Huérfana de promotores

22.06.2020 | 00:39
Pedro Solaguren.

La Sociedad de Donantes de Sangre de Ugao pierde a Pedro Solaguren, el último de sus siete fundadores

GOTZON Jauregui, Pedro Arribas, Jesús González, Pedro Solaguren, José Mª Sagardui, Carlos Pastor y Fernando González. Fueron las siete personas que, el 17 de febrero de 1968, cofundaron la Asociación de Donantes de Sangre de Ugao-Miraballes posibilitando así la primera extracción en la villa. Recientemente, la agrupación se ha quedado huérfana de los promotores de esta solidaria iniciativa con el fallecimiento de Pedro Solaguren, a los 93 años de edad.

Como reconocimiento a su labor, el 19 de mayo de 2018, tuvo el honor de desplegar la placa conmemorativa colocada en el puente de los Donantes de Sangre durante la jornada en la que se conmemoró el 50 aniversario de la fundación de la sociedad. En aquel evento, Solaguren, que también recibió el bonito detalle de un cuadro con la imagen de sus siete fundadores, recordó los inicios de Dosanmi. Sobre todo, cuando los siete amigos empezaron a confeccionar un listado de donantes del que tiraban cuando desde el hospital de Basurto avisaban de la necesidad de aumentar su banco de sangre. "Íbamos a buscar a los voluntarios de nuestro censo casa por casa porque, por entonces, muy poca gente tenía teléfono", explicó. Era una labor que requería mucho esfuerzo y dedicación "pero que hacíamos con mucha ilusión" y medio siglo después de aquellos inicios mostró su satisfacción por la trayectoria de la entidad. "Es muy bonito ver hasta dónde ha llegado Dosanmi", declaró. Debido a su avanzada edad, Solaguren llevaba ya más de 30 décadas sin poder realizar el gesto solidario que, junto a sus compañeros, ayudó a impulsar y a asentar en la villa, pero siempre estuvo dispuesto a ayudar aportando su experiencia, conocimientos y consejos.

Su iniciativa, y la de sus seis amigos también fallecidos, hizo posible que, poco a poco, el radio de acción de la asociación de donantes de sangre de Ugao-Miraballes se extendiera también hasta las cercanas localidades de Zeberio y Arrankudiaga-Zollo que suman, en total, en torno a 6.200 habitantes. De ellos, más de medio millar de personas y de brazos solidarios conforman actualmente una entidad que gracias a todos sus socios se encuentra situada a la cabeza en el índice de donaciones a nivel autonómico y estatal.