El callejón de las botxerías

Medio siglo de vida del maquinista del tren

07.11.2020 | 00:48

EN los preámbulos del preestreno, un emocionado Pedro Olea lo explicó bien claro. "El cine es el mejor tren electrónico que te puedas imaginar. Ya lo decía Orson Welles y tenía razón", dijo. No es un cualquiera y disfruta de lo lindo con lo que hace. No en vano, a sus 82 años el cineasta Pedro Olea acumula medio siglo de carrera cinematográfica –merece, como comprenderán, el papel de maquinista...– y cerca de 20 largometrajes. No se si tanta vida cabe en 80 minutos pero ese es el metraje que el director donostiarra Pablo Malo ha reservado para su documental 'Olea€ ¡Más alto!', que fue presentado en la noche del pasado jueves en una de las salas de los cines Golem de Azkuna Zentroa, donde una parte del cine vasco que tanto le aprecia acudió a homenajearle en el preestreno, enclavado en el hábitat de Zinebi, el Festival de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao que comienza el día 13 de noviembre bajo la dirección de Vanesa Fernández, ayer presente en la cita junto con buena parte de su equipo formado por Pedro Andrade, Paula Gómez, Inés Intxausti y Rubén Corral, cuerpo de élite de Zinebi, los coproductores del documental Martin Guridi y Pako Ruiz y el director de fotografía, Esteban Ramos.

Mientras iban llegando la gente el propio Pedro hacía un pequeño mutis por el foro para saludar a su sobrino, Unai Ugalde Olea, único familiar que pudo acercarse al preestreno (ni siquiera pudo hacerlo su sobrina, Ohiana Olea, productora del documental...), muy mediatizado por las cautelas de desplazamientos que hoy nos gobiernan. El autor de películas tan reseñables como El maestro de esgrima, Pim, pam, pum... ¡fuego!, Un hombre llamado Flor de Otoño o Akelarre regresó en un santiamén a recoger los abrazos virtuales de los asistentes. No en vano, en el vestíbulo le esperaban Lorea Bilbao, diputada de Cultura; Gonzalo Olabarria, concejal de Cultura de Bilbao; la propia Vanesa Fernández Guerra, directora de Zinebi; Iñaki López de Aguileta, Cristina Bañales, José Antonio Nielfa 'La Otxoa', Nati Ortiz de Zárate, el actor Lander Otaola, las actrices Ylenia Baglietto, Nati Ortiz de Zarate y Loli Astoreka; los directores de cine Javier Rebollo y David Pérez Sañudo, autor de la tan renombrada película Ane; Aritz Bilbao, Arantza Blanco, Ángel Are, Mikel Rueda, Begoña Ibarra, Carmen Larrinaga, compañera de viaje de Pedro Barea, Arturo Trueba, Jon Aldeiturriaga, Arantza San Andrés y un buen número de gente que admira tanto y tanto a Pedro.

Tienen su porqué. No en vano, el documental muestra un homenaje a Edgar Allan Poe y escenas que perturbaron a los biempensantes de la época, sobre todo cuando aparecían niños chupándose la sangre. La libertad y pasión por el oficio no han decaído en Olea. En el documental no faltan profesionales del cine que ayudan a perfilar al personaje, con sus luces y sombras. Desde Concha Velasco a Serrat, Imanol Arias, Arturo Fernández y Fernando Guillén Cuervo, sin que falte la opinión de un productor todopoderoso como José Frade y las reflexiones de José Luis Garci. Pueden darles fe de todo cuanto les cuento el artista gráfico Asier Sanz, quien se había acercado para ver Manhattan, obra maestra de Woody Allen y pasó a saludar, María Eugenia Salaverri, Izaskun Uriarte, Juan Carlos Puente, Juanjo Ortiz, Pilar Triguero, Txema Barrueco, Kiti Pérez, Rakel Sánchez Más, Jujo Ortiz, Alfonso Vallejo, Juan Carlos Martínez y un buen número de asistentes a una cita que cautivó a los presentes. Pedro lo miraba todo como si fuese un viaje en la máquina del tiempo, adelante y atrás, haciendo memoria del ayer y saludando a los amigos de hoy. Lo miraba con ojos chispeantes de felicidad y bien consciente de que el documental no lo cuenta todo. Su vida ha sido más apasionante aún. Lo que sucede es que no todo lo que falta se puede contar. Y hay que defender al protagonista.

Los cines Golem de Azkuna Zentroa acogen el preestreno del documental 'Olea€ ¡Más alto!', dirigido por Pablo Malo

El cine vasco, en la medida de lo posible, se acercó a homenajear al director que lleva consigo 50 años de trayectoria cinematográfica