El cuidado de nuestros mayores
La situación de crisis sanitaria provocada por el Covid-19 ha sacado a la luz que nuestros mayores necesitan unos cuidados sanitarios más especializados y personalizados según la necesidad de cada persona

Mejorar la atención de los mayores pasa por una mayor colaboración sociosanitaria

20.07.2020 | 11:54
Naiara Fernández, Jon Ensunza e Iñigo Mijangos minutos antes de tomar parte en el Encuentro

Euskadi dispone de un gran entramado empresarial destinado a cubrir las necesidades de nuestros mayores. Su atención y su bienestar es el pilar fundamental que rige la actividad de entidades como las que han estado presentes en el recién celebrado Encuentro DEIA, que ha contado con la presencia de Jon Ensunza, director de Atiempo Servicios Asistenciales; Iñigo Mijangos, responsable del Servicio de Teleasistencia de betiON del Gobierno vasco; y Naiara Fernández, geriatra de IMQ Igurco.
El debate sobre los cuidados a nuestros mayores alcanza hoy una dimensión mayor tras la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, una situación excepcional y desconocida que ha puesto de manifiesto que las personas mayores son el perfil de la población más vulnerable ante acontecimientos de esta índole. Ahora que la nueva normalidad ha llegado a nuestras vidas es el momento de mirar atrás y poner sobre la mesa aquellas carencias que se han evidenciado para conseguir solucionarlas de manera inmediata.

Antes de profundizar en aspectos más concretos, los presentes a la cita con DEIA consideran que es importante realizar una valoración de lo que ha pasado con nuestros mayores durante la pandemia. Para Iñigo Mijangos, el efecto del Covid ha sido demoledor a todos los niveles, anímico, físico, psíquico€ y, por supuesto, las consecuencias van a pasar factura. Su cargo dentro del servicio betiON le ha permitido conocer de primera mano muchas situaciones personales y se muestra satisfecho de poder haber ayudado a todos aquellos mayores que han estando durante el confinamiento solos y alejados de sus familiares.


