las cosas no le van mejor en la presente ya que no pasa de los 2,9.