El callejón de las botxerías

Idiomas en riesgo y alivios en la tarde

Inauguración de una exposición de Zaloa Ipiña en el Museo Vasco e imposición de antifaces a Farolín y Zarambolas en el Café Lago

21.02.2020 | 06:15
Xabi Aburruzaga, Joselu Angulo, Ane Lindane, Miren de Miguel y el hostelero Boni García, en la imposición de antifaces a los imputados como Farolín y Zarambolas.

FUE una tarde sobrecargas y eléctrica, todo un arrebato, una curiosidad y unas carcajadas de alivio. En una de las latitudes de la ciudad, allá donde se asienta Azkuna Zentroa, el coreógrafo Steve Paxton transformó una sala de exposiciones en una sala de ensayo para la danza mientras que en otro punto cardinal, allá donde se asienta el Museo Vasco, Zaloa Ipiña desenfundaba su arte como arma de concienciación masiva en la muestra Gorreri bisuala, una exposición que habla de los idiomas en riesgo, que pretende concienciar sobre la diversidad lingüística y que el idioma sea también tema de estudio en las artes plásticas. Como alivio a tanta tensión creática, el Café Lago donde reina Boni García acogió la imposición de antifaces a los imputados como Farolín y Zarambolas de los Carnavales 2020, la creadora y humorista Ane Lindane y el txistulari Joselu Angulo, respectivamente, que les serán impuestos por sus antecesores en 2019, el trikitilari Xabi Aburruzaga y la soprano Miren de Miguel. Al tiempo se hizo entrega del premio a la Txirenada de 2019, que en esta edición fue otorgado al esfuerzo realizado por el Athletic por impulsar el fútbol femenino, del que da muestra el haber reunido, el 30 de enero de 2019, a 48.121 athletizales en San Mamés. Luis Ángel Castresana y José Mari Amantes entregaron las credenciales a la portera del Athletic Ainhoa Tirapu, quien acudió acompañada por el directivo Goyo Albizu. Ambos entregaron a la Orden Botxera por donde cabalga Marino Montero una camiseta del Athletic femenino firmada por todas las leonas.

Volvamos al Museo Vasco. Allí Zaloa exhibe los anillos escolares con los que señalaban a los estudiantes euskaldunes, las leyes que han señalado, tanto en España como en Francia, al euskera como delito o a la sordera visual. Zaloa habla del terror lingüístico, la dominación o la amnesia colectiva en idiomas como el euskera, el aragonés, el asturiano, el gallego, el occitano-aranés y el catalán. La muestra sobrecoge. Testigos de todo ello fueron Petra Joos, Lucía Agirre, curator del Museo Guggenheim; Fidel Díez Mesa, Ismael Manterola, Nekane Alonso, Andoni Iturbe, Alberto Ipiña, Sorkunde Aiarza, Begoña Bidaurrazaga, Iñaki López de Agileta, Aritz Ipiña, Susana Jodrá, Bingen de Pedro, Rosa García, Marta Arana, Mari Carmen Fernández de la Fuente, Mari Ángeles García, Ana Ajuriaguerra, Tere y Marisol Ayo y María Jesús Bidaurrazaga, entre otros.

En otra cuerda se movieron por el Café Lago, además de los citados, el txistulari Mikel Bilbao, Manu Iturregi, Joseba Rosales, Isidro Elezgarai, presidente de Unicef en el País Vasco; Jon de Miguel, Elena Marsal, Julio Alegría, Nati Ortiz de Zarate, Beatriz Marcos, Aitor Santamaría, autor de una canción festiva, Zarambolas; José Antonio Bizkaia y Agustín Ferrero, miembros de Los Cinco Bilbainos, y una legión de gente cachazuda y cachondona.