A nivel social, Naiara Fernández de IMQ Igurco valora que el papel de las personas mayores no es el correcto dentro de la sociedad y que a su juicio, la atención que reciben debe mejorar mucho. El primero de los aspectos donde pone el acento es en la inexistencia por parte de Osakidetza de la figura del geriatra. Partiendo de esta base, Fernández señala a Euskadi como la única comunidad autónoma del Estado que no tiene médicos especialistas en geriatría dentro de su red pública de salud, lo que pone de manifiesto que la atención que les da el sistema público vasco a nuestros mayores puede mejorar.
La geriatra de IMQ Igurco considera que tenemos que replantearnos la atención social y sanitaria de las personas mayores.
Por su parte, Jon Ensunza, responsable de Atiempo, Servicios Asistenciales, empresa que se dedica a dar servicio de prevención de incendios a los ayuntamientos vizcainos y a analizar el riesgo de las viviendas de los mayores con el fin de detectar posibles focos de riesgo y ponerlos en conocimiento de los servicios sociales de las administraciones locales para actuar a la mayor brevedad sobre ellos, considera que la atención recibida por los mayores que viven en domicilios dentro de un ámbito municipal ha sido excepcional durante la pandemia. Explica como en la mayoría de los municipios vascos se llevan a cabo Observatorios Municipales sobre el colectivo de personas mayores, con informes sociales con valoraciones de autonomía, de apoyo familiar o social, identificados perfectamente, lo que le permite afirmar que la intervención municipal ante la situación provocada por el Covid ha sido muy buena.
Tras esta explicación de Ensunza, la especialista en geriatria de IMQ Igurco argumenta que, a su juicio, lo social y lo sanitario está excesivamente parcelado en el ámbito de los cuidados a las personas mayores, algo que no es nada bueno. "Lo social no puede ir independiente de lo sanitario, ese es el error. Deberíamos utilizar en todo momento el término sociosanitario y para eso deberíamos cambiar el enfoque", argumenta Fernández, quien puntualiza que las personas mayores no tienen necesidades sociales y necesidades sanitarias por separado, sino en conjunto, necesidades sociosanitarias".
Desde el conocimiento que le otorga la especialidad de geriatría que desempeña, Fernández considera que todas las partes no se están cubriendo de la forma más óptima. Para la profesional debería hacerse un estudio sobre qué necesidades están sin abordar.
A lo expuesto por Fernández, el director del servicio de Teleasistencia betiON puntualiza que dependiendo de la situación en la que se encuentre dentro de lo que representa la cadena de los cuidados de nuestros mayores, la percepción o las necesidades con que llegan son diferentes. En ese sentido comprende el punto de vista de la geriatra, ya que cuando acuden a su consulta es el último eslabón de la cadena y cuando en peor situación se encuentran.
Si bien la profesional de IMQ Igurco sentencia que es primordial que la atención primaria se apoye en la especialidad de geriatría, cree que si bien es verdad que Euskadi es un referente en muchos servicios de carácter social en base a los cuidados de nuestros mayores tanto a nivel domiciliario como en la elaboración de observatorios, también debería volcarse en ser referente en otras cuestiones.
Fernández no pasa por alto que éticamente también tenemos mucho que aprender, ya que cuando se habla de personas mayores nos reunimos expertos de diferentes especialidades y áreas a analizar cuestiones de interés y nos saltamos por alto lo que piensan ellos. Sin duda, son muchos los ejemplos que puede argumentar la geriatra aunque el más cercano es el relativo a la situación provocada por el Covid. Naiara comenta ante sus compañeros de mesa cómo en los últimos días ha podido escuchar de personas mayores decir que puede que no se mueran de cororavirus pero sí de no poder ver a sus hijos. Nadie les ha preguntado por ello.
Otro ejemplo de falta de ética hacia nuestros mayores que resalta Fernández es que hayan sido los últimos a los que se les ha permitido salir a la calle tras el confinamiento.
En el caso de servicios como betiON, su máximo responsable defiende el papel que tienen las personas mayores a la hora de tomar decisiones siempre que mantengan sus facultades vigentes aunque vemos que en muchas ocasiones, la familia, parra protegerles toman decisiones por ellos sin tener en cuenta lo que ellos piensan. Mijangos resalta la importancia de personalizar los servicios dirigidos a las personas mayores.
Por su parte, el director de Atiempo Servicios Asistenciales defiende el buen trabajo realizado a nivel municipal y resalta que la mayoría de los ayuntamientos en el ámbito social tenían los deberes hechos cuando ha llegado la crisis del Covid-19. El tener desde hace años observatorios sobre el colectivo de personas mayores les ha permitido intervenir de manera inmediata en cuanto se decretó el estado de alarma. A partir del historial de cada persona del municipio, las actuaciones desarrolladas han resultado mucho más sencillas, lo que ha supuesto no sólo rapidez sino también eficacia, priorizando la atención más urgente sobre las personas más vulnerables.
Preguntado sobre la situación de soledad en la que viven muchas personas mayores, Ensunza considera que es verdad que existen personas en situación de soledad no deseada pero también mucha gente ha elegido la opción de vivir sola. En este sentido, los servicios sociales de base han estado más preocupados por esas personas que están solas por obligación.
