"El consumo de productos locales y de cercanía es salud física, económica y medioambiental. En esta apuesta ganamos todos"
El presidente de Lacturale reivindica el valor de los alimentos de cercanía frente a un modelo cada vez más industrializado
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Cada 1 de junio se celebra el Día Mundial de la Leche, una fecha que sirve para poner en valor no solo un alimento esencial en la alimentación diaria, sino también todo lo que hay detrás de su producción. En Navarra y en la CAV, Lacturale se ha convertido en uno de los principales referentes de ese modelo que apuesta por la cercanía, la calidad y el compromiso con el consumidor.
Con más de 100 millones de yogures vendidos, la cooperativa navarra ha conseguido consolidar una relación de confianza con quienes buscan productos elaborados de manera natural y con un fuerte arraigo al territorio. Para Juanma Garro, presidente y ganadero de Lacturale, la explicación es sencilla: “El secreto de los yogures está en la leche”.
Una leche fresca obtenida bajo criterios de bienestar animal y producción integrada. Garro defiende que la calidad del producto comienza mucho antes de llegar al lineal del supermercado. “Lo importante es cómo están hechos esos productos y dónde están hechos”, sostiene.
Precisamente, el presidente de Lacturale reivindica el valor de los alimentos de cercanía frente a un modelo cada vez más industrializado. “El consumo de productos locales y de cercanía es salud física, salud económica y salud medioambiental. En esta apuesta ganamos todos”, afirma. En su opinión, apostar por productos elaborados cerca del consumidor ayuda a mantener vivo el sector primario, fortalece la economía local y reduce el impacto ambiental derivado del transporte y de los procesos industriales.
Garro insiste además en que la alimentación no puede entenderse como una moda pasajera. “Con los alimentos hay que ir a lo seguro”, explica. Por eso, Lacturale mantiene una filosofía basada en “hacer las cosas como se han hecho siempre”, priorizando la sencillez y el respeto a los procesos tradicionales.
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Ese compromiso también se traslada a la relación con el consumidor, uno de los pilares sobre los que se sustenta la cooperativa. “El principal beneficiado tiene que ser el consumidor, si no nuestro trabajo no tendría sentido”, señala Garro. Una idea que, según explica, guía las decisiones de la marca incluso en momentos complicados, marcados por el incremento de los costes de producción.
La cercanía con quienes consumen sus productos es otra de las señas de identidad de Lacturale. “Nos gusta conocer a los consumidores con nombres y apellidos porque sus críticas y opiniones nos ayudan a mejorar”, asegura el ganadero navarro. Ese contacto directo, añade, genera una responsabilidad añadida a la hora de producir alimentos. “Cuando sabes que quien consume tus productos es alguien cercano, todavía intentas hacerlo mejor”.
En el Día Mundial de la Leche, Lacturale reivindica así un modelo en el que tradición, sostenibilidad y proximidad forman parte de una misma idea: producir alimentos de calidad pensando siempre en el consumidor y en el territorio.