Dos jóvenes de Gernika se sinceran: "Tenemos buena parte de culpa, pero no toda"

27.08.2020 | 00:33
Jóvenes se dirigen ayer al Hospital de Gernika-Lumo, donde Osakidetza efectúa pruebas PCR.

Dos jóvenes de Gernika se sinceran ante el brote del covid: "Podíamos haberlo hecho mejor, también la gente mayor"

EN la diana de muchos vecinos de Gernika-Lumo, que estos días les han acusado de irresponsables por la proliferación de casos de coronavirus, con hasta trece nuevos contabilizados ayer, los jóvenes gernikarras se defienden. Entonan el mea culpa, pero advierten que la situación se desbocó durante las fiestas de Andra Mari y San Roke. "Por parte de todos, tanto jóvenes como mayores", puntualiza Naiara –nombre ficticio para esconder la identidad de una joven que bordea los 18 años de edad–, que está a la espera del resultado de la PCR efectuado recientemente. Enclaustrada en su habitación, habla alto y claro. Es consciente de que "los jóvenes tenemos gran parte de culpa, pero no toda. Está claro que no hemos cumplido con todas las medidas de protección; lo admito y lo asumo". Aunque no ve con buenos ojos que se criminalice a un colectivo que está resultando sin duda alguna el más castigado, "cuando la imagen era parecida" en otras calles frecuentadas "por personas más mayores". "También te digo que se venía venir", apostilla, para concretar a DEIA su caso concreto. "De cuatro días de no fiestas –los comprendidos entre los pasados 14 al 17–, salí dos. La visperadael día 14– salí por la mañana. Fuimos a comer junto a la casa de una de mis amigas a una localidad cercana y volvimos por la tarde. Me fui a casa a la 1.30 de la madrugada y no entré a ningún bar, aunque sí es verdad que hubo aglomeraciones en las calles".

El segundo día que salió fue el 16 de agosto. "Hicimos otra comida fuera de Gernika y me retiré pronto", zanja. "¿Que si hubo quién no respetó las normas? Sí. Hubo quien salió todas las noches, quien estuvo horas dentro de los bares, quien no llevaba mascarilla, quien se hacía fotos sin respetar la distancia de seguridad... Creo que los jóvenes nos hemos relajado", sentencia. "Lo podríamos haber hecho mucho mejor", reconoce, "aunque en mi caso concreto, creo que no lo he hecho tan mal".

Ane, otro nombre ficticio, está encerrada en su cuarto, a pocos metros de una hermana, a la que no puede ni siquiera visitar. Sus vivencias son muy similares durante las cuatro jornadas de San Roke, con horarios prácticamente calcados. "No había más gente que cualquier otro sábado", asegura, "y apenas había gente de otras localidades". Solo pisó un bar, ubicado en la calle San Juan. "Estuve solo una hora y me retiré antes que mi hermana a casa. Pero solo con bajar una calle –en alusión a Industria y Pablo Picasso, donde se suele reunir gente de mayor edad en su ocio nocturno–, estaba petado. Esas imágenes no han circulado; de los jóvenes ha habido mil", censura. Coincide en que la juventud gernikarra no jugó "con la responsabilidad" que requería el momento, aunque también pone el foco en la estigmatización que padecen. "Y lonja tampoco tenemos, así que ese no puede ser el foco del brote", certifica. "No puedo ni imaginarme de dónde ha salido, pero ha golpeado fuerte".

Las consecuencias


Mientras que Naiara aún está a la espera, a Ane sí le notificaron su positivo. "El pasado jueves ya me encontraba mal, con fiebre. Me confiné en casa y tras hacerme la prueba, me confirmaron el positivo el sábado", narra. No les queda otra a estas dos hermanas gernikarras que pasar el tiempo en casa. Como muchos otros jóvenes de la villa. Aportan un dato clarificador sobre la expansión del covid-19 en sus coetáneos: "De nueve PCR que se han hecho las amigas de mi cuadrilla, casi la mitad han sido positivo. Y conocemos muchos otros casos de gente cercana. Está muy extendido entre los jóvenes", ahonda. Queda la pena de WhatsApp, red social muy utilizada por jóvenes en la que los bulos corren a la velocidad de la luz. "Han hecho incluso una lista de positivos, con nombres y apellidos. Nos señalan. Es increíble lo morbosa que llega a ser la gente". Ahora les quedan días de reclusión. "Pasará", agregan, pero a buen seguro la experiencia les servirá de valiosa lección: Es mejor prevenir que lamentar.

"Está claro que no hemos cumplido con todas las medidas de protección; lo admito y lo asumo"

Naiara

Joven de Gernika

"De las PCR de nueve amigas, casi la mitad han dado positivo; está muy extendido entre jóvenes"

Ane

Joven de Gernika