El hecho de que la mitad de la población vasca mayores de 80 años está adscrita al servicio de teleasistencia betiON le permite a su director tener una visión real de lo que acontece en la sociedad en relación a las personas mayores. Puntualiza que el Covid no es responsable de la existencia de casos de soledad, tanto deseada como no deseada, ya que previamente a la pandemia existían ya casos en Euskadi. No obstante, comparándonos con otras zonas, "tengo que decir que Euskadi cuenta con una red social importante, sobre todo en los municipios pequeños que permiten que los propios vecinos y familiares están más encima de los mayores. En los núcleos más grandes esta atención recae más en las administraciones públicas", puntualiza.
Sobre cómo se han desarrollado los acontecimientos en el servicio de betiON desde el confinamiento, Mijangos explica que se han dado situaciones diferentes. Al principio todas las consultas que recibían tenían que ver con las dudas de las personas sobre consultas médicas anuladas y de otra índole pero relacionadas con la salud. También recurrían a ellos para conocer si podían ir a jugar la partida o a los bares. Eso sí, resalta el director de betiON, uno de los aspectos que más valora del trabajo que han desempeñado durante estos meses ha sido el de filtrar el 90% de las llamadas antes de pasarlas a SOS DEIAK, y así y todo, señala, se han visto desbordados por la cantidad de llamadas recibidas. También creen que muchas personas han recurrido a este servicio en busca de comunicación.
Resalta a su vez, la puesta en marcha de la iniciativa Guztion Artean pues ta en marcha por el departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco y las Diputaciones en plena pandemia para asegurar el suministro de medicamentos y comida a las personas más vulnerables, y añade como betiON ha sido uno de los actores fundamentales que hizo posible el éxito de dicha iniciativa.
Bajo el misma prisma, el director de Atiempo Servicios Asistenciales señala cómo también ellos han experimentado un aumento considerable de las consultas de sus clientes solicitándoles información sobre situaciones concretas de su hogar, pero también llamadas provocadas por la situación de angustia que estaban viviendo.
Lo ocurrido en las residencias también ha salido a la luz durante el encuentro. El hecho de que las residencias no hayan podido acoger a nuevos residentes durante los últimos meses, cerrando sus puertas para evitar la propagación del Covid, ha limitado mucho los recursos para disponer de una atención especialidad, sobre todo en aquellos casos que requerían cuidados concretos tras haber estado infectados.
Un dato que le resulta interesante a Mijangos es que durante estos meses no ha habido más bajas ni por ingresos en residencias ni por fallecimientos en el servicio de BetiOn en relación a las cifras de los mismos meses del ejercicio 2019.
En cuanto a los fallecimientos, la lectura que hace Naiara Fernández es que el mayor incremento se ha dado entre los usuarios de residencias y apunta que las cifras han sido muy dispares según el tipo de residencia, de sus infraestructuras para sectorizar a los enfermos, servicios médicos, de enfermería... Ello le lleva a la profesional de IMQ Igurco a considerar que lo que ha pasado durante los últimos meses nos debe llevar a replantearnos el modelo de residencia actual, y también a establecer cuáles son los recursos necesarios para poder atender a las personas mayores como se merecen. En este sentido apunta que igual hay que pensar en que deben existir centros más sanitarizados y otros más sociales, ya que no todas las personas tienen las mismas necesidades. Desde su visión, este cambio de enfoque del modelo de las residencias requiere un giro por parte de la población en general pero también de las instituciones públicas.
Preguntados por cómo creen que se pueden paliar todos los efectos negativos, Iñigo Mijangos lo tiene muy claro y señala en varias direcciones. La primera de ellas es hacia una mayor colaboración sociosanitaria, y en segundo lugar apunta hacia los servicios personalizados para atender mejor a cada personas. "El café para todos no sirve", argumenta cotundente. Esta frase la extrapola a la actuación que realizan en betiON. No se puede llamar a todos los usuarios del servicio una vez al mes; llamamos a unos una vez al mes, a otros mas y a otros menos, en función de sus necesidades. A unos les pones un detector de humos, de caídas, de presencias... y a otros no, ya que no necesitan nada de esto.
Mijangos tiene claro que para conseguir esta personalización hace falta mucho conocimiento, mucha recogida de datos, big data, mucho algoritmo de análisis y por supuesto, apoyarnos en la I+D.
Ensunza comparte la opinión de sus dos compañeros de mesa de que no se puede separar lo social de lo sanitario y que esta unión va a suponer una gran mejora de la atención a nuestros mayores.
Los tres presentes a la cita recuerdan que lo social y lo sanitario cada uno por su parte funciona muy bien en Euskadi pero en muchas ocasiones puede resultar de gran ayuda que la parte de lo asistencial conozca el historial clínico la persona y viceversa.
Otro de los temas que se ha debatido durante el encuentro es el peso del sector de las personas mayores como tractor de la economía, un sector en auge y que sigue creciendo. En este sentido, la tecnología también está incidiendo en el desarrollo de todo lo que representa esta industria.

