El Gobierno Vasco edita una guía para combatir el maltrato económico y el abuso financiero a mayores
El documento ofrece criterios técnicos, señales de alerta, herramientas de detección y pautas de actuación coordinada
El Gobierno Vasco ha presentado este jueves la guía profesional 'Maltrato económico y abuso financiero a personas mayores. Guía para la prevención, detección y recomendaciones de actuación', una herramienta dirigida a reforzar la capacidad de los distintos ámbitos profesionales para identificar, prevenir y responder de manera coordinada ante situaciones de abuso económico.
El documento ha sido elaborado por Rafael Armesto del Campillo, abogado y especialista en Derecho de la Discapacidad, y Marije Goikoetxea Iturregui, doctora en Derechos Humanos por la Universidad de Deusto, y nace con una vocación eminentemente práctica.
El objetivo es ayudar a que quienes trabajan en contacto directo o indirecto con personas mayores puedan reconocer señales de alerta, valorar posibles factores de riesgo y saber cómo actuar ante una sospecha, según ha explicado el Gobierno Vasco en un comunicado.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha subrayado que esta guía "supone un paso más en la protección de los derechos, la autonomía y la dignidad de las personas mayores". Según ha señalado, "el maltrato económico no siempre aparece como un robo evidente; muchas veces se presenta disfrazado de ayuda, de cuidado o de gestión por el bien de la persona mayor".
El maltrato económico o abuso financiero puede adoptar formas muy diversas: uso no autorizado de cuentas o tarjetas, apropiación de pensiones o ayudas, presión para firmar documentos, cambios forzados en poderes o testamentos, manipulación en decisiones patrimoniales, operaciones bancarias inusuales o engaños a través de estafas telefónicas o digitales.
REALIDAD OCULTA
Además, se trata de una realidad que, en muchas ocasiones, permanece oculta, se produce en entornos de confianza o dependencia y puede generar graves consecuencias económicas, emocionales y sociales.
La nueva guía aborda el fenómeno desde una mirada integral. Incluye un marco conceptual sobre el maltrato económico, recoge factores de riesgo vinculados a la vulnerabilidad neurocognitiva, la brecha digital, el aislamiento social o la dependencia funcional, y dedica un apartado específico al buen trato, entendido como atención respetuosa, cercana, comprensible y adaptada a la persona.
Además, el documento ofrece indicadores operativos para detectar posibles situaciones de abuso, como cambios repentinos en la operativa bancaria, retiradas de efectivo no habituales, transferencias frecuentes a terceros, presencia dominante de acompañantes, modificaciones repentinas en titularidades o poderes, o señales de falta de comprensión o consentimiento informado por parte de la persona mayor.
RESPETO Y PREVENCIÓN
La publicación también incorpora orientaciones para la intervención profesional, basadas en cuatro principios: respeto a la autonomía y voluntad de la persona mayor, prevención de influencias indebidas, proporcionalidad en la actuación y coordinación institucional. En este sentido, la guía insiste en la necesidad de activar, cuando sea preciso, la colaboración entre servicios sociales, entidades financieras, notariado, asesoramiento jurídico, Ministerio Fiscal y otros recursos de protección.
Esta guía da continuidad al trabajo iniciado por el Departamento con la presentación de una primera guía informativa, más sencilla y accesible, dirigida a la ciudadanía y disponible en castellano, euskera y lectura fácil.
Aquella primera publicación buscaba acercar a la sociedad una idea fundamental: necesitar apoyo no significa perder la capacidad de decidir. La nueva guía profesional avanza ahora en esa misma dirección, pero ofreciendo herramientas más específicas a quienes, desde su práctica diaria, pueden detectar antes y actuar mejor.
El Departamento distribuirá la guía especialmente entre colegios profesionales y agentes que trabajan en el ámbito social, jurídico, sociosanitario, financiero y comunitario, y la colgará en la página web del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico para facilitar su consulta y difusión.
Melgosa ha explicado que con esta herramienta se pretende "mirar mejor, detectar antes y responder de forma más coordinada", con el fin de que "ninguna situación de control, presión o desposesión quede normalizada o silenciada".