Asociación de AMPAS de la escuela pública vasca

Lurdes Imaz: "Si no hay escuela tiene que haber ayudas a la conciliación"

03.09.2020 | 01:10
Lurdes Imaz

Las familias de la Escuela Pública Vasca viven con "expectativa" el comienzo del curso y piden a Educación recursos para que la vuelta al cole sea lo más segura posible

Con la "inquietud" lógica que impone esta pandemia, miles de familias vascas confían en que el retorno a las aulas de sus hijos e hijas sea segura. En este sentido, Lurdes Imaz, la directora de EHIGE, pide al Departamento de Educación que dote a los centros de educativos de todos los recursos necesarios para poder aplicar los protocolos de actuación frente al covid-19. Pero además del aspecto sanitario, las familias esperan que estas primeras semanas sirvan para realizar un diagnóstico individualizado del nivel con el que llega cada estudiante a las aulas tras el confinamiento sufrido el último trimestre para reforzar "las lagunas académicas y de euskera". Lurdes Imaz quiere trasmitir un mensaje de "tranquilidad" y llama a los padres y madres a que sean "corresponsables" en este curso tan especial porque hacer que "la escuela sea un espacio seguro y educativo es responsabilidad de todas las personas".

El lunes comienza el curso, ¿preocupadas?

—Más que preocupadas, las familias estamos expectantes y con ganas de que se reabran los centros escolares. Es evidente que existe la inquietud lógica que genera la pandemia. No obstante, la clave para que las familias estemos tranquilas es la información constante con el centro y recursos para crear entre todos espacios educativos seguros. El Departamento de Educación debe dotar a los centros que tengan alguna necesidad de los medios humanos, materiales y de espacios que precisen.

Los centros han preparado sus planes de contingencia durante el verano y Educación ha adaptado el protocolo anticovid a la actual situación epidemiológica. ¿Les parecen suficientes las medidas para garantizar un retorno saludable a las aulas?

—Lo importante es que cuando llegue el momento los centros tengan los recursos necesarios para aplicar los protocolos a su realidad concreta, porque el papel lo aguanta todo, y el movimiento se demuestra andando. Hay escuelas en el centro de las ciudades con miles de estudiantes y centros rurales que disponen de espacios abiertos, la casuística es variada, lo importante es que la Administración garantice a cada centro los recursos que precise para poder aplicar el marco general con las medidas sanitarias para evitar contagios.

¿La reunión del lunes con la consejera Cristina Uriarte les ha servido para aclarar las dudas?

Todavía tenemos dudas por aclarar como los comedores, las extraescolares, etc. Lo que queremos es que haya una relación constante con las familias y, en general, de la Administración con todos los agentes educativos. Hasta ahora solo hemos tenido una reunión y esperemos que, de ahora en adelante, el Departamento de Educación atienda las preocupaciones y aportaciones de las familias para ir resolviendo entre todos los problemas que van a ir surgiendo. Empezamos el día 7, pero el curso es largo y seguro que surgirán dudas.

El conseller de Educación de la Generalitat de Catalunya anunció ayer que han abierto dos canales de Telegram que dispondrá de información "diaria, continua y actualizada" de la situación por el coronavirus en los centros educativos para las familias. ¿Les han planteado alguna medida en el sentido?, ¿qué les parece?

—Más que con la Administración, que también, lo verdaderamente efectivo para la tranquilidad de las familias es que haya una relación estrecha y constante con el centro educativo. Durante el confinamiento aprendimos la importancia de mantener los canales abiertos con los centros, porque los profesores se metieron en nuestras casas y al revés. Esta cercanía fue positiva ante tanta incertidumbre y creo que se debería mantener y reforzar ya que favorecer la transparencia, tranquiliza a las familias y las hace más partícipes del proyecto educativo del propio centro.

¿Cuáles son las prioridades que le trasladó a la consejera?

—Recursos para los centro públicos y que mantengan todos los servicios del centro: comedor, autobús y extraescolares. El jantoki es un espacio muy importante para que las familias puedan conciliar y para garantizar al alumnado una alimentación correcta.

Está claro que la salud es lo primero para las familias. ¿Y la presencialidad?

—Sí, absolutamente, la presencialidad es básica. Durante el confinamiento quedó claro que la enseñanza on line no puede sustituir nunca la labor de la escuela, ni al profesor y ni la relación entre los propios estudiantes, sobre todo para aquellos que no pueden hablar euskera fuera del espacio escolar.

El Gobierno central ha descartado conceder la baja a los padres cuyos hijos tengan que pasar una cuarentena. ¿Han solicitado al Gobierno vasco alguna medida concreta para favorecer la conciliación en estos casos?

