Aniceto María Atorrasagasti, vecino de Asier Villalibre

Entrevista inventada al vecino de Villalibre: "Le llamamos el Búfalo por cómo toca la trompeta"

"De chiquitín ya le regaló el Olentzero un xilofón y no había Dios que parara en el barrio"

24.01.2021 | 01:07
Asier Villalibre y su ya célebre trompeta en la Supercopa

bilbao – "¿Asiertxu? Majo chaval. Le conocemos de toda la vida. Buenooo€ Muy servicial, humilde, salao. Oye, y un pedazo de futbolista. Deseando estamos en casa de que le llamen de la selección española". Quien así se manifiesta es Aniceto María Atorrasagasti, "vecino de toda la vida" del ya popular delantero del Athletic Club Asier Villalibre. "De chiquitín ya le regaló el Olentzero un xilofón y no había Dios que parara en el barrio. Fue un tío soltero suyo que vive en Idaho, el cabrito. Claro, la arma y se pira a las Américas, como se hacía en aquellos tiempos. Espérate que le pille", relata Atorrasagasti. Atorrasagasti, de 87 años y furibundo hincha rojiblanco, reconoce estar viviendo un momento de gran ilusión. "¿Por lo de la Supercopa? Qué va. Me emociona que con la edad voy perdiendo oído y ya descanso mucho mejor. ¡No sabes cómo ensaya Asiertxu! A todas horas".

Así que está deseando usted que Luis Enrique llame a Villalibre a la selección. Un orgullo para Gernika.

—Quita, quita, orgullo dice. No hombre, no. Descanso. Con las concentraciones del Athletic libramos dos o tres días a la semana. Con la selección sería mucho más. Que le lleven a la Eurocopa. Al Mundial. A la Olimpiada. Luis Enrique o Perico el de los Palotes. ¿Tu sabes la de horas que ensaya el muchacho? Tururú para aquí y tarará para allá. Nos tiene fritos. Y antes le daba solo por interpretar Paquito el Chocolatero; ahora ha descubierto a Miles Davis, Louis Armstrong y Dizzie Gillespie y joooooder. Menos mal que me estoy quedando teniente. Pero mi pobre mujer, que siempre ha presumido de oído de tísica, se ha visto obligada a comprar unos auriculares aislantes, que eso no te lo cubre Osakidetza. Anda de los nervios la coitada. Que escucha un claxon en la calle y salta a por los auriculares y se mete bajo la cama gritando que el Búfalo empieza a ensayar, que empieza a ensayaaaar. Está muy delicada.

En el vecindario ¿también se le conoce como el Búfalo?

—Hombre. Desde que le dio por la trompeta. Del xilofón pasó al txistu cuando era alevín. Que fue un alivio, porque suena mucho menos el txistu que el xilofón. Y, además, supuso un bálsamo porque temíamos que en juveniles diera el salto a la batería. De repente, empezamos a sentir unos bufidos que, al principio, achacamos a las bocinas de los barcos de astilleros Murueta, que quedan cerquita. Hasta que un día le vimos por la calle con la dichosa trompeta. Cosme Zengotitabengoa, el del tercero, que es un hombre que ha viajado mucho, dijo una vez en la junta de vecinos: ¿Os habéis fijado? Asiertxu toca la trompeta como un€ como un búfalo. Y así se quedó. Luego nos hemos enterado de que todo el mundo le llama de ese modo. No me extraña, porque el Athletic le cedió al Numancia, al Valladolid y al Lorca, en todas esas ciudades seguiría trompeteando. Eso es mucha gente.

Ya. Pero lo de Búfalo se debe a su fortaleza cuando choca con los defensas.

—¡Bah! Leyendas urbanas. Fake news o como se diga ahora. Nos puso Cosme un documental de un búfalo mugiendo para marcar el territorio y, oye, lo clava. Sobre todo cuando sopla la escala de notas para calentar antes de arrancarse con una de Miles Davis. Luego te paso el documental.

A pesar de estos resquemores, se alegraría usted cuando marcó en el minuto 90 de la final de Supercopa.

—Por supuesto. Que me cae muy bien Asiertxu. Y aúpa Athletic ¿eh? Es bellísima persona. Y un delantero como la copa de un pino. Más oportunidades debía haber tenido de jugar. Eso que vaya por delante. Pero reconozco que también me alegré cuando Messi le soltó la toñeja. La de veces que hubiera ido yo en pleno ensayo a cascarle una igual. Un futbolista vecino, vale. Que son jóvenes y alguna juerga de vez en cuando, que los amigotes, que las chicas y jijí jajá. Bien, se entiende ¡Pero un trompetista al otro lado del tabique! Vamos, vamos. Tuve que seguir el final del partido sin sonido en la tele; supuse que Asiertxu sacaría el chisme y, si mi santa lo oye, zas, salta debajo de la cama. Es un sinvivir.

¿Y qué me dice de la barba de Asier?

—Que le queda muy bien. Le da personalidad. Me gusta. Pero sospecho que la usa para esconder un amplificador enano de esos que fabrican los chinos. Cosme opina lo mismo.

Para terminar, ¿algún mensaje para Asier?

—Asiertxu, gracias por el gol de la Supercopa. Meterás muchos más como ese. Te deseamos muchos éxitos en el Athletic. Pero piensa en tus vecinos: la papiroflexia es un gran hobby.