Un coloso que cuida su figura

02.02.2020 | 13:18
La nueva remesa del X6 hace una estampa imponente, marcada por una rotunda parrilla provista de retroiluminación

La tercera entrega sofistica el BMW X6, corpulento todoterreno de lujo al que la silueta cupé confiere esbeltez sin penalizar en exceso la habitabilidad. Equipa motores diésel y gasolina de 265 a 625 CV. Parte de 81.650 euros

En el X6 la exclusividad viene de serie. No es solo cuestión de ornamentación, dotaciones y tarifa, sobresalientes toda. También cuenta la estética, y la de este coche es para pocos. BMW restringe conscientemente el alcance potencial del flamante SUV de alta gama debido a su singular propuesta formal, destinada a marcar diferencias en la categoría. Arriesga al apostar por una silueta con visos de cupé que no es demasiado compatible con un uso eminentemente familiar. El X6 aplasta su trasera para estilizarse y perder corpulencia, pero no renuncia a una estimable practicidad. La firma alemana vuelve a alcanzar su techo tecnológico con este minoritario 4x4, animado por poderosas mecánicas diésel y gasolina (de 265 a 625 CV), que vende entre 81.650 y 169.000 euros.

El X6 es una de las tres declinaciones de la gama que toman como base la plataforma modular más grande de la marca, empleada también por el X5 y por el X7. Como miembro de la rama más aristocrática de la familia, el modelo comparte con sus hermanos los últimos adelantos en todos los ámbitos. Eso sí, recurre al diseño para distinguirse de propios y extraños.

Como otros rivales Premium, el modelo persevera en ese estilo con querencia cupé que acentúa el declive del techo en la zaga para conferir fluidez a su estampa. La tercera remesa, recién llegada a los concesionarios, presenta proporciones algo distintas: aumenta en 26 milímetros su longitud (4,935 metros) y en 15 la anchura (2 m.) respecto a su predecesor, al tiempo que rebaja en 6 la elevación del techo; la distancia entre ejes gana 42 mm., para alcanzar 2,97 m. El portaequipaje ofrece 580 litros.

Esos ligeros retoques aportan un plus de esbeltez al conjunto. Los diseñadores se han encargado de enfatizar algunos rasgos del vehículo con recursos decorativos. El más impactante es la retroiluminación de la parrilla delantera, que aporta un toque de distinción y hace al X6 reconocible a distancia.

Aunque sugiera lo contrario la hechura del vehículo, que llama la atención por su parabrisas posterior acostado, tan atípicas proporciones garantizan una razonable habitabilidad. El X6 es un automóvil perfecto para cuatro adultos, incluso de talla superior a la media, que pueden viajar de manera confortable y segura acompañados de una buena cantidad enseres. La plaza central trasera no resulta adecuada para un uso intensivo; quien tenga necesidades de transporte de índole familiar ha de pensar más en un X5.

La reciente recreación del modelo ha comportado una reordenación de la distribución interior. El X6 sigue el ejemplo de sus hermanos más recientes y orienta todos los controles del puesto de mandos hacia la posición de conducción. Es la concepción del BMW Live Cockpit Professional, que incluye dos grandes pantallas táctiles para gestionar funciones del coche; se puede interactuar con el mismo por medio de un mando giratorio o con órdenes de voz.

La puesta en escena es, si cabe, más esmerada y suntuosa que antes, debido a la presencia de materiales de alta calidad. Además, el menú del fabricante brinda un amplio margen para la personalización del coche, ya sea a través de las dos líneas de producto propuestas (xLine y M Sport) o eligiendo complementos del catálogo BMW Individual.

Las dotaciones del X6 son abundantes y avanzadas, aunque quizá no tan generosas como se puede exigir a un automóvil de su entidad y precio. En la relación figuran recursos ya cotidianos como el sistema de frenada autónoma de emergencia, capaz de reconocer objetos, viandantes y ciclistas. También aparece el programador de velocidad activo, que adapta el avance del vehículo al tráfico; deja como opción la función de parada y recuperación automáticas de la marcha, que ofrecen sin sobrecoste algunas marcas generalistas. Otro dispositivo innovador es el que permite al X6 desandar marcha atrás, de forma autónoma, los últimos cincuenta metros recorridos; resulta muy útil en estacionamientos y callejones estrechos. El equipamiento de serie se puede completar hasta rozar la perfección, aunque ello suponga efectuar un notable desembolso adicional.