—Por un lado, hemos solicitado que los alumnos y alumnas que se tengan que quedar en casa reciban atención educativa igual que sus compañeros. Y también hemos pedido ayudas para que esas familias puedan acompañar a los hijos e hijas, que no tengan edad para poder quedarse solos.

¿Alguna ayuda a la conciliación concreta?

—No, pero desde el principio hemos planteado que si no hay escuela tiene que haber ayudas a la conciliación, como bajas o ayudas económicas, para que las familias puedan atender a sus hijos e hijas.

El comedor y el autobús escolar solo están garantizados todo el curso para el alumnado más vulnerable. ¿Creen que deberían ser servicios esenciales?

—Lo que sabemos a día de hoy es que se va a garantizar estos servicios a todas las familias que lo necesiten, independientemente de su situación socioeconómica. Aunque la Administración considere el comedor como un servicio complementario, para las familias es esencial. Hoy en día hay más de 90.000 escolares de la red pública que comen a diario en el jantoki, cuando hace 20 años no llegaban a 10.000. Es evidente que tanto el alumnado como las familias necesitan el servicio de comedor porque es un servicio educativo básico, además del nutricional. Es un espacio muy interesante del centro en el que se pueden aprender muchas cosas.

Muchos centros darán de comer a los escolares en las propias aulas por falta de espacio. ¿Les parece bien?

—En otras comunidades, como Catalunya, comer en el aula es algo habitual, sobre todo, entre los más pequeños. Creo que es una decisión acertada porque de este modo estos niños y niñas, que estarán en grupos burbuja, no se tienen que desplazar hasta el comedor y se libera espacio para los estudiantes mayores. Sí, nos parece buena idea que el alumnado de Educación Infantil pueda comer en su aula ya que es su espacio más conocido y se evita el contacto con otros grupos.

Las extraescolares y el deporte escolar también están en el aire, al menos durante las primeras semanas. ¿Les parece bien?

—Podemos entender que los primeros días no haya para ver cómo avanza todo. Pero entendemos que las extraescolares son un servicio que hay que recuperar lo antes posible, sobre todo, los servicios de acogida antes de las 09.00 para las familias que trabajan. Lo mismo pasa con el resto de extraescolares porque entendemos que la escuela es el entorno más seguro en el que se pueden desarrollar. Si no lo hacen dentro del centro, las tendrán que hacer fuera, con el sobrecoste y la falta de un entorno tan controlado como el centro educativo.

El posible paso a un escenario semipresencial hace indispensable la compra de un dispositivo digital además de los libros. ¿Esto se notará en el bolsillo?, ¿tendrán ayudas?

—El Departamento ha planteado la compra de unos 25.000 ordenadores para la escuela pública y esperemos que estén en los centros lo antes posibles. Es cierto que parecen pocos porque en la pública estudian más de 80.000 alumnos y alumnas. Lo importante es que se garantice un portátil a todo el alumnado para que pueda seguir el curso si se pasa a un escenario mixto. Además es importante que tanto el profesorado como las familias recibamos formación digital adecuada y que haya una única plataforma on line únicapara todos los centros. Llevamos años reclamando a Educación un plan de digitalización integral y parece que la pandemia ha ayudado a tener que afrontarlo sí o sí y a la mayor brevedad posible.

Se ha hablado mucho de la brecha digital pero hay chavales que, pese a estudiar en modelo B o D, no han escuchado ni usado el euskera los últimos seis meses. ¿Cómo lo ven?

—Nos preocupa mucho el tema del euskera. Esta es una de las inquietudes que nos plantearon las familias desde marzo. Ahora, lo importante es que cuando el alumnado vuelva a la escuela, el profesorado haga un informe individualizado sobre la situación en la que llega y con qué lagunas a nivel curricular y a nivel de euskera. Lo importante es que luego se refuercen esas carencias para recuperar todo eso que se perdió el curso pasado para que no suponga un lastre en su proceso de aprendizaje.

¿Qué cree que deberían hacer las familias para favorecer la buena marcha del curso?

—Las familias exigimos a Educación los recursos para que los centros sean espacios seguros y educativos. Y evidentemente, las familias tenemos que ser corresponsables y seguir en casa las instrucciones que nos han mandado los centros respecto a la toma de temperatura, mascarillas, etc. Y también tenemos que colaborar con los centros en caso que se detecte algún positivo. Es importante que las familias colaboremos en todo lo que se nos pida desde los centros. Creemos que construir espacios seguros y educativos es responsabilidad de todas las personas que conformamos la comunidad educativa de un centro.

"Más que preocupadas, las familias estamos expectantes y con ganas de que se reabran los centros"

"Educación debe dotar a los centros que tengan alguna necesidad de los recursos que precisen"

"En el confinamiento aprendimos la importancia de mantener contacto constante con los centros"