Dona parte de sus ingresos a la DYA

Claudia y el ukelele benéfico

23.04.2020 | 00:10
Alex Muñoz, uno de los fundadores de Groovers, y la enfermera Claudia Navarro, protagonistas de esta historia solidaria.

La empresa groovers agota en un día las existencias del instrumento musical y dona parte de sus ingresos a la DYA

Nunca imaginó que el encargo de un ukelele a esa empresa bilbaina que conoció por casualidad en Facebook pudiera convertirse en una iniciativa solidaria que ha robado el corazón a muchos ciudadanos. La enfermera Claudia Navarro encargó el pequeño instrumento como recuerdo de estos días y poder alegrar con su música a sus pacientes. Cautivada por la historia, Groovers, una startup que nació dos semanas antes de que comenzara el estado de alarma, decidió poner a la venta el modelo, destinando una parte del dinero recaudado con su venta a la DYA. El éxito ha sido abrumador; las existencias se agotaron en apenas 24 horas y tuvieron que pedir una nueva remesa para construir un centenar más.

La popular red social y la enfermera cruzaron sus caminos hace unos días. Por un lado, Groovers, una startup vizcaina puesta en marcha por tres socios para vender ukeleles personalizados y realizados a mano de forma artesanal. "Queríamos crear también una comunidad en torno al ukelele, a la que ya se ha sumado gente de Argentina, Perú o Chile y ser, además, plataforma para diseñadores", explica Alex Muñoz, uno de sus fundadores. La mala suerte se cruzó en su camino ya que apenas dos semanas después llegó la proclamación del estado de alarma por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. "Lo primero que se te viene a la cabeza es y ahora, ¿qué hacemos? Mi primer negocio lo abrí en 2008, parece que elijo los mejores momentos", bromea Muñoz sin perder el sentido del humor. "Nuestra actitud ha sido siempre la de seguir adelante".

La otra protagonista de la historia es Claudia Navarro, una enfermera gaditana que llegó hace tres años a Euskadi buscando un futuro laboral mejor. Ella tocaba la guitarra, pero al trasladarse pensó que su tamaño quizá no era el más adecuado para las mudanzas y se pasó al ukelele. Se lo llevaba incluso al trabajo, en el hospital San Juan de Dios, y amenizaba las largas horas de ingreso a sus pacientes con sus canciones. "Ahora, al estar todo el día en casa, estoy cogiendo una soltura que no veas", afirma riendo. Confiesa que estos días de alerta sanitaria son "muy duros, agotadores y tristes" –también trabaja en el OSI de Deusto, realizando pruebas de covid-19– pero, al mismo tiempo, le emociona el día a día de su trabajo. "Hemos creado un ambiente de trabajo muy bueno y hacemos por ejemplo videollamadas con los pacientes... Es una mezcla de emociones", reconoce.

Trasteaba un día en Facebook cuando le saltó el anuncio de una empresa que elaboraba ukeleles a mano. "Pensé que podía ser un recuerdo bonito tener un ukelele inspirado en estos días de homenaje a toda la gente que lo está pasando mal y está trabajando, y, si tengo la posibilidad de tocarlo en el hospital, hacerlo", rememora.

La idea cautivó a Groovers, que diseñó un pequeño instrumento blanco, con el sempiterno arcoíris, la frase Todo va a salir bien y pequeñas cruces que simbolizan el ámbito sanitario. "Nos pareció un mensaje precioso, me tocó la fibra porque yo también soy voluntario de la DYA desde 2004", explica Muñoz. Por eso, tras prepararle su instrumento, decidieron aprovechar el diseño para vender el modelo con fines benéficos. Cada unidad cuesta 59 euros, 5 por encima de su precio de coste que donan a la DYA para su programa de reparto de alimentos y medicamentos a personas mayores y en situación de vulnerabilidad.

El éxito ha sido rotundo. En 24 horas las peticiones, llegadas también de Nafarroa, Valencia o Madrid, agotaron el stock, y tuvieron que hacer un nuevo pedido de madera para elaborar otro centenar de instrumentos. "Era nuestra forma de aportar nuestro pequeño grano de arena en esta guerra que no se libra con armas", afirma Muñoz.

Claudia ya tiene su ukelele en casa y, pese a que todavía no lo ha podido llevar al hospital, sigue alegrando a los enfermos con sus canciones. "A los mayores les encanta Raphael; a los más jóvenes les canto Rozalén o Manuel Carrasco", explica con alegría. "Todos estamos sacando lo mejor de nosotros mismos".

El instrumento se vende por 59 euros, 5 por encima de su precio de coste que donarán a la DYA para el reparto de alimentos y medicamentos

"Estos días todos estamos sacando lo mejor de nosotros mismos"

Claudia Navarro

Enfermera

 

"Es nuestra forma de aportar nuestro pequeño grano de arena en esta guerra sin balas"

Alex Muñoz

Groovers