bilbao. Isma López acumula más de un mes sin comparecer con el Athletic. El navarro vive su pico más bajo desde que regresara a Lezama después de madurar dos años en el Zaragoza B, primero, y en Lugo, después. Un ostracismo que aparentemente da pie a pensar que no tiene la confianza de Marcelo Bielsa. Sin embargo, la espera de Isma López, que el próximo día 29 cumplirá 23 años, es planificada, ya que el interior zurdo, una de las apuestas el pasado verano de José María Amorrortu, se ha volcado estas últimas semanas en recuperar esa chispa de la que presumió en el arranque de curso y que había perdido durante el pasado diciembre.

Su caso es peculiar. Isma López, un refuerzo que no pidió Bielsa, inició la pretemporada con el grueso de la plantilla después de gozar únicamente de una semana de vacaciones, debido a que la campaña anterior se le hizo muy larga en las filas del Lugo, con el que disputó el play-off de ascenso a Segunda A, objetivo que consumó a finales de junio. El de Iruñea volvió a Lezama lleno de ilusión, con hambre y con la inercia competitiva que entrañaron esas duras eliminatorias de ascenso que completó con el conjunto lucense, en el que era una referencia.

Isma López convenció a Bielsa en el inicio de curso, como así lo ratificó en su debut como león, el pasado 2 de agosto en San Mamés ante el Slaven Koprivnica, en el choque de ida de la ronda previa de la Europa League. El interior firmó dos de los tres goles que materializó el Athletic -el otro lo ejecutó Markel Susaeta- frente al cuadro croata y se convirtió en el principal protagonista de ese primer duelo de la temporada, en el que, además de pegada, ofreció buenos detalles técnicos por su banda.

Su reentré, por tanto, no pudo empezar de mejor manera. Isma López hacía realidad su sueño de debutar con el Athletic siete años después de que el club, entonces con Txema Noriega al frente de Lezama, apostara fuerte por su fichaje, en verano de 2005, cuando militaba en el cadete de Osasuna, lo que enfureció a la entidad rojilla hasta el punto de que su presidente en aquella época, Patxi Izco, decidiera romper relaciones con el conjunto bilbaino.

Isma López no dio el salto al primer equipo en su etapa inicial en Lezama pese a sus buenos números durante tres campañas en el Bilbao Athletic, al que accedió sin pasar por el filtro del Basconia. Sus estancias en el Zaragoza B y en el Lugo le propiciaron un nuevo perfil de futbolista, más hecho, más sereno en el césped. Por ello, no sorprendió su brillante irrupción en el equipo de Bielsa, con el que compareció como titular en las seis primeras jornadas de Liga, en los cuatro choques de las dos eliminatorias previas de la Europa League, frente al Slaven Koprivnica y el HJK Helsinki, y en el primer asalto de la fase de grupos de la competición continental, ante el Hapoel Kiryat Shomona.

parón físico El navarro explotó sus virtudes. El viento soplaba a su favor. Hasta que la maquinaria le dijo basta. Se había pasado de revoluciones. El piloto se le encendió en rojo en el derbi ante la Real Sociedad. Isma López firmó, al igual que el resto del colectivo, un pésimo encuentro en Anoeta, el pasado 29 de septiembre, cuando asomó una aparente falta de velocidad y de chispa. El interior solo ha aparecido desde entonces en Liga en un puñado de minutos ante el Getafe y el Sevilla, ambos en San Mamés.

Bielsa prescindió de Isma López, al que se esperaba rehabilitado en los dos encuentros, ya intranscendentales, del Athletic en la presente Europa League, desastrosa para los intereses rojiblancos. El iruindarra, en cambio, no lució la frescura deseada en la visita al Hapoel Kiryat Shomona ni frente al Sparta de Praga, en la que es su última aparición hasta la fecha. Y esta se remonta al pasado 6 de diciembre.

Han transcurrido seis semanas de sus últimos minutos sobre el césped. Isma López ha llevado a cabo un plan específico en Lezama, destinado a recuperar la chispa y la velocidad de la que hizo gala en el arranque de la temporada. Junto al aspecto físico, se le ha querido mimar en la vertiente mental, con la finalidad de que no fuera víctima de la ansiedad ni que se sintiera desprestigiado por Bielsa, que le ha comunicado que podría disponer de una nueva oportunidad a corto plazo.

En la factoría rojiblanca confían en un nuevo repunte de Isma López, del que se aprecia en los últimos entrenamientos una mejor dinámica física. El navarro, cuyo contrato expira el 30 de junio de 2014, es un futbolista que se exprime considerablemente en sus acciones ofensivas, de talante ambicioso y con una zurda poderosa, como ratificó en sus primeros encuentros como rojiblanco, en los que, entre otros gestos técnicos, se sacó dos excelentes asistencias de gol.

Isma López, mientras tanto, espera regresar a una convocatoria de la que está ausente desde el cierre europeo frente al Sparta. Desde entonces han pasado seis partidos, uno de ellos de Copa, sin tener noticias del navarro, inmerso en su proceso particular de recuperación. Ahora, su vuelta al equipo se intuye cercana.