Zaldibar se enquista en la Cámara pero todos piden revisar la gestión pública

PNV y PSE, por un lado, y la oposición, por otro, no se han puesto de acuerdo en la fórmula para abordar este asunto

01.10.2020 | 13:40
La parlamentaria de la coalición PP+Cs Muriel Larrea (i), y la portavoz de Elkarrekin Podemos IU, Miren Gorrotxategi, durante el pleno del Parlamento Vasco

El derrumbe del vertedero de Zaldibar ha llegado este jueves por primera vez al Parlamento Vasco de la XII Legislatura, donde las diferencias entre el bloque PNV-PSE y la oposición han hecho imposible que la Cámara estudie por el momento esta tragedia, aunque todos han defendido la necesidad de revisar la gestión pública sobre residuos.

El hecho es que en el pleno, por diferentes circunstancias, no se ha aprobado ninguna iniciativa relacionada con el desprendimiento del vertedero vizcaíno que ocurrió el 6 de febrero y que sepultó a dos trabajadores: Alberto Sololuze, cuyos restos mortales fueron encontrados el 16 de agosto, y Joaquín Beltrán, cuyo cuerpo se sigue buscando en la escombrera.

El vertedero privado es propiedad de Verter Recycling y en la actualidad el caso se investiga por un juzgado de Durango (Bizkaia).

En el orden del día figuraban dos proposiciones no de ley, una de Elkarrekin Podemos-IU y otra del PP-Cs, aunque antes del pleno la coalición morada ha retirado la suya y ha pactado una enmienda transaccional con el grupo integrado por populares y Ciudadanos.

Con esta estrategia Elkarrekin Podemos, según han explicado a Efe fuentes de esta coalición, ha querido impedir la aprobación de una enmienda a su iniciativa del PNV y PSE, que suman mayoría absoluta, por lo que tampoco ha podido ser votada ni debatida al decaer tras retirarse el texto original.

Así que la Cámara solo ha votado esa transaccional, también apoyada por EH Bildu, que ha sido tumbada al votar en contra PNV y PSE.

Se ha rechazado la creación de una ponencia que haga un diagnóstico sobre la situación de los vertederos no urbanos y elabore un informe sobre su funcionamiento y gestión, y también se ha desestimado que el Gobierno Vasco ponga a disposición de la Cámara toda la documentación correspondiente a Zaldibar.

Durante el debate PNV y PSE, por un lado, y la oposición, por otro, no se han puesto de acuerdo en la fórmula para abordar este asunto en el Parlamento.

Nacionalistas y socialistas están de acuerdo en que se facilite el acceso a los grupos de toda la documentación sobre el vertedero exceptuando la que pueda estar sujeta a cautelas judiciales y abogan por que se incluya un apartado específico sobre la gestión de residuos industriales en la próxima ley sobre Transición Energética y contra el Cambio Climático.

La oposición considera necesaria la creación de una ponencia específica sobre la desgracia de Zaldibar y EH Bildu va más allá y ya ha registrado una propuesta para la constitución de una comisión de investigación sobre las causas y consecuencias del desprendimiento que se debatirá en las próximas semanas.

Se desconoce la propuesta de la única parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, que no ha intervenido en el debate y que se abstenido en la votación.

María Eugenia Arrizabalaga (PNV) ha tendido la mano de su grupo para llegar a un acuerdo pero ha lamentado que la oposición no lo quiera y ha insistido en que este partido trabajará para que la próxima legislación sobre la materia tenga un apartado específico sobre la gestión de residuos.

En el mismo sentido se ha expresado Eneko Andueza (PSE), quien ha avanzado que el Gobierno Vasco está diseñando ese plan de gestión de residuos dentro de la futura ley y ha emplazado al resto de los grupos a enriquecer el texto en el trámite de enmiendas. Ha recordado que una auditoría externa determinó que el Gobierno Vasco actuó correctamente.

Mikel Otero (EH Bildu) ha reprochado al Gobierno Vasco su "tentación" de dejar la responsabilidad del derrumbe solo en el ámbito penal para no determinar posibles responsabilidades políticas.

Desde Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi también ha criticado que el Ejecutivo vasco eluda cualquier tipo de responsabilidad política y ha dicho que hay "muchas sombras" que tienen que ser aclaradas.

Por su parte, Muriel Larrea (PP-Cs) ha opinado que en todo este asunto "algo huele mal" porque el vertedero recibió una de las peores calificaciones en la última inspección.