Una esperanza eléctrica para el ‘pie caído’
Tecnalia también presentó un aparato que permite mejorar la rehabilitación del movimiento a pacientes con ictus
Donostia - El grupo tecnológico vasco Tecnalia también ha desarrollado un dispositivo de estimulación eléctrica funcional que permitirá mejorar la rehabilitación del movimiento de los brazos y las piernas en pacientes que hayan sufrido un ictus u otras enfermedades neuromusculares. Desarrollado por la iniciativa privada científico-tecnológica FIK con un equipo de Tecnalia integrado entre otros por Aritz Zabaleta, David Valencia y Eukene Imatz, el aparato estará en el mercado este año (el que se aplica a las piernas) y en 2016 (el que se coloca en los brazos).
Según explicaron sus promotores, el sistema, que es el único de sus características y está patentado, cuenta ya con los primeros pedidos en Estados Unidos y Suiza. Consiste en un pequeño aparato que se ajusta en el calzado, en la rodilla o en el antebrazo, fácil del esconder bajo la ropa, inalámbrico y de sencilla colocación basado en la electroestimulación funcional.
El objetivo es que el pie caído, como se denomina la forma de caminar de personas que han padecido un ictus y arrastran la extremidad inferior, cuente con una rehabilitación más rápida y eficaz que, según la gravedad del accidente cardiovascular que haya padecido el paciente, puede llegar al 100%. Según explicó el promotor de la iniciativa Fesia, Miguel Retolaza, el dispositivo funcionará en régimen de alquiler para que el cliente no se vea obligado a abonar el coste total del producto cuando en realidad lo utiliza únicamente el periodo de rehabilitación. Sin embargo, está previsto habilitar la opción de compra para aquellas personas que lo requieran de forma permanente porque el daño cerebral que han padecido es tan grave que no se pueden recuperar. En un principio, se prevé la fabricación de 2.000 unidades en cinco años, aunque el potencial es “mucho mayor” ya que en Europa existen 2,3 millones de personas con la movilidad de las piernas reducidas a causa de un accidente cardiovascular, recordó Retolaza. - Efe