Inquietud en Bizkaia entre los sectores afectados por la exigencia del 'pase covid'

El TSJPV autoriza a Lakua a exigir el certificado en lugares cerrados como bares, gimnasios, hospitales y residencias

14.12.2021 | 18:08
Ainara Rincón, coordinadora del gimnasio Twentyfit Bilbao, probando la aplicación para escanear el código del pasaporte covid.
Las primeras reacciones a la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) que este martes ha autorizado al Gobierno vasco a exigir el certificado covid para acceder a establecimientos cerrados como hospitales, residencias, polideportivos , espectáculos culturales y bares para tratar de frenar la expansión de contagios no se han hecho esperar. Incluso dentro de los mismos sectores la respuesta ha sido contrapuesta. El debate se ha planteado entre aquellos que asumen que el fin justifica los medios y lo prioritario es la salud y quienes se consideran la víctima colateral de esta pandemia y sienten que las medidas más duras recaen siempre sobre los mismos.
 
La Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJPV, presidida por el magistrado Luis Ángel Garrido, ha deliberado durante toda la mañana antes de emitir un auto sobre la consulta que le planteó el Gobierno vasco respecto a la legalidad de extender el uso del denominado pasaporte covid en municipios con incidencia acumulada superior a 300 casos por 100.000 habitantes
 
La decisión ha sido la esperada tras el informe que este lunes emitió la Fiscalía avalando la intención del Ejecutivo.  El auto del TSJPV establece la posibilidad de ampliar la exigencia del certificado digital UE, que constata que la persona que lo dispone se ha curado de la covid-19 o está vacunado, a otros establecimientos de uso público, salvo en el punto 4 del decreto del Gobierno vasco que hace referencia a los estadios o instalaciones "abiertos". 

HOSTELERÍA

El gerente de la Asociación de Hostelería de Bizkaia, Hector Sánchez, ha afirmado que era "previsible", pero considera que habrá "dificultades importantes" para implantar esta medida. Además, dice que el decreto del Gobierno vasco que establece esta obligatoriedad está "incompleto" porque no se exige en otros ámbitos como txokos, sociedades gastronómicas, centros comerciales o comedores de empresa, donde también se dan "aglomeraciones" de personas.
 
Otros hosteleros, sin embargo, tienen una visión menos pesimista. Es el caso de Enrique Thate, de la taberna alemana del Ensanche. "A nosotros no nos molesta porque comprendemos que la gente que está vacunada está concienciada y si se puede aportar un certificado, todos vamos a estar más seguros". Reconoce que "somos un gremio más fácil de que nos toque hacer cumplir las normas, pero si eres consecuente con lo que está pasando, no nos cuesta pedir el certificado covid".
 
El Tribunal Supremo dictó la sentencia 1412/2021 de 1 de diciembre, contra una resolución de la misma Sala del TSJPV del 22 de noviembre, que, con un voto particular, había denegado la ratificación del uso de ese certificado en establecimientos de hostelería. El TS consideró "que la medida superaba el triple juicio de proporcionalidad, necesidad e idoneidad" para preservar la salud y reducir los riesgos vitales que comporta la pandemia.
 

"NOS AFECTARÁ BASTANTE ECONÓMICAMENTE"


A Ainara Rincón, coordinadora del gimnasio Twentyfit Bilbao, la noticia de la extensión del pasaporte covid le ha pillado "un poco por sorpresa". "No sabíamos que lo querían poner en tantos sitios", reconoce esta profesional, que considera innecesario exigir el certificado en este tipo de locales. "Pedir el pasaporte covid en un gimnasio, como el nuestro, nos parece un poco exagerado porque no te quitas la mascarilla en ningún momento, se guardan las distancias para hacer deporte, tenemos ventilación constante y productos para la limpieza tanto de las manos como de las máquinas", explica esta responsable.

Rincón cree que el uso del cubrebocas marca la diferencia. "Así como en la hostelería estás sin la mascarilla, en los gimnasios solo te la quitas cuando estás dentro de la ducha. Entonces, nos parece una medida un poco excesiva", reitera.

Rincón se muestra convencida de que la implantación del pase covid mermará su clientela. "Nos va a afectar bastante económicamente a todos los gimnasios. Va a ser determinante para que la gente se venga a apuntar o no", augura, mientras piensa en los usuarios no vacunados. "Para los que ya están apuntados tenemos que pensar alguna medida, cómo hacer esa compensación para que no les afecte", comenta.

"ES UN FASTIDIO PARA LOS NO VACUNADOS"


Pese a todo, para Rincón esta medida tiene también su parte positiva. "Así nos aseguramos de que la gente que venga al gimnasio esté vacunada, pero también es un fastidio para los que no lo están, porque es lícito que la gente se vacune o no. Es una decisión muy personal, cada uno con su vida hace lo que quiere", señala la coordinadora de este negocio, donde no se ha registrado ningún brote. "No sé si hemos tenido una gran suerte o es que hemos sido muy estrictos adoptando las medidas, pero nos hemos librado", apunta.

Con o sin reticencias, los gimnasios tendrán que adherirse a la nueva norma. "En el momento en que la Justicia lo autorice, seremos los primeros que cumpliremos la ley, como hemos hecho hasta ahora con todo los protocolos", afirma. De hecho, ya tienen "instalada una aplicación en las tablets para escanear el código QR y que aparezca si esa persona tiene las vacunas puestas. Para que, cuando nos digan ya, no nos pille por sorpresa".

LAS RESIDENCIAS, DISPUESTAS A "ACATAR"

También Aitor Pérez Artetxe, portavoz de la asociación de residencias Gesca, expresa su disposición a "acatar" la medida "si las autoridades sanitarias consideran que es necesaria". "Todo lo que sea para preservar la salud de las personas que viven y trabajan en los centros nos parece bien", manifiesta.

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