La maldición del pantalón verde
En 1999 el Athletic perdió en Mallorca por 6-1 tras un cambio de indumentaria obligado por el árbitro
QUE al Athletic la Copa le gusta es un hecho, pero también lo es que hay ciertos campos, ciertos escenarios que, bien por su poderoso inquilino o por otros oscuros motivos, se le atragantan. De las 26 veces que el equipo rojiblanco ha visitado Mallorca en Liga, solo ha ganado en seis y en la Copa la hoja de servicios es aún peor: el Athletic perdió y quedó eliminado las dos veces que se enfrentó al equipo bermellón. En enero se han cumplido cinco años del último triunfo que los bilbainos consiguieron en el entonces Ono Estadi, pero aquello fue solo una de las pocas excepciones de la maldición del Athletic en las Islas Baleares.
El 2-0 cosechado en el partido de ida invita al optimismo, pero igual de felices se presentaron en el Iberostar Estadi los jugadores de la Real Sociedad en octavos de final y se volvieron a Donostia con un sonrojante 6-1. A este lado de la A-8 ese partido provocó alguna que otra sonrisita maliciosa. "Eso no nos puede pasar a nosotros", decían muchos, pero lo cierto es que sí que puede pasar. De hecho, ya ha sucedido. En abril de 1999 el Athletic de Luis Fernández se volvió al Botxo con idéntico resultado. Pero aquel partido no pasó a la historia solo por la media docena de goles encajados o por el hat-trick de Leo Biagini antes del descanso. Lo hizo por ser el único partido en el que el Athletic ha jugado con su camiseta rojiblanca y pantalón verde, rompiendo de paso cualquier tratado del buen gusto. Aunque la elección del uniforme fue involuntaria, huelga decir que, con semejante estreno, el Athletic no ha vuelto a reincidir en esa indumentaria.
Problemas en el túnel Patxi Salinas estuvo aquel día en el once titular y, a la hora de buscar una explicación a que el Mallorca le endosara un 6-1 al Athletic, recuerda que la cosa empezó a torcerse antes de que el balón echase a rodar: "El recuerdo que tengo de aquel partido es que jugamos en el antiguo Luis Sitjar y lo recuerdo como un accidente. Desde un principio todo salió mal, desde el mismo túnel de vestuarios. Pasaron cosas que ahora sería imposible que pudieran pasar. Todo terminó con la famosa equipación con el pantalón verde. El árbitro dijo que era posible que se confundiera y nos obligó a cambiarnos con aquel pantalón ridículo".
Javi González también tuvo que digerir de mal gusto los seis goles y el pantalón verde: "Aquel día influyó el tema de los pantalones. Tuvimos que cambiar la indumentaria. Luis Fernández se molestó mucho con eso. El árbitro estuvo un poco tiquismiquis con muchas cosas. Teníamos que cambiar la ropa y el Mallorca nos dejó unos pantalones. Hubo unos momentos un poco tensos en el túnel del vestuario. El francés ya se sabe cómo era... Pero tampoco es una excusa para el 6-1. La verdad es que ellos nos arrollaron. Tuvieron un día impresionante y nosotros no tuvimos nuestro mejor día. Aquel Mallorca tenía jugadores de mucha calidad y ese día les salió todo. Fue un poco increíble".
La discusión del túnel de vestuarios y el incidente del pantalón desconcentró a los jugadores del Athletic. "Los pantalones no tenían el escudo del Mallorca, pero eran de la firma deportiva que les vestía. Aquello fue el arranque de las desgracias que tuvimos aquel día. Afortunadamente era un partido de Liga, con lo cual no tiene muchas similitudes con el partido de hoy del Athletic. Pero sí que fue un resultado abultado y quedó más para la leyenda de los malos partidos en Mallorca".
El equipo balear se adelantó en el marcador nada más comenzar el partido. Para el minuto dos Biagini ya había perforado la meta de Imanol Etxeberria. En el descanso el vetusto marcador del Sitjar lucía un contundente 4-0. "Siempre tienes que ver lo positivo", comenta Ferreira, "era un partido de Liga y es preferible perder un partido por 6-0 que perder seis partidos por 1-0. Cambias la filosofía para la segunda parte y piensas que si ellos han sido capaces de meterte cuatro goles en el primer tiempo, nosotros también teníamos la oportunidad de hacer lo mismo en la segunda. Evidentemente, era demasiada ventaja para el rival".
El jugador de Zorroza lamenta que en la segunda parte del partido no pudiesen cambiar aquel decorado tan lamentable: "Quieres salir en el segundo tiempo para intentar que la imagen no sea muy mala. Sobre todo, además de que no te metan más goles, intentar marcar alguno para maquillar el resultado y que no sea tan abultado como luego al final fue. Ese día no salió nada, fue como el que ha tenido hace poco la Real, que te llega el rival y te mete gol, llega otra vez y te mete, llega y te mete... Te entran por todos lados, parece que hay más de ellos y al final es un cúmulo de cosas negativas que hacen que parezca que no has estado en el campo".
A pesar de todo ello, por mucho que en la memoria rojiblanca hayan quedado grabados a fuego los pantalones verdes, Javi González asegura que no pueden ser excusa para lo que sucedió: "No nos quedó buen recuerdo de aquel día. Fue una anécdota y, si hay que cambiar el pantalón, se cambia. Al final, con lo que se juega al fútbol es el balón. Es once contra once y eso no tiene que servir. Pero no nos quedó buen recuerdo de los pantalones verdes. Solo queríamos pensar en ganar el siguiente partido para olvidar un día tan negro para nosotros".
optimismo para hoy Tanto Patxi Salinas como Javi González son optimistas de cara al pase a la semifinal de Copa. "El Mallorca habrá planteado el partido de una manera más abierta que lo que plantearon el de la Liga y el de la ida, con lo cual veremos un partido mucho más bonito. El Athletic va a tener, no más facilidades, pero sí más argumentos y oportunidades de hacer daño", explica Ferreira. Javi González, por su parte, cree que "va a ser un partido bonito y espero que el Athletic pueda ganar y pasar la eliminatoria. Que no haya sorpresas y pasemos a semifinales".