Iñaki Viñuela, ertzaina y activista LGTB: "No invitar a nadie a casa el primer día tras una cita virtual"

Este agente de la Ertzaintza, formador en diversidad sexual y activista LGTB, recomienda tener una persona de confianza "a quien le puedas decir a dónde vas y con quién"

06.05.2022 | 15:26
"No invitar a nadie a casa el primer día de una cita virtual", recomienda el ertzaina Iñaki Viñuela, formador en diversidad y activista LGTB.

"Es mejor intentar quedar en un bar, en un café. Ir conociendo a esa persona poco a poco. Frenar la impulsividad". Además de ertzaina, Iñaki Viñuela es formador en diversidad y activista LGTB, un colectivo que sigue de cerca la investigación abierta en torno al presunto asesino en serie de varios hombres en Bilbao. A todos los conocía a través de una red de contacto entre homosexuales.

Las citas a ciegas a través de aplicaciones se producen hoy en día gracias a la geolocalización del móvil, un sistema de contacto más utilizado que el intercambio de correos electrónicos o sms, más habituales en otro tiempo. Es decir, con frecuencia, apenas hay constraste de información ni conocimiento previo de la persona a la que se está a punto de poner cara. "Internet nos ofrece una forma rápida de conocer a las personas, pero es precisa la comprobación de la identidad de determinados perfiles que pueden ser falsos, y que pueden captar a posibles víctimas", advierte el agente.

El modus operandi era similar en todos los crímenes. Según la investigación abierta, el arrestado, que se hacía llamar Carlos, quedaba a través de una aplicación en la casa de sus víctimas, y después les suministraba una droga.
Un caso que ha hecho mirarse en el espejo a muchas de las personas que habitualmente utilizan este tipo de aplicaciones.

Viñuela recomienda "no tener miedo de informar a tu entorno conocido de que eres usuario o usuaria de este tipo de aplicaciones. Además, con la discreción que se le supone a este tipo de encuentros, considera oportuno "enviar un correo electrónico con información sobre el lugar al que vas, y con quién vas a estar".

También ve conveniente respirar dos veces antes de concertar la cita: evitar la impulsividad, pisar terreno seguro y no tener demasiada prisa por quedar. "No hay que dejarse arrastrar por esa ansia de nuestra parte más masculina, del aquí te pillo aquí te mato. Hay que tener calma y no invitar a nadie a casa en la primera cita virtual. Hay que mirar bien las fotos y todo aquello que se comparte. Hay que cerciorarse de que esas imágenes que te envían son, efectivamente, las de la persona que acabas de conocer; que no han sido robadas, ni bajadas de Internet".

El agente indica que más vale pecar de precavido y no llevar a casa a nadie en el primer encuentro. "Es mejor intentar quedar en un bar, en un café. Ir conociendo a esa persona poco a poco". Si definitivamente se acaba abriendo las puertas del piso a quien se acaba de conocer, que no deja de ser un perfecto extraño, es conveniente "no dejarlo solo. Es decir, si vas a estar en el salón, no te vayas, no pierdas el contacto visual. Y si te vas a la cocina, pedirle que te acompañe".

Seguir estas indicaciones puede evitar que el anfitrión se convierta en víctima de un robo o, lo que es peor, ingiera una bebida alterada con una sustancia química que puede perturbar sus facultades mentales, o atentar directamente contra su propia vida.

El caso del presunto asesino en serie ha conmocionado esta semana a la sociedad vasca. Se le acusa del delito más grave, como es quitar la vida a alguien, pero sin llegar a un desenlace tan trágico, los robos con utilización de elementos químicos durante citas son mucho más frecuentes de lo que parece.

La secuencia de hechos bien la conoce la Ertzaintza: la víctima conoce a alguien y le invita a casa. A las horas, amanece totalmente grogui. Su vivienda: desmantelada. Hechos que pasan más desapercibidos y que no causan tanta alarma social, pero que entrañan un riesgo potencial al que se exponen homosexuales y heterosexuales, como ha ocurrido en numerosas ocasiones con las agresiones sexuales a mujeres en discotecas mediante el empleo de sustancias químicas.

De ahí esta serie de recomendaciones del agente, para quien no es casual el perfil de las personas fallecidas. "Ha sido fácil encontrar a las posibles víctimas porque la comunidad homosexual masculina ha tenido que estar escondida y marginada a lo largo de la historia. El oscurantismo y el secretismo ha hecho que proliferen páginas de contactos que llevan muchos años funcionando, y que se basan en la necesidad de ocultar tu realidad de identidad y orientación sexual", denuncia el activista.

Cree que el discurso social y político "nos está poniendo en el disparadero. No se garantiza la diversidad ni el respeto a la diferencia entre la ciudadanía. ¿Por qué los grupos organizados y los delincuentes eligen a la comunidad LGTB? Saben que la desconfianza de la comunidad LGTB hacia la policía hace que posiblemente no denuncien. ¿Qué pasa en estos momentos para que a la comunidad LGTB se le ponga en la diana fácil de cometer un ilícito penal contra ella?".

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