se cumplen 50 años

Cabo Cañaveral evoca la emoción de la primera aventura lunar

El sueño espacial continúa muy vivo con miles de aspirantes a astronautas

09.02.2020 | 09:24
Neil A. Armstrong, Michael Collins y Edwin E. "Buzz" Aldrin

El sueño espacial continúa muy vivo con miles de aspirantes a astronautas

CABO CAÑAVERAL. Exactamente 50 años antes, a las 9.32 hora local del 16 de julio de 1969, la cadena CBS emitía el despegue de la nave Saturno V y este martes recuperó aquellas históricas imágenes para proyectarlas en pantallas gigantes frente a la plataforma de lanzamiento LC-39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Quien no estaba sentado aquel día frente a la televisión era Robert Hart, que a sus 93 años ha visto hoy por primera vez la famosa transmisión.

Hart, que era técnico de la NASA y trabajó en varias misiones espaciales, incluida la Apolo 11, que llevó a Neil Armstrong, "Buzz" Aldrin y Michael Collins a la Luna, todavía tiene fresca aquella jornada histórica.

En unas declaraciones a Efe, ha dicho que le gustaría poder ver un nuevo viaje a la Luna con el fin de establecer allí una base para llegar en un futuro próximo a Marte.

Charlie Duke, que era el responsable de comunicaciones con la nave espacial comandada por Armstrong y al que le dijo la famosa frase "un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad", también ha participado en el acto.

Duke, el astronauta más joven en pisar la Luna, con 36 años, cuando participó en la misión Apolo 16, ha dicho a los asistentes que es una "pena" que a pesar de que fue en 1972, todavía no se haya batido este registro debido al parón de los viajes lunares.

Pero ha subrayado que el sueño espacial continúa muy vivo, porque sigue habiendo miles de aspirantes a convertirse en astronautas y las empresas privadas han lanzado distintas iniciativas espaciales, incluida la de llevar a un hombre por primera vez a Marte.

Ese era el sentir generalizado de las personas que se han acercado este martes al Centro Apolo/Saturno V del Centro Espacial Kennedy para esta recreación del lanzamiento de hace 50 años con las imágenes del programa especial que emitió en 1969 la cadena CBS y que comenzó 92 minutos antes del despegue del Apolo 11.

Una imponente luna llena dio la bienvenida a madrugadores como Mark G. McLaurin, de 63 años, uno de los que han pagado los 175 dólares (156 euros) que cuesta la entrada y lo ha hecho con gusto por vivir en primera persona esta recreación.

McLaurin fue de los que acompañaron entusiasmados los últimos diez segundos de la cuenta atrás hasta llegar al cero que supuso el inicio de la exitosa misión del Apolo 11 y concluyó con un sonoro aplauso por parte de los entregados asistentes que han celebrado en pie el hecho histórico como si se estuviese produciendo en ese momento.

Aquel día además cerca de un millón de personas fue hasta los alrededores de Cabo Cañaveral para ver el despegue, del que informaron más de 3000 periodistas de 56 países, pendientes del desarrollo de una misión que forma parte de cualquier resumen de lo más destacado del siglo XX.

"Las cosas ya no serán igual después de que Armstrong ponga un pie en la Luna", dijo Conkrite antes del 20 de julio de 1969, cuando el comandante dejó su huella en la superficie lunar.

Pero todo comenzó el 16 de julio, día en el que Hart ayudó a los tres astronautas a ponerse los trajes espaciales y los sensores biomédicos.

"Estaba todo muy silencioso, todos estábamos haciendo nuestro trabajo, concentrados. No había apenas conversaciones", ha explicado a Efe para detallar que su mayor preocupación eran el alunizaje y posterior despegue de la nave desde el satélite terrestre.

Duke, por su parte, ha recordado sentir la "presión" de que todo saliera bien, y el ruido y la vibración que les llegaba desde el cohete.
Andrew Aldrin, hijo de Buzz, también ha viajado a Cabo Cañaveral este martes para recordar el acontecimiento.

Por aquel entonces tenía 11 años y lo vio por televisión. En la inconsciencia de esa edad, su mayor preocupación era que su padre hiciese algo mal y le "avergonzase" frente a los compañeros de su escuela, ha reconocido riendo.

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