Salva Sevilla jugador del mallorca

“El Athletic tiene todo para hacer una grandísima temporada”

Salva Sevilla, motor de un Mallorca con el que ha subido de Segunda B a Primera de manera consecutiva, atiende a DEIA en la antesala de la visita del Athletic a Son Moix

09.02.2020 | 14:58
Salva Sevilla pugna por el balón con Oyarzabal en el Mallorca-Real de la segunda jornada.

Salva Sevilla atiende a DEIA en la antesala de la visita del Athletic a Son Moix

bilbao - A sus 35 años, Salva Sevilla (Berja, Almería, 18-III-1984) vive una segunda juventud, como él mismo reconoce. Líder absoluto en el centro del campo del Mallorca, el andaluz, que compartió vestuario con Beñat Etxebarria en el Betis entre 2010 y 2013, admite que le resultó "difícil" aclimatarse dos años atrás a la Segunda División B, en la que volvió a coger carrerilla tras abandonar el Espanyol para decantarse por un proyecto en el que asoma como piedra angular.

A sus 35 años vuelve a jugar y ser titular en Primera División.

-Es una satisfacción enorme después de lo que logramos la temporada pasada, que fue muy bonito por cómo se dio todo. Hemos tenido dos ascensos seguidos, algo que no es normal, y siempre he disfrutado del fútbol, pero cuando vuelves a jugar en una categoría como esta sientes que es como volver a empezar.

En 2017 no se le cayeron los anillos por pasar de Primera a Segunda B. ¿Por qué lo hizo?

-Tuve ofertas de Segunda División que fui descartando y tenía en mi cabeza la idea de irme fuera de España al ver que tenía ya una edad y gustarme la opción de probar otras cosas, pero me llamó el Mallorca. Javi Recio, el director deportivo al que conocía de mi etapa en el Espanyol puso mucho interés en que estuviera aquí, me convenció y es verdad que no es fácil bajar de Primera a Segunda B, pero lo hice convencido sabiendo que el Mallorca tenía un buen proyecto y que los propietarios habían apostado muy fuerte con el objetivo de subir a Segunda. Nadie nos ha regalado nada y, al final, nos hemos plantado en Primera División.

¿Cómo fue aquella experiencia en la categoría de bronce?

-Difícil, más de lo que pensaba. Sobre todo, la adaptación a los campos, porque nuestro grupo era muy complicado y había ocho o nueve campos de hierba artificial en los que era difícil jugar. Al venir de Primera División eso lo notaba bastante, a diferencia de lo que pasaba cuando jugábamos y entrenábamos en casa al tener unas instalaciones de Primera.

Volvió a ver en primera persona el otro fútbol, mucho más modesto. ¿Ayuda a valorar más las cosas?

-Bueno, yo siempre he valorado las cosas, porque nadie me ha regalado nunca nada y vengo de una familia humilde donde todo costaba mucho, pero es cierto que al verte en esa categoría te das cuenta de dónde vienes y en qué estadios has podido jugar. Aun así, también hay que dar valor a la Segunda B, porque es una división en la que también hay muchos buenos jugadores.

Esa misma temporada subieron a Segunda. ¿Qué supuso aquel ascenso?

-Fue un deber cumplido, porque el proyecto de subir a Primera era más a largo plazo, pero teníamos la obligación de devolver al Mallorca a Segunda como mínimo. Apostaron muy fuerte aquel año y ese primer ascenso fue un alivio para todos.

Pocos contaban con ustedes, pero el pasado curso lograron un segundo ascenso consecutivo para regresar a la élite. ¿Vivió uno de los momentos más especiales de su carrera?

-Sí, fue muy emocionante. Había conseguido otro ascenso a Primera con el Betis, pero fue diferente, porque allí la obligación era subir, teníamos una plantilla diseñada para ello y logramos el objetivo con tres o cuatro jornadas de antelación, lo que le restó un poco de emoción. El año pasado, sin embargo, nadie daba un duro por nosotros, teníamos un grupo muy joven que casi no había jugado en Segunda División y basamos todo en el colectivo. Contamos también con un cuerpo técnico muy bueno que fue la clave de todo y supimos gestionar todo bien yendo de tapados, pero sin descartar nunca nada al ver que pasaban las jornadas y estábamos ahí en la pelea. En el play-off nos pudimos aprovechar de la obligación que tenían nuestros rivales de subir.

Habla del colectivo y del cuerpo técnico, pero su fútbol está siendo determinante para el Mallorca. ¿Vive una segunda juventud?

-Puede ser. Físicamente me encuentro bien, me han dado mucha confianza desde que llegué y el míster y yo nos entendemos prácticamente con solo mirarnos. Por suerte sigo jugando, pero esto no quiere decir nada, porque en cualquier momento puede entrar otro compañero y yo solo intento ayudar a que el club cumpla sus objetivos.

¿Qué queda de aquel Salva Sevilla que dio la bienvenida en el primer equipo del Betis a Beñat Etxebarria en 2010?

-Ha pasado tiempo, pero lo recuerdo bien, porque Beñat es una persona increíble a la que nadie ha regalado nada tampoco. Subía entonces del filial y se ganó un sitio él solito haciendo muy buenos partidos. Después cumplió su sueño de jugar en el Athletic y con confianza es un jugador muy importante, aunque ahora no está teniendo esa continuidad que a lo mejor quisiera y que todo jugador necesita.

En la plantilla del Mallorca continúan once supervivientes del doble ascenso. No se han vuelto locos en los despachos.

-El club venía de una mala experiencia previa cambiando muchas cosas y firmando con salarios altos a jugadores con no mucho nombre y desde el año de Segunda B se ha cambiado esa filosofía apostando por mantener el bloque. Las cosas van bien y esperemos que el club consiga una estabilidad en Primera.

¿Cómo es tener al dos veces MVP de la NBA Steve Nash como consejero y accionista del club?

-Tenemos bastante relación con él, porque suele venir por Mallorca y es una persona supernormal y humilde para todo lo que ha conseguido. Nos trata de maravilla y le encanta el fútbol. Incluso ha entrenado con el equipo alguna vez.

Retomando la competición, el viernes les visita el Athletic. ¿Qué tipo de partido espera?

-Será muy complicado. Ellos están muy bien, tienen jugadores que llevan muchos años jugando juntos y cuentan con futbolistas de muchísimo nivel, calidad y experiencia. El Athletic tiene todo para hacer una grandísima temporada, pero jugaremos nuestras cartas e intentaremos ponerles las cosas difíciles al jugar en casa, donde nos sentimos fuertes.

Habrá un homenaje a Aduriz en Son Moix. ¿Le consta el cariño que tiene la afición bermellona al rojiblanco?

-Sí, claro. Aquí la gente siempre lo recuerda, porque ha marcado una época y dejó muy buenos recuerdos en Mallorca. Es muy difícil conseguir ese tipo de reconocimientos, porque nadie regala nada y lo que le hagan a Aduriz será totalmente merecido.

En cuanto al transcurso de la temporada, ¿es optimista?

-Sí, aunque sabemos que será un año muy complicado y que habrá que sufrir al haber solo dos o tres jugadores en la plantilla con experiencia en Primera. Aun así, soy optimista y en las tres primeras jornadas se ha podido ver que el equipo ha competido muy bien y ha podido puntuar en todas.

¿Y al Athletic? ¿Lo ve en Europa al término de la liga?

-Sí, estos últimos años no lo ha conseguido al no ser demasiado regular, pero tiene plantilla, historia y afición para lograrlo y lo merecerían totalmente.