Inquietudes y dudas sobre la implantación del nuevo sistema de facturas TicketBAI

La entrada en vigor de la nueva medida fiscal el 1 de enero de 2022 obliga a empresas y autónomos a instalar un software que permita a las haciendas forales vascas disponer de su facturación

06.06.2021 | 12:03
Una auditoría permite conocer las necesidades del cliente antes de instalar el software.

La implantación del nuevo sistema fiscal de facturas TicketBAI-Batuz para todas aquellas personas, físicas o jurídicas que realizan actividades económicas y que va a ser de obligatorio cumplimiento a partir del 1 de enero de 2022 en Euskadi, está generando muchas dudas e inquietudes entre los afectados, una medida que implica que todos los software de gestión de las empresas deban estar conectados con la Hacienda Foral Vasca, de tal manera que las facturas o tickets emitidos queden controlados.

Conocedor al detalle de lo que implica la nueva norma, a Iñaki Gonzalo, director ejecutivo de Serinfor, empresa de informática que dispone del software que permite la conexión entre empresas y las diferentes haciendas forales de Euskadi, sus clientes le están trasladando el gran malestar que está generando dicha obligatoriedad en un momento como el actual. "Son muchas las dudas que tienen sobre lo que deben hacer, pero lo que más sorprende es el momento para llevarlo a cabo, justo ahora, en plena salida de la pandemia", señala Gonzalo.

Desde Serinfor, su responsable, recomienda prestar atención a una serie de cuestiones. Su primer consejo es informarse sobre las ayudas que ofrece la administración vasca y que consisten, por un lado, en la deducción de un 30% en la cuota de IRPF en la adquisición de equipos, terminales y software; y, por otro, en las que ofrece el Gobierno vasco dentro del Programa MEC 2021 para la implantación de software de facturación de sistemas TBAI.

El segundo consejo que dirige a los usuarios es ponerse en contacto cuanto antes con los equipos informáticos con el fin de actualizar o instalar el programa que cumpla con la normativa, al igual que con las asesorías, para que lleven a cabo las variaciones legales que conlleva.

"Mi recomendación es que la gente no se duerma y empiece a moverse ya. De esta forma, el usuario va a evitarse muchos quebraderos de cabeza", añade Gonzalo.

Conscientes de que después de verano van a recibir muchas peticiones, y para dar una mayor cobertura a los clientes, desde Serinfor están pensando ya en reforzar la plantilla si es necesario. Formada en la actualidad por 30 trabajadores expertos en diferentes áreas de las tecnologías, la empresa ha estado inmersa en los últimos meses en poder ofrecer a sus clientes el programa de software perfecto para conectar los diferentes sistemas informáticos con las administraciones forales.

Aunque su ámbito de actuación principal tiene que ver con servicio de mantenimiento informático, programas de gestión y terminales punto de venta y creación de páginas web, el carácter polivalente de Serinfor le permite abarcar otras áreas tecnológicas. Sin duda, una de las grandes virtudes de esta firma vasca.

Sobre la función que desarrolla en el mercado, su director ejecutivo la define como, "una ayuda a las pymes de Euskadi en cuestiones tecnológicas, evitándoles dolores de cabeza innecesarios y permitiéndoles que se puedan centrar en su trabajo".

Poniendo de nuevo la atención en la instalación y adaptación del nuevo software, Serinfor trabaja en diferentes programas, ya que dependiendo de la magnitud de la empresa, de su facturación, del servicio que ofrezcan..., el programa a instalar puede variar. Para obtener toda la información que necesita, la empresa informática realiza una pequeña auditoría con el objetivo de conocer de primera mano de qué disponen y cuáles son las necesidades del cliente.

"Este proceso previo va a depender mucho, sin duda, de si estamos ante un cliente nuestro, ante una empresa que dispone de nuestro software o, por el contrario, ante un cliente nuevo", puntualiza Gonzalo.

El equipo directivo de la empresa recalca la importancia de disponer de esa información sobre el cliente, ya que, en ocasiones, existen soluciones que no siempre pasan en la instalación de un software y pueden abarcar otras alternativas más sencillas. En este aspecto, definen la cercanía y la transparencia como los grandes pilares de Serinfor, sin olvidarse tampoco de la formación continua que requiere por parte del equipo humano, al formar parte de un sector en continuo avance, como es el informático.

Tendencia a nivel europeo 

Sobre la implantación de esta nueva medida fiscal, Gonzalo afirma que otros países europeos ya están funcionando a través de este sistema, una tendencia que, en su opinión, va a acabar generalizándose también en el Estado español.

En cuanto a las ventajas que va a suponer para el ciudadano, el director ejecutivo de Serinfor argumenta que, a su entender, el fin último es evitar el fraude fiscal y que todo el mundo pague los impuestos de un producto o servicio, "algo que, al fin y al cabo, nos interesa a todos".

Respecto a la responsabilidad por parte de las empresas informáticas para hacer cumplir la nueva normativa, Gonzalo no tiene la más mínima duda de que así va a ser. "Las empresas de software estamos obligadísimas a cumplir con la normativa bajo sanciones durísimas. Por lo que vamos a ceñirnos rigurosamente a la Ley".

De cara a los clientes, se muestra igual de seguro sobre la buena práctica de las empresas informáticas.

Régimen sancionador 

El incumplimiento por parte de empresas y autónomos del nuevo sistema va a estar sancionado según diferentes multas. En el caso del incumplimiento puntual, por anotación o venta no registrada, la multa ascenderá a 2.000 euros; mientras que el incumplimiento no ocasional, representa una multa del 20% de la facturación del ejercicio anterior con un mínimo de 20.000 euros (en caso de ser reincidentes, el 30% y un mínimo de 30.000 euros). Por su parte, el incumplimiento, destrucción o borrado de facturas se saldará con una multa al contribuyente y también al suministrador del software TicketBAI del 20% de la facturación del ejercicio anterior con un mínimo de 40.000 euros.

 
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