Una víctima del amianto reclama 320.000 euros

Solicita una compensación a las empresas que subcontrataron sus servicios

08.01.2020 | 06:20
Imagen de la concentración de Asviamie, ayer, en el Palacio de Justicia de Bilbao.

BILBAO - La asociación vasca de víctimas del amianto Asviamie se concentró ayer para expresar su apoyo a un trabajador que reclama 320.000 euros a empresas como Iberdrola, Petronor y Repsol por no informarle de los riesgos de la manipulación del amianto en su puesto de trabajo, que le hizo enfermar.

El Juzgado de lo Social número 1 de Bilbao celebró el juicio del proceso en el que E. G. N., enfermo afectado por mesotelioma pleural, reclama en concepto de daños y perjuicios 320.000 euros a las empresas en las que trabajó como calorifugador, dado que le ocultaron el riesgo que suponía la manipulación del amianto y que no le proporcionaron la protección respiratoria que necesitaba.

El afectado pasó "toda su vida laboral" en "contacto intenso con la fibra cancerígena del amianto", como empleado Atefrisa, Kaefer y posteriormente en Itasa e Itasa Naval. Son todas ellas compañías que han desaparecido. Según explicó Asviamie , estas empresas actuaban como contratas de Iberdrola, Petronor, Izar, Repsol y Unilever.

El Instituto de la Seguridad Social le reconoció en su momento las prestaciones derivadas de incapacidad derivadas de su enfermedad profesional y ahora E. G. N. busca una compensación por su enfermedad.

trayectoria Iberdrola fue la empresa "donde mayor exposición padeció" ya que el denunciante junto a otras personas realizaban trabajos en las centrales térmicas de Pasaia y Santurtzi, y en el proyecto de central nuclear de Lemoiz, cuyas tuberías y depósitos estaban revestidos de amianto. Todas las tuberías de las térmicas eran de unos diámetros muy amplios y debían revestirlas con placas o coquillas de media caña, para lo cual tenían que cortarlas y ajustarlas.

Ese grupo de trabajadores acudía también a la refinería de Muskiz de Petronor, para trabajar en el aislamiento de tuberías y depósitos, realizó el aislamiento de los tanques y de los tubos de escape de los motores de los astilleros Izar -el anterior propietario de La Naval- y en Unilever se encargó del mantenimiento de tuberías y depósitos de grasa hidrogenada.

Todos esos trabajos implicaban "una manipulación directa de fibras de amianto" y se realizaron "sin protecciones respiratorias y ni las empresas principales, si las subcontratas le informaron de la peligrosidad del amianto, ni cumplieron con las exigencias de la normativa de Seguridad e Higiene". - Efe