Principales efectos del Covid

Tras valorar muchos aspectos relacionados con los cuidados de nuestros mayores, Naiara Fernández dirige la atención hacia cuáles han sido los principales efectos del Covid a nivel sanitario, unos efectos que, a su juicio, hay que abordarlos de forma temprana ya que si no dentro de 6 meses las consecuencias van a ser mucho peores.
Naiara apunta a la pérdida de peso como una de las más evidentes que se están dejado notar a nivel físico tras el coronavirus y también el inmovilismo. Comenta como los primeros días que se permitió salir a las personas mayores a dar un paseo lo que más le sorprendió fueron las alteraciones en sus patrones de marcha, pasos muy lentos, frágiles, encorvados... consecuencia todo ello de haber estado 3 meses inmóviles, en algunos casos desnutridos y con una importante pérdida de masa muscular. Estos efectos van a provocar mayores caídas y por tanto, una mayor atención sanitaria en los próximos meses. En opinión de la geriatra, ahora estamos viendo un porcentaje pequeñito de las consecuencias de este inmovilismo pero con el tiempo el porcentaje irá en aumento.
Ensunza incluye las alteraciones del sueño como otra de las consecuencias más comunes del Covid. Desde la cercanía a los mayores, el director de Atiempo Servicios Asistenciales habla de alteraciones del sueño, despistes, descuidos, ansiedad..., y menciona la saturación de información recibida, que en muchos casos no ha beneficiado en nada. Muchas personas mayores para entretenerse veían la televisión en exceso y escuchaban constantemente malas noticias sobre la propagación del virus, preocupándoles en exceso. Según apunta Jon Ensunza, nuestros detectores han reflejado una aumento de descuidos dentro del hogar, motivados por esa mayor preocupación.
Mijangos establece que para él la salud y la pérdida de las relaciones sociales han sido las dos patas que han flojeado durante los últimos meses y que más han afectado a nuestros mayores. Siendo conscientes de ello, en betiON han procedido a refrescar los datos de sus usuarios tras la crisis sanitaria, unos datos que según el director del servicio, están dejando ver que muchas personas requieren ahora una atención mayor. Habrá que ver si dentro de dos o tres meses esta situación vuelve a la normalidad o no. Sobre las secuelas del Covid, cabe hablar de las elevadas tasas de delirium que se están registrando. Estas secuelas van a estar presentes durante mucho tiempo y la geriatra considera que la rehabilitación puede ayudar a las personas mayores a recuperar las funciones que han perdido durante los últimos meses.
Y también hay que animarles, señala Ensunza, y que se está observando que aunque se están programando talleres y actividades a nivel municipal para ellos, están muy reacciones a participar. Es cierto que necesitan socializar pero de momento no están dando el paso. Respecto a los próximos meses, el director de BetiOn se muestra convencido de que ante los posibles rebrotes que ya están dándose, todos vamos a estar más preparados, a nivel sanitario y social. Y los tres participantes se muestran de acuerdo en la importancia de difundir conocimiento, ya que ese conocimiento se va a convertir en prevención.

Ponentes

Iñigo Mijangos. Director Servicio de Teleasistencia betiON
"El reto de betion es ofrecer un servicio personalizado a cada persona, cubriendo sus necesidades concretas"

Servicio de teleasistencia. betiON es un servicio dirigido a personas mayores de 75 años que viven solas, a aquellas que tengan más de 65 años y reconocido algún grado de dependencia, a personas discapacitadas y otros casos que se estudian individualmente y que se consideran que cumplir con los requisitos para recibir los servicios. El servicio permite su vez  movilizar recursos en casos de emergencia o consultar dudas de salud. 
El reto actual del servicio se dirigen, según el director de betiON, hacia la personalización del servicio, es decir, ofrecer a cada persona lo que necesita. Para conseguirlo, Mijangos considera fundamental ir refrescando continuamente la información de los usuarios, de tal forma que los datos estén lo más actualizados posibles, ya que conocer la situación y ver como va cambiando, va a permitir poder actuar a la mayor brevedad.
Debido a la situación excepcional provocada por el coronavirus, el servicio de teleasistencia betiON ha reforzado la atención a los usuarios con la puesta en marcha de varias actuaciones, como por ejemplo, la apertura de una línea telefónica gratuita para garantizar un  servicio más inmediato o la flexibilización de los requisitos para presentar la documentación para aquellas personas que hayan querido darse de alta en el servicio durante el decreto de estado de alarma.
Actualmente, el programa de teleasistencia cuenta con una plantilla de unos 140 trabajadores, y presta servicio, hasta el momento, a cerca de 60.000 usuarios, un 77% mujeres. El perfil medio es el de una mujer mayor de 80 años que vive sola.
Jon Ensunza. Director de Atiempo Servicios Asistenciales
"Debemos poner más atención si cabe en todas aquellas personas que están en situación de soledad no deseada"


Observatorios municipales. El director de Atiempo Servicios Integrales considera que ahora más que nunca debe salir lo mejor de ellos con el fin de prestar la atención que requieren los mayores a los que dan servicios haciendo un constante seguimiento de sus necesidades. Defensor al ultranza de la función que desarrollan los observatorios municipales, considera que hay que profundizar sobretodo o poniendo más atención si cabe en todas esas personas que están en situación de soledad no deseada. 
Volcados en la situación de actualidad provocada por el Convid, Ensunza considera que tener control sobre la situación que vieven los mayores en los municipios vascos ha sido todo un avance para poder ayudares de inmediato tras el decreto del estado de alarma. 
Esta información ha sido clave en el desarrollo de los acontecimientos y por ello, aboga por seguir en esta línea, actualizando y comprobando in situ el estado de estas personas, sus atenciones y si están solas o no.
Considera que los mayores han sido uno de los colectivos que más han visto mermadas sus actividades durante el confinamiento y los posteriores meses y que ello ha pasado factura, unas consecuencias que se están dejando notar ahora más que nunca.
Sabe muy bien de lo que habla, y que los hogares esconden infinidad de riesgos para los mayores, motivo por el cual su trabajo está enfocado a conseguir reducir esos riesgos y a poner herramientas eficaces para que si un día ocurre un accidente se pueda actuar a la mayor brevedad con las mejores consecuencias.
Naiara Fernández. Médico geriatra de IMQ Igurco
"La especialidad geriátrica reivindica la atención que se merecen las personas mayores"


Modelo multidisciplinar. Naiara Fernández cree en la necesidad de la existencia de la figura profesional de geriatría dentro de la sanidad pública, pero no únicamente como reivindicación de la especialidad como tal sino por reivindicar la atención que se merecen las personas mayores. 
La geriatría no deja de ser una atención multidisciplinar y "mi apuesta es hacia esta forma de conseguirlo". Para Fernández, esta especialidad representa el  concepto más integral de la atención al mayor pero defiende al mismo tiempo que los geriatras "somos unos convencidos de que la parte social es fundamental en su atención". Argumenta que considera necesario quitar las barreras, y por tanto no cree en la separación de lo sanitario y lo social,
El abordaje de la atención al mayor debe ser integral y se muestra totalmente convencida de que a través de la geriatría se puede conseguir. Su reto es muy claro, "quiero que las personas mayores de Bizkaia estén perfectamente bien atendidas".
Está convencida de la mejoría que puede aportar para nuestros mayores recurrir a un geriatra, e incluso va más allá al afirmar que esta mejoría de la que habla puede darse tanto en el domicilio, como en la atención primaria. Cree que el valor de la atención primaria es ahora, tras el Covid, más importante, ya que se podrá llegar a prevenir situaciones de caídas o de mayor gravedad. Considera que es el momento de actuar y que ahora tenemos una oportunidad para hacerlo. Concluye lanzando el mensaje de que hay que invertir en prevención y cuanto antes se actúe mucho mejor para las personas